Se produjo un error en este gadget.

23 feb. 2012

La Cultura Marítima y Portuaria en la historia y el arte:


De la importancia del mar:
“…..el territorio uruguayo será de 416.782 Km2, de los cuales 176.215 son continentales y 240.782 son cubiertas por aguas del Océano Atlántico y del Río de la Plata a esto tenemos que agregarle la superficie que cubren nuestros ríos, arroyos y lagunas”.
Se hace entonces evidente que nuestro país “padece de exceso de geografía marítima y escasez de conciencia marítima”.

El mar es una vía general de comunicaciones que nos enlaza con otras naciones; es fuente de recursos alimenticios y de energía, poseedor de  riqueza conocida y por conocer, y también generador de cultura, conocimientos, valores y trabajo, y es en esto donde radica su valor estratégico y geopolítico.

De la importancia de los puertos:

El pais ha apostado fuertemente al sector logístico, donde son los puertos pieza fundamental del mismo. Es así, entonces, que la actividad portuaria viene creciendo día a día generando no solo ingresos genuinos, si no que también puestos de trabajo los que solo podrán ser ocupados dignamente por jóvenes que conozcan y  amen la actividad.
LA HISTORIA:
Desde el punto de vista histórico los puertos (particularmente el Puerto de Montevideo) han sido los responsables del nacimiento y el desarrollo, no solo de ciudades importantes del Uruguay, sino que de su construcción como Nación.
LA CULTURA
Desde un punto de vista cultural la actividad Marítima y portuaria, es símbolo de una cultura de trabajo, de fuerte cuño proletario, que  cuenta con un equipaje de anécdotas, leyendas, lenguaje y valores que les son propios y es hora de que se comparta y difunda adecuadamente.
Sin ser compartimentos estancos, están fuertemente relacionados y con áreas en común, entendemos como cultura portuaria aquella generada en el universo del trabajo “desde el muelle” y como  cultura marítima aquella vinculada con la navegación, nuestra marina mercante, militar y la pesca.
A titulo de ejemplo nos detenemos en esta última.
Tan solo el sector de la pesca, es de una amplitud que abruma, tanto desde el punto de vista científico, antropológico, como histórico, etc. , abarcando el país, y todo sector social, desde el humilde pescador artesanal de nuestras lagunas y arroyos,  hasta la poderosa pesca industrial de alta mar.

La Cultura Marítima y Portuaria en la historia y el arte:

Cultura de tragedias y salvatajes, leyendas y poesías, conquistas y personajes, música y  pintura, oficios y profesiones, la cultura marítima y portuaria es de una singularidad irrepetible.
Marcada por el imaginario que solo el océano, el río, el arroyo o el puerto pueden desencadenar, ha sido construida por los hacedores de una historia imposible de abarcar (desde la más heroica a la más cotidiana), pero basta como ejemplos Fernando de Magallanes, Sebastián El Cano, Américo Vespucio, Juan Díaz de Solís, Cristóbal Colón, Pedro Campbell, Francisco Miranda y Francisco Castagnola.
Ha sido fuente de inspiración que dio origen a los lienzos de  Barthélemy Lauvergne, las marinas de Manuel Larravide; las obras de los constructivistas, Torres García, Walter Ducos, Walter Deliotti , Augusto Torres, José Gurvich, Zoma Baitler, Jonio Montiel, Gonzalo Fonseca,  Manuel Pailos, Francisco  Matto, Brenda Lissardy y a los murales de  Miguel Zelayeta y  Eloy Boschi.
 La cultura Marítima y portuaria supo desencadenar  las notas de Joan Manuel Serrat, Alfredo Zitarrosa, Aníbal Sampayo, Mauricio Ubal, Jorge Nasser, Jorge Drexler, Roberto Darwin y  Jaime Rooss, entre otros, y dar inicio a  La Odisea homérica, los Argonautas de Apolonio de Rodas, ejemplos de primeras literaturas que tuvieron su continuidad en las páginas de  Rafael Alberti, Espronceda, Hermán Melville, Emilio Salgari, Robert L. Stevenson, Ernest Hemingway, Gerald Warner Brace, Thor Heyerdahl y Julio Verne así como nuestros Liber Falco, Vaz Ferreira, Methol Ferré, Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Juan José Morosoli, Horacio Quiroga, Carlos María Dominguez, César Di Candia, Omar Medina, Juan Antonio Varese y  Juan Pedro Gilmes.
Son los antiguos barcos de madera, como el citado remolcador “Enriqueta”, verdaderas esculturas talladas en madera, participando en su construcción carpinteros de ribera, calafateadores, cabuyeros, etc., obreros todos ellos que hacían de su oficio un arte, hoy lamentablemente con riesgo de desaparecer.
Estos mínimos ejemplos, constituyen parte de un universo no muy conocido por el uruguayo medio, es hora que se los reivindique, se pongan en conocimiento y  a disposición del ciudadano.
Es imposible separar la historia del país de su origen inmigrante, los trajo el mar, y de ahí todas las culturas de algún modo u otro están transversalