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21 oct. 2012

Homenaje a un Marino Mercante

Homenaje a un Marino Mercante
Pablo Romeo Dantaz


 Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, 
 que es el morir...
                                                                 (Manrique)

Hace un par de años, una mañana de Navidad, llegó a uno de los blogs de nuestra "Blogósfera marítima uruguaya" un comentario anónimo sobre un hecho  ocurrido hace cuarenta años en el Río de la Plata .
Me llamó la atención la hora en que llega el comentario, algo así como las dos de la mañana. Hora ya de por sí disparatada para nuestros ritmos, pero mucho más si se considera que se trataba de un 25 de diciembre. Pensé: ¡hay gente mas loca que yo!, gente capaz de navegar por mi blog y no de estar "libando" y "yantando" como corresponde con su familia. 
A los pocos días, el "amigo" anónimo dejó de serlo y me envía  una solicitud de amistad al Facebook y un correo electrónico felicitándonos por el trabajo que estaba haciendo en la web todo este grupo de "entusiastas" de la Cultura Marítima y Portuaria.

 Su correo empezaba más o menos con estas palabras:
"Soy marino mercante uruguayo, gracias por todo lo que hace la Blogósfera en pos de la cultura marítima y de los marinos uruguayos, les enviaré la dirección de la página a todos mis ex compañeros de la UTU", y un poco mas adelante remataba.." en estos momentos estoy a bordo de un remolcador off shore en Emiratos Árabes Unidos"....
Ahora sí comprendíamos el porque del día y la hora, por un instantes nos pusimos a pensar que pasará por la cabeza de estos trabajadores en una fecha como esa, tan arraigada a nuestra cultura. Ellos brindando con personas de distintas nacionalidades, de culturas diversas, pero con las emociones puestas en miles de kilómetros, en la compañera, los hijos, padres y amigos.



Así conocimos a Pablo, virtualmente. 
En los días siguientes, comenzaron a llegar a nuestra red social solicitudes de amistad  de sus compañeros y así se fue tejiendo una gran madeja que conservamos con mucho respeto y cariño, y todo gracias a él.
Comenzamos entonces un gran intercambio de información, fotos de sus trabajos en distintas partes del mundo, recuerdos de viejos buques uruguayos y un sin fin de consultas de ida y vuelta. Inmediatamente Pablo se transformó, sin querer, en "el asesor" desde el punto de vista técnico, de los temas marítimos abordados desde nuestros blogs. 
Es así entonces que entre ambos, decidimos elaborar un pequeño homenaje a los marinos uruguayos que andan desparramados por el mundo entero, generando para ello un espacio en el que compartir vivencias de abordo bajo la forma de un "minireportaje" hacia su persona.  Él se prestaba a dar ese puntapié inicial pretendiendo "contagiar" a sus compañeros. Las  fotos de sus trabajos fueron llegando rápidamente a nuestro correo. Pablo ya tenia el nombre para la entrevista, "ENCUENTRO DE NAVEGANTES DE LA BLOGÓSFERA"

Pero la fortuna dió un golpe de timón que no esperábamos.
Las licencias de los marinos suelen ser ajetreadas y el amigo Pablo disponía de poco tiempo libre en tierra y por supuesto este tiempo lo dedicaba al amor por su familia y a su crecimiento profesional 
La charla que teníamos pactada,  junto a una recorrida por los muelles, quedó para más adelante porque pocos días después de recibirse de primer maquinista tuvo un nuevo destino, la lejana Escocia, donde estaría a cargo de la maquinaria de un buque que efectuaba el mantenimiento de una "granja eólica".
¡Pavada de trabajo!. Habla a las claras de su calidad como técnico y marino.
El rumbo había cambiado, el destino anotaba en su bitácora otro derrotero que no era el nuestro, Pablo en otro puerto sus cabos amarraría..


                                   

Hace poco tiempo, estando en Montevideo, su salud le jugó una mala pasada.
Hoy ya no está físicamente entre nosotros. Está a diario en nuestro recuerdo.
Sus virtuales amigos, le hacemos un modesto homenaje.
De un Pablo a otro, compartimos el poema "El Mar"

El Mar 
 Necesito del mar porque me enseña:
 no sé si aprendo música o conciencia:
 no sé si es ola sola o ser profundo
 o sólo ronca voz o deslumbrante
 suposición de peces y navíos.
 El hecho es que hasta cuando estoy dormido
 de algún modo magnético circulo 
 en la universidad del oleaje. 
 No son sólo las conchas trituradas 
 como si algún planeta tembloroso 
 participara paulatina muerte,
 no, del fragmento reconstruyo el día,
 de una racha de sal la estalactita
 y de una cucharada el dios inmenso. 
 Lo que antes me enseñó lo guardo!
 Es aire, incesante viento, agua y arena.
 Parece poco para el hombre joven 
 que aquí llegó a vivir con sus incendios,
 y sin embargo el pulso que subía
 y bajaba a su abismo, 
 el frío del azul que crepitaba, 
 el desmoronamiento de la estrella,
 el tierno desplegarse de la ola 
 despilfarrando nieve con la espuma,
 el poder quieto, allí, determinado
 como un trono de piedra en lo profundo,
 substituyó el recinto en que crecían
 tristeza terca, amontonando olvido,
 y cambió bruscamente mi existencia: 
 di mi adhesión al puro movimiento.
Pablo Neruda


En memoria a  Pablo
Con el más solidario de los respetos, a su compañera e hijos.
Carlos Castillo-Fernando Pontolillo
Cultura marítima y portuaria