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12 jun. 2012

Jaime Carrau un referente de la Cultura Marítima y Portuaria Parte 10

Parte 9


Parte 10

Estimados lectores de los blogs de Cultura Marítima y Portuaria del Uruguay:

Continuando con dar a conocer la correspondencia mantenida durante un año con don Jaime Carrau Olascoaga, no podemos dejar de insistir en algunos números referidos a nuestro personaje, un hombre, compatriota el, que con solo 26 años de edad allá por 1961 tomo las riendas de una empresa como la española Lineas Ybarra en la ciudad de Buenos Aires, también en la delegación Paulista y 20 años después en nuestro Montevideo, representando ademas a 17 armadores de todas partes del mundo y al 80% de la flota española que recalaba en el Río de la Plata, entre las que se encontraban las mas prestigiosas Ybarra & Cia. de Sevilla como ya dijimos y Naviera Aznar de Bilbao, agente de Jose Menendez y su Importadora, de la Cia. Chilena de Navegación, de la Empresa Marítima de Chile, del Lloyd Brasileño y de la Administracion Nacional de Puertos, ANP, Presidente de Agencias Marítimas y Aéreas Reunidas,  llegando a tener simultáneamente hasta 12 buques operando en puertos argentinos, moviendo aproximadamente la friolera de 1 millón de toneladas de carga anuales y unos 25000 pasajeros entre la linea regular de pasaje Europa-Brasil-Río de la Plata y los cruceros turísticos por el organizados, a los que nos vamos a referir a continuación.


En nuestro blog Cruceros en Uruguay venimos dando a conocer la actividad turística de cruceros desde la pasada temporada 2011-2012. Pues bien, nuestro homenajeado, recientemente desaparecido físicamente, nos ha dejado grandes legados, ser el primer empresario naviero en traer un crucero turístico a nuestro balneario de Punta del Este, haber organizado cientos de cruceros  empresariales y de la farándula porteña, y nada mas ni nadas menos que 37 cruceros fueguinos, magallanicos y patagonicos.


No solo era exitoso en lo empresarial, también fue un hombre que se preocupo por la Cultura Maritima y Portuaria. Colecciono unas 30 maquetas de buques diversos, muchos de los que el represento con la bandera española y que aqui compartimos sus fotos, atesoro unas 1500 fotografias de buques y leyó unos 50000 folios de la empresa familiar. Con todo esto y los premios recibidos creo un pequeño pero excelente museo personal que esperamos que no sea desmembrado y en el futuro pueda ser exhibido como el se lo merece.


En esta carta fechada el 10 de octubre del 2011 dice lo siguiente.


Mi querido amigo:
Como usted bien dice llegamos a organizar mas de 200 cruceros, que yo preparaba desde mi oficina de Bs.As., y que tuvieron como destino, los canales fueguinos, magallanicos y patagónicos, el periplo total de América del Sur, cruzando el Canal de Panamá, un par de cruceros al Caribe, un par de cruceros a la Antartida, cerca de 40 cruceros al Carnaval Carioca, un crucero a Sudafrica, uno a Tierra Santa, media docena de cruceros a Punta del Este, incluidos los charteados a la Ford Motor Company y a la Coca-Cola, para realizar su convenciones anuales, y unos 15 con buques fletados a la flota fluvial de Estado Argentino y a la flota Mercante Paraguaya, a Asuncion del Paraguay.
 El primer buque de pasajeros en viaje de crucero que escalo Punta del Este, fue El Cabo San Vicente, en el fin de año de 1959. Con la llegada de los nuevos transatlánticos de la compañía Ybarra, Cabo San Roque y Cabo San Vicente, recomenzó la campaña de los cruceros de verano, que definitivamente, para los buques españoles de Ybarra, terminó en 1974. Como vera la experiencia fue grande, y siempre se vendieron en Argentina, Brasil, Uruguay y Chile, amen de alguna venta en Venezuela y Perú.
Local de Jaime Carrau & Cia. Av Uruguay esq. Convención. Montevideo
 Adjunto la foto de la Oficina de Montevideo, y además tenia abierta oficina propia en Bs.As., Rosario de Santa Fe, Santa Fe, Córdoba y San Pablo. Habían muchas mas si, pero eran sub agencias y no eran mías.

Los cruceros al sur

Luego de minuciosos análisis y estudios de datos e informaciones de lo que era básico para ir a la Antártida, consumos de agua y combustible, traslados a tierra, practicajes, los permisos de rigor a los que se obligaban a los armadores, para poder realizarlos y la propia derrota de la nave, quedó estructurado un plan o proyecto que propuse a Ybarra. Nada había quedado al azar, todo estaba estudiado y analizado en ese plan.
 El primero fue el  Cabo San Vicente en 1970 con 400 cruceristas  y luego le siguió el  Cabo San Roque con los cuales hicimos 37 viajes y nos fue muy bien en todo. Pero antes de comenzar el primer viaje, mi primer contacto fue con la Dirección del Antártico Argentino, que comenzó por instruirnos sobre el cruce del Estrecho de Drake que algunos llaman paso de Drake y que es un crucero muy difícil. Nos hablaron que en esa zona los temporales eran cíclicos, para cruzar el Estrecho del Drake, había dos días de tiempo razonablemente buenos y dos días de tiempo irregular, y uno muy irregular, por lo que el primer consejo de acuerdo a las fechas que viajáramos, era esperar en algún canal cerca del cabo de Hornos, una señal de radio que nos confirmara el estado del tiempo, y nos aconsejaran el cruce.
 
Cabo San Roque y Cabo San Vicente, gentileza de Francisco J. Bertran
Esto tampoco significaba grandes garantías, porque en el sur, se producen depresiones barométricas de mayor o menor intensidad en solo un par de horas, pero como nuestros buques tenían buena marcha, se estimaba que el cruce podía ser de una singladura y alguna hora más.
Naturalmente, siguieron una gran cantidad de instrucciones. El plan era viajar directamente a la base naval Almirante Brown, que si bien no estaba operable, sí había estafeta postal, desde donde se podían dar por despachado correo, entregándolo al correo de Usuahia al regreso. También se esperaba ir a una segunda base al oeste, que si bien recuerdo era Base Esperanza, y no descartábamos poder viajar a la Isla Decepción, isla volcánica, que abría una especie de bahía con gran seguridad para fondear y desembarcar.
También nos dieron las instrucciones respecto de salvavidas, ropa de color naranja, para los que desembarcaban a tierra, que ropa debían llevar para no helarse. Antes que bajaran los pasajeros debíamos, con los tripulantes del barco, colocar cintas naranjas para delimitar los recorridos que podían hacer los pasajeros, se instruía de que no se fuera a tocar ninguna pieza de hierro o de acero, que estuviera sobre los hielos, porque podría quemar la piel, y naturalmente nos dieron tremendas instrucciones respecto a contaminación: abstención absoluta de tocar alguna ave, léase pingüinos y por supuesto, tener la más importante precaución de bajar en botes con pocos pasajeros, porque una caída al agua, de alguna persona, significaba una muerte segura, a partir de un minuto en el agua.
Un abrazo Jimmy
Continuara
Fernando Pontolillo

1 comentario:

  1. HOLA ME GUSTARIA SABER SI TIENE ALGUNA INFORMACION FOTOS ETC DEL BUQUE CABO DE HORNOS ES PARA MI PADRE QUE VIAJO EN ESE BARCO ALLA POR EL 57 Y ESTA ILUCIONADO EN ENCONTRAR ALGO.UN SALUDO Y GARCIAS POR LO QUE ME PUEDA FACILITAR .MI EMAIL JAVIMSNCOM@MSN.COM PARA QUE SE PONGA EN CONTACTO CONMIGO

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