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29 may. 2012

Las conquistadoras desconocidas de América

Las conquistadoras desconocidas de América.



Tras meses de surcar el océano, 80 mujeres llegaron a América en un endeble barco. En 1550. Después de meses de surcar el océano, de esquivar piratas y de sobrevivir al hambre y al escorbuto, 80 mujeres llegaron al nuevo continente en una endeble embarcación. Era el siglo XVI y las crónicas sólo hablaban de Colón y de hombres temerarios que se lanzaban al mar. Nadie hablaba de las primeras conquistadoras.

Su historia como la de otras mujeres que se embarcaron rumbo a América lleva siglos oculta en documentos y referencias, en historias que parecen imposibles como la de la vasca Catalina de Erauso, una monja adolescente que huyó del convento disfrazada de hombre para cruzar el Atlántico.

Del otro lado del océano se hacía llamar Francisco de Loyola o Alonso Díaz bajo su armadura y su secreto.

"Las mujeres de la época estaban en un segundo plano. No podían sentarse en la misma mesa con un hombre. Eran una propiedad que pasaba de mano de los padres a los maridos o a los hermanos. No podían salir. En América eran más libres del encorsetamiento que había en la Península Ibérica", comenta a BBC Mundo Elvira Menéndez, autora del libro "El corazón del océano" que reconstruye la historia de esas 80 mujeres.

La escritora encontró el rastro en los miles de documentos que se conservan en el Archivo de Indias de Sevilla. La cadena de televisión Antena 3 de España acaba de producir una serie inspirada en su investigación.

En 1550 la corona española envió un barco con 80 doncellas al Río de la Plata con la misión de casarse con los colonizadores y evitar así el amancebamiento que ya tenían con las indígenas.

"Fueron enviadas para poblar la región, para evitar el avance de los portugueses y para frenar el mestizaje. Los mestizos, según la legislación española de la época, heredaban todos los derechos y a la corona y a las familias en España no les interesaba. Pero el mestizaje ya no se podía detener", comenta la escritora.

Las doncellas no sólo fracasaron en su misión sino que quedaron varadas en una tierra desconocida.

Entre piratas y selvas

La mayoría de las doncellas no superaba los 15 años de edad. Provenían de Extremadura, de las mismas tierras ajadas y secas de donde saldrían personajes como Hernán Cortés, conquistador de México, o Francisco Pizarro, conquistador de Perú.

"Eran mujeres muy jóvenes y sin recursos. Para casarte o incluso para entrar en el convento necesitabas tener una dote. A algunas les impulsaría la curiosidad por el nuevo continente, la libertad", detalla Menéndez.

El viaje, no obstante, se transformó en una odisea. El barco fue atacado por piratas franceses, luego se perdió cerca de las costas africanas mientras una pandemia de escorbuto les iba arrancando el cabello y la piel. Al llegar a América un grupo de indígenas las hizo prisioneras.

"Al frente de la expedición estaba una viuda, Mencía de Calderón. Ella las guió entre la selva con sus corsés y sus largos vestidos hasta Asunción (Paraguay). En España no se sabía nada de ellas, pensaban que estaban muertas", describe la escritora.

Llegaron a su destino cinco años después. Ya no había conquistadores para desposar, la situación política había cambiado y ellas se habían transformado.

Después del mestizaje


"En el camino se fueron despojando de sus creencias. Cuando llegaron muchas se casaron con mestizos y otras se desperdigaron. Sus descendientes formaron parte de las élites de Brasil, Uruguay y Paraguay durante años", agrega la investigadora.

"Estas historias nos hablan de los muchos matices y datos desconocidos que hubo en la conquista. Se mataron indígenas pero también se les defendía. Hay casos de españoles que se consideraban indios. En el caso de las mujeres su papel fue determinante para el intercambio cultural, para la transformación que hubo en Europa en temas tan diversos como la alimentación", detalla la experta.

Juan José Robledo BBC News

New York Times Syndicate



N. de la R. NM: Según el libro “Las mujeres de la conquista” de Lucía Galvez, la expedición tenía por objeto terminar con el desenfrenado libertinaje de Asunción, que ya había llegado a oídos de la Corona española y la escandalizaba. La expedición no fracasó. De estas “doncellas” españolas nacieron hombres como Hernando Arias de Saavedra, conocido como Hernandarias. De ellas también desciende Fernando de Trejo y Sanabria, (el Obispo Trejo) primer obispo nacido en el continente americano, hijo del capitán de la expedición de las mujeres Don Hernando de Trejo y de Doña María de Sanabria, heroína de la defensa de los indígenas americanos.

