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5 sep. 2012

El Calpean Star, la historia verdadera

El Calpean Star

La historia del hundimiento del Calpean Star ha sido contada en varias oportunidades, pensamos que dependiendo del conocimiento de la nave, de la temática y en la cercanía o no que tuvo el autor con la costa montevideana. En Cultura Marítima y Portuaria trataremos de ajustarnos a la investigación del naufragio dejando de lado leyendas que poco tienen que ver con la realidad

La Nelson Line y sus Highlands
La motonave Highland Chieftain

Este fue el primer nombre de nuestro conocido y a la vez desconocido Calpean Star. Su empresa armadora era la Nelson Line, fundada en 1910. A fines del 1800 los Nelson se habían iniciado en el negocio de los barcos  transportando carne en buques refrigerados. Uno de los integrantes de esta familia de nombre Hug Nelson había invertido en el próspero negocio de los frigoríficos en Argentina, mas precisamente en la localidad de Zarate con la Nelsons River Plate Meat Co. Con una flota de buques construida para este propósito iniciaron una linea regular entre Inglaterra y el Plata transportando carnes y pasajeros.
Para el año de 1913, la totalidad de las acciones de la empresa fueron adquiridas por la Royal Mail aunque los buques siguieron bajo el armamento de la Nelson Line. Pero para fines de los años 20 un nuevo y fuerte competidor acechaba en el tráfico al Río de la Plata, se trataba de la archiconocida para nosotros, Blue Star Line.
Para esta competencia  se doto a la Nelson Line de cinco modernos buques mixtos de carga refrigerada y pasaje construidos en Irlanda por la Harland & Wolff, el mismo constructor del desaparecido Titanic. La modernidad de estos buques era sorprendente ya que no utilizaban las antiguas maquinas a vapor de triple expansión  sino modernos motores B&W de combustión a fueloil y plantas frigoríficas refrigeradas por amoniaco. Tenían tres clases: la lujosa primera para 150 distinguidos pasajeros, la segunda para 50 y una modestísima tercera clase para inmigrantes con una capacidad de 500 pasajeros donde los llamados pasajes de llamada que eran pagos en destino, costaban unos 140 dólares para el trayecto entre Vigo o La Coruña y Montevideo. Contaba con amplios salones decorados al viejo estilo ingles, totalmente recubiertos en finas  maderas. Tenían una capacidad de carga refrigerada de 12500 toneladas en sus seis bodegas y sus poderosas maquinarias daban a sus dos hélices la velocidad de 15 nudos. Eran buques rápidos para la época  Sus principales características eran un puente de mando y cabinas de oficiales, separado del resto del casillaje por una bodega y sus dos chimeneas que no eran muy vistosas, algo retaconas. La eslora de estos buques era de 160 metros y 21,2 metros de manga.
Los nombres de esta saga fueron: HIGHLAND MONARCH, HIGHLAND CHIEFTAIN, HIGHLAND BRIGADE, HIGHLAND HOPE y HIGHLAND PRINCESS.
Los colores de los buques eran casco gris y chimeneas rojas con una banda superior negra, una banda blanca, una negra y una blanca.

La historia del Highland Chieftan

El casco nº806 fue lanzado al mar el 21 de junio de 1928 en Belfast,  el segundo de esta saga, entro en servicio el 26 de enero de 1929, siendo su ruta Reino Unido, España, Portugal, Islas Canarias, Brasil, Uruguay y Argentina. Ese mismo año la compañía sufre un duro revés con el naufragio del antiguo Highland Pride en España y mas tarde del recientemente inaugurado Highland Hope en las costas de Portugal, por lo que es remplazado por el Highland Patriot

En 1932 la Royal Mail Lines Ltd. se hace del control total de la Royal Mail por lo que los buques fueron repintados con sus colores, casco negro y chimeneas de color ocre, portando los mismos nombres.

Para el inicio de la Guerra "nuestro" buque fue confiscado por el gobierno británico para el transporte de tropas, hasta que el 11 de octubre de 1940 estando en Liverpool, fue atacado por la aviación alemana, quedando seriamente dañado. En 1948 después de reparado retorna al servicio Reino Unido-Río de la Plata.

El buque maldito
Las historias negras comienzan en 1959 cuando el barco es adquirido por el Sr. Alfredo Ryan de Buenos Aires para la compañía Calpe Star Shipping Co. de Gibraltar, una subsidiaria de la Compañía Argentina de Pesca S.A. que lo transforma en un buque puramente frigorífico, con el nombre de Calpean Star, con el único objetivo del transporte de la carne de ballena entre las islas Georgias del Sur y Noruega. Según la leyenda transportan un albatros a pedido de un zoológico noruego. El animal no soporta el cautiverio y muere. Todos los malos presagios caen sobre el Calpean Star y sus tripulantes. El Calpean ya era un viejo buque y su maquinaria presenta fallas debiendo hacer una arribada forzosa en Liverpool para reparar.
 La muerte del albatros provoca la reacción de la tripulación que se desembarca en el puerto ingles. El buque continua su travesía con algunas incorporaciones de tripulantes. 
El hundimiento del Calpean Star





El 22 de mayo de 1960 el buque ingresa a remolque a Montevideo procedente de las Georgias a realizar urgentes reparaciones en su timón que se encontraba dañado a raíz de un incidente en Husvick, cuando el borrachín Capitán Christensen lo dio de lleno contra una roca. 
Ya reparado, el 1 de junio zarpa lentamente de nuestro  Puerto para tomar el canal de acceso con rumbo al norte europeo. En el km 4,800 una avería en una válvula en la sala de máquinas provoca que toneladas de agua ingresen al buque hundiéndose rápidamente por popa hasta apoyarse en el lecho del río.
Asume el rescate la Administración Nacional de Puertos quien dispone que su Capitán de Salvamentos Sr. Francisco Castagnola tome el mando junto a sus hombres, quienes después de evaluar la situación de la nave, afirman que en tres días seria reflotada. En poco tiempo el buque comienza a ponerse a flote, pero por alguna razón que nunca pudo saberse y muchos achacaron al armador y tripulantes,  a los pocos días el Calpean Star se hunde definitivamente en el lugar, quedando para siempre en posición  34º 57' 30" S 56º 13' 40" W. sobre el veril oeste del canal de acceso al Puerto de Montevideo. 
Ya poco queda de aquel esplendoroso buque británico, apenas un mástil y leyendas urbanas de una ciudad portuaria que nos hace reflexionar de lo poco que conocemos los uruguayos de los hechos marítimos acaecidos en el pasado reciente.
Agradecemos a Timetable Images, Photoships, al historiador Juan Pedro Gilmes y especialmente al Sr. Fabian Iglesias por cedernos especialmente sus fotos para este post.

Fernando Pontolillo Benitez