Fuente:nuestromar.org

19/05/12

SIPSE.COM

27 may. 2012

Cuando Italia nos declaró la guerra

Cuando Italia nos declaró la guerra 
fuente: http://www.taringa.net/posts/offtopic/14880562/Cuando-Italia-le-declaro-la-guerra-a-Uruguay.html


 

Un episodio horriblemente vergonzoso, donde torturas salvajes se mezclan con bravuconerías insoportables. 

En la portada una caricatura de la revista semanal el Mosquito, editada en  y relacionada con la tortura de dos italianos, Volpi y Patroni, por parte de las autoridades uruguayas. Continuando con esta serie de viajes históricos les  un historia verídica, pero con “giros copernicanos” insospechables y bastante truculentos, al estilo de Borges. Sucedió en  en febrero de 1882, cuando por culpa de las torturas y la falta de garantías a los extranjeros, durante el gobierno santista, una corbeta italiana la “Caracciolo” casi bombardea Montevideo, no sin antes declararle la guerra a Uruguay. 

Así comienza la historia… 

El 16 de febrero sobre las ocho y media de la noche, cuando el joven empleado se disponía a cerrar el comercio de cambio ubicado en la plaza Independencia, Carbajal, que estaba aguantándolo desde enfrente, aprovechó el momento y seguido de los dos napolitanos, entró primero en el escritorio y echando mano al bolsillo sacó de él un peso y le dijo a su desgraciada víctima: “Che, cámbiame este peso”. En ese momento los dos italianos ingresaron al recinto, se apoderaron del dinero, rellenando sus bolsillos con cuanto encontraban y luego con Carbajal ultimaron al joven a puñaladas. 

Llega el dueño del cambio 

El señor Miguel Platero se dirigía la mañana del 17 de febrero a la casa de cambios que poseía con su hermano en la `plaza Independencia de Montevideo, cuando al enfrentarse con aquella, le llamo la atención no encontrarla abierta como debería de haber hecho su dependiente, Juan Bentancour de 17 años. Su extrañeza se convirtió en inquietud al pasar un buen rato sin que este arribase
 

 

Casa de cambios Plaza Independencia 

 

Juan Bentancour dependiente fallecido / Miguel Platero (uno de los Propietarios) 

En vista de esto y de que los transeúntes se aglomeraban en la puerta, decidió encomendar al vendedor de diarios llamado “Payaso” que entrado por los fondos tratase de abrir la puerta. Lo primero que se presentó fueron las clavijas de la barra de vidriera en el suelo; la barra estaba sin ellas y podía sacarse desde afuera. Tal descuido no era explicable, murmuro Platero… me temo una desgracia. A metro y medio de las clavijas y a dos de la puerta había una mancha de sangre coagulada y sin reguero a ningún rumbo, pasando el mostrador se hallaba la caja abierta y a su pie un cuerpo caído sobre un gran charco de sangre. Era el cadáver de Bentancour; tenía la cabeza recostada en el brazo derecho, las manos crispadas; en la manga de la izquierda se veía la huella de un zapato. Su fisonomía reflejaba a la vez espanto y sufrimiento, en la boca tenía un pedazo de género a manera de mordaza y en el cuello un jirón a guisa de corbata. 

Un gran desorden reinaba alrededor del cadáver. A los pies había un billete de $1 peso banco de Buenos Aires, no se habían tocado algunas alhajas. Al llegar las autoridades y remover el cadáver, se le quito la corbata de lienzo puesta en el cuello. Tenia en el hueso de la nuca, que se lo habían roto, una herida de un arma contundente. Era el golpe que se denominaba en los mataderos “desnucar” provocado por estilete o daga. Fue descubierto y preso el oficial del ejército señor Carbajal al pretender pagar una factura en la casa Broqua con una moneda que el señor Platero había denunciado como sustraída. Sindicó como cómplices a los italianos Raffaele Volpi di Giovanni de cuarenta años y Vicenzo Patroni, un mercachifle de cuarenta y ocho años, ambos oriundos de Padula en Salerno. Carbajal en sus declaraciones daba innumerables detalles que fueron plenamente corroborados, precisaba el traje que cada uno llevaba la noche del crimen y especificaba que Patroni usaba alpargatas. 

El 19 de febrero las autoridades policiales publicaron una supuesta confesión de Volpi en la que éste reconocía su participación en el crimen y se mostraba dispuesto a colaborar, para lo cual fue trasladado a su domicilio con intención de entregar el dinero robado. Sin embargo, una vez allí, y según el relato periodístico, “Volpi trató de sacar partido de la situación queriendo armar escándalo, concitando los ánimos de sus vecinos contra la autoridad pidiendo socorro a los gritos de ¡Viva Italia!”
 

 

José Carbajal / Raffaele Volpi / Vicenzo Patroni presos en el cabildo 

Más tarde se los sometió a un salvaje interrogatorio departe de las autoridades Como Volpi y Patroni se negaron a confesar el delito, que según ellos no habían cometido, se les ataron los brazos, colgándolos del techo y prendiendo fuego debajo de los, pies, aplicándoles el cepo colombiano (cepo de dedos) y para ahogar sus gritos se les puso una mordaza de madera, apretándola de tal modo que a Volpi se le rompieron las muelas y dos dientes
 

 

Sesión de tortura Volpi y Patroni (caricatura dominical de El Mosquito) 

Como si estas “caricias” fueran pocas se les tuvo dos días sin comer, dándole como único alimento sardinas que les produjeron la fiebre de la sed, aguijoneada por un balde de agua que se les había puesto adelante, pero lejos de su alcance. Compadecido un oficial de aquellos torturadores, les alcanzo un jarro con agua, acción que le valió ser inmediatamente arrestado y destituido del ejercito. 

Pero todo fue inútil, Volpi y Patroni seguían negando su participación. En este estado llegaron a oídos del vice cónsul de Italia, señor Enrico Perrod los rumores de lo que pasaba en el cabildo. Éste que acompañado de un médico italiano de la corbeta “Caracciolo”, se le permitiera ver a los presos. Accediose a su solicitud pero se les mostró a dos que no eran Volpi y Patroni y que por consiguiente no tenían demostración alguna de las torturas.
 

 

Teniente Alejandro Vázquez / José Francisco Barreto / Comandante Dupuy 

El 26 de marzo el Presidente Máximo Santos emitió un decreto por el cual se suspendió en sus respectivos cargos al Jefe Político de la Capital, Francisco Barreto, y al Oficial Primero, Bernardo Dupuy, acusado de martirizar a los presos. También fueron apresados los comisarios Rufino Larraya y Juan Charlone. 

El engaño no duró mucho 

La numerosa colonia italiana empezó a demostrar su descontento de una manera ruidosa en vista de lo cual declararon a Carbajal único autor del crimen y pusieron en libertad a Volpi y Patroni, los cuales se dirigieron inmediatamente al consulado italiano. Fue en ese momento que el gobierno italiano dio instrucciones al jefe de la escuadrilla del Rio de la Plata, comandante Carlos de Amezaga, que enarbolara su insignia en el cañones del “Caracciolo” , que a la sazón se encontraba en Montevideo por expreso pedido de Perrod quien, luego de una serie de crímenes, ataques a diarios y un asalto a la sede diplomática brasilera en mayo de 1881, protagonizadas por bandas santistas, solicitó, al igual que otras legaciones de la época, contar con una “estación naval permanente” para “custodiar importantes intereses de nuestra colonia. La gravedad de la situación creada por las revelaciones de Volpi y Patroni, lo llevo a asumir una actitud resuelta, amenazando con bombardear Montevideo con su buque. 

La intervención de Mariano Cordero 

Fue en ese momento que el entonces comandante del puerto de Concepción del Uruguay Mariano Cordero (68años), al mando de un barco de guerra argentino (posiblemente había dos mas) estacionado en la bahía se interpuso con su buque entre el italiano y la ciudad. Hizo tocar zafarrancho de combate y se apresto a repeler la agresión del italiano. En vista de la actitud enérgica de Cordero, que según la propia palabra estaba dispuesto a echar a pique el barco italiano Amezaga “apago sus fuegos” y permaneció en actitud pasiva. 

Así lo relataron los vascos
 

http://meta.gipuzkoakultura.net/bitstream/10690/74755/1/AM_323787.pdf 

Durante su viaje, ocurrió en Montevideo el famoso incidente de que dos italianos fueron presos y torturados por las autoridades de la capital del Uruguay. Protestó la numerosa colonia italiana, pero en balde, y entonces Carlos de Amézaga tomó sobre sí la heroica resolución de desembarcar con una pequeña escolta, retirar el escudo y bandera del consulado general de Italia, declarar la guerra al Uruguay y notificar al presidente de la República que si no se hacía justicia y se pagaba una fuerte indemnización, bombardearía á Montevideo á las veinticuatro horas. El gobierno uruguayo tuvo miedo y cedió. 

Interesante biografía de Mariano Cordero
 

http://www.revisionistas.com.ar/?p=11536 

 

Corbeta italiana “Caracciolo” 6 cañones de 160 mm (alcance 3.500 ms) 

 

El argentino que evito el bombardeo a Montevideo / Cañonera Paraná 

Entre tanto el cónsul Perrod, con la sangre en el ojo por el engaño que había sido víctima, se dirigió al Poder Ejecutivo pidiendo plena luz (??). Esto dio lugar a un cambio de notas más o menos agrias, hasta que la autoridad italiana dio por terminadas sus relaciones entre su país y la republica del Uruguay, retirando la bandera y el escudo del consulado, que fueron trasladados al cañonero “Caracciolo”. 

En Buenos Aires 

La intervención del ministro italiano Cova en Buenos Aires, a quien su gobierno había dado las instrucciones necesarias, dio en tierra con el conflicto sobre la base del siguiente arreglo: 

Arresto de los culpables 

Pago de 50 mil francos a Volpi y Patroni 

Rectificación pública de las expresiones contenidas en publicaciones oficiales 

Visita del Presidente de la Republica al ministro de Italia 

Al día siguiente tuvieron lugar las ceremonias de desagravio al cónsul Perrod. Cinco piezas de artillería frente al cuartel del 3º de cazadores hicieron una salva de 21 cañonazos al mismo tiempo que izaba la bandera nacional y la italiana. Media hora antes el presidente de la republica acompañado de su secretario Corralón de la Rúa, del ministro de relaciones exteriores Manuel Herrera y Obes y el sargento mayor Ángel de León se habían presentado al Hotel Oriental, sede de la legación de Italia, a cumplir con una de las bases del arreglo.
 

 

Ministro uruguayo de Relaciones Exteriores / Cuartel del 3º de Cazadores / Juez Julio Sáenz 

La pruebas contra Patroni y Volpi eran importantes, el juez con una “indolencia musulmana”, no hizo caso de todos los antecedentes. Era necesario poner en libertad a los presos martirizados: no importaba que cómplices de Carbajal quedaran impunes. Carbajal fue condenado a pena de muerte, pero notando el tribunal todas las irregularidades cometidas en el proceso paso una nota reservada al juez y mando instruir un nuevo sumario para ver las responsabilidades de Volpi y Patroni. Pero tarde estos ya se hallaban en Europa, disponiendo de las comodidades que les daban los 50 mil francos (250 kg. de plata, equivalente hoy a U$S 225.000 ) 

Así lo vieron los periodistas 26 años después 

Caras y Caretas sostenía que Carabajal no actuó solo, así que lo fueron a visitar a la penitenciaria de Montevideo, donde cumplía una prolongada condena. En 1908 no es ya un hombre flaco, casi raquítico como cuando perpetro la hazaña sangrienta. Su rostro afeitado tiene una expresión de inteligente. Habla con facilidad, nos cuenta la pésima experiencia de sus primeros años en la cárcel. Relata que su padre era jefe de la escolta del general Goyo Suárez y el mismo siendo un niño formó parte de las fuerzas en la batalla del Sauce. Allí en un entrevero fue muerto su padre y él saco el cadáver entre los enemigos cuando estaba a punto de ser degollado, recibiendo un lanzazo que lo dejo rengo para el resto de su vida. Le instigamos a que con toda franqueza nos cuente cual fue su actuación en el delito y si tuvo o no cómplices. Nos dijo que los aludidos están fuera del alcance legal ¿Porqué se declaro único culpable? Nos contestó que hallándose en el calabozo recibió departe de algunos jefes, hoy personajes de alta figuración, insinuaciones repetidas aunque veladas en las que le sugerían declararse único autor ya que beneficiaría su causa. Además las torturas de Volpi y Patroni influyeron en su declaración. Concluyo, “digo la verdad, mi palabra en estas condiciones tienen la autoridad comparable a la de un espíritu del otro mundo”…. En efecto era un muerto civil el que hablaba.
 

 

Carbajal en la Cárcel 

Ref. 
El caso Volpi-Patroni
 

http://www.red-redial.net/referencia-bibliografica-59093.html 
Caras y caretas 12 de septiembre 1908 Nº 519 


Gracias Fernando Pontolillo

23 may. 2012

Homenaje a Milton Schinca

 Milton Schinca



Este martes 22 de mayo murió Milton Schinca (Montevideo 1926), cronista, poeta y dramaturgo. Tenía 85 años. Schinca fue un autor prolífico. Escribió 22 obras de teatro, diez libros de poesía, seis libros de crónicas (entre ellos los cinco tomos de su obra más célebre, Boulevard Sarandí) y una novela sobre los últimos tiempos de Artigas en Paraguay (Hombre a la orilla del mundo, 1988).

De Boulevard Sarandi (1976, 5 tomos) a modo de homenaje recordamos estos párrafos


Datos menudos de la vida menuda


Se vendían en Montevideo cantidades muy apreciables de caracoles para hacer sopa. El entretenimiento predilecto de los montevideanos era la ópera, con sus funciones infaltables los jueves y domingos. En verano, en cambio, las carreras de caballos arrastraban verdaderas multitudes. Era común ver a niñas de ocho a diez años bailando el minuet junto a los mayores con la más compenetrada gravedad. A pesar de la abundancia de vacas, había que importar manteca de Irlanda. Los comerciantes solían tener en las azoteas de sus casas un mirador, desde donde, con un largavista, oteaban ansiosamente hacia el este, a ver si veían llegar a los barcos de ultramar que les traían mercadería.


Muy poco relevantes estos datos, hay que reconocerlo; pero al menos nos aportan algunos toques ínfimos del vivir montevideano en los años de la Colonia y la Independencia, con detalles que muy difícilmente recogerán los cronistas y mucho menos los historiadores.

Todas estas observaciones tan menores fueron entresacadas al vuelo de algunos testimonios de viajeros que pasaron por nuestra ciudad. Con frecuencia, estos relatos de extranjeros han prestado verdadera utilidad para conocer aspectos destacables del vivir de nuestros antepasados; no en este caso, sin duda, en que apenas nos permiten asomarnos a algunas menudencias que aquí ocurrían, pero que no dejan de acercarnos el perfume vago de una privacidad que de otro modo se nos escaparía.

Al maestro...salud!



19 may. 2012

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA: EL PUERTO BAJO EL LENTE DE ROBLES


No siempre en este blog , (nuestro “MUSEO VIRTUAL” a falta de uno real), tenemos la posibilidad de ofrecer a nuestros lectores una exposición que de existir espacio físico sin duda realizaríamos y promocionaríamos con bombos y  platillos .

No siempre, además, tenemos el privilegio de contar con un gran artista como sin duda lo es el fotógrafo Guillermo Robles, quien en forma 
desinteresada nos envío una muestra de su trabajo para publicar en nuestro blog.
Las fotos documentan la actividad portuaria tanto en Fray Bentos como en Montevideo.

A continuación, reproducimos el texto del propio artista que nos cuenta al respecto.

“Si mal no recuerdo las fotos son mayormente de Nueva Palmira (carga diurna y nocturna de celulosa) hay dos aéreas, antiguas de Fray Bentos, y la de la terminal techada es obviamente la de UPM ex Botnia. Las de Montevideo son fácilmente reconocibles. Las barcazas son del río Uruguay carga de graneles y madera en buques importantes así como barcazas.
La terminal de Ontur desde que empezó la construcción hasta ahora, de la terminal de TGU, y la otra de  Palmira (no recuerdo el nombre) en operativa ,diurna y nocturna, camines cargando y descargando así como barcazas, playas de acopio, camiones en carretera de todo tipo de productos, y muy especialmente de carga de arroz en MVD, tanto en bolsas como a granel (en cinta transportadora), desde tren o camiones, desde el dique y desde a bordo.
Son algunas de las miles de fotos de las cuales solo unos cuantos cientos son relevantes”.
Guillermo Robles.






































Guillermo Robles

Montevideo, 1958

Fotógrafo y laboratorista profesional desde 1976. Fotógrafo publicitario desde 1985
Socio de la Asociación de Fotógrafos Profesionales del Uruguay (AFPU) desde 1987.
Miembro fundador de la Comisión de Fotografía Publicitaria AFPU desde 1987
Trabajos de fotografía profesional en publicidad publicados y vehiculizados permanentemente desde 1985 para las agencias de publicidad más importantes del medio. Trabajos de fotografía profesional en publicidad publicados en España, Alemania, Japón, Canadá, Argentina, Ecuador y EEUU. Campaña Lanzamiento de Terra (España) para toda América latina, caribe y área hispana de EE.UU.
Ha recibido tres premios Campana de Oro de la Cámara de Anunciantes del Uruguay, Premio “Balero de Oro” Desachate 3 Encuentro de creativos publicitarios;  premio Concurso de vallas publicitarias Madrid España  1996, y premio Gran Campana de Oro de la Cámara de Anunciantes del Uruguay 2001
Ha dictado cursos de capacitación para el personal de laboratorio central de Kodak Uruguaya 1998,
Docente en cursos y talleres prácticos sobre iluminación en fotografía en la Universidad de la República, Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes, 2000y 2002.
Docente de fotografía en las carreras de:  Analista en Publicidad, Diseño gráfico, Diseño de indumentaria, Diseño Aplicado y Diseño de interiores en la UDE - Universidad de la Empresa Montevideo, Uruguay desde el año 2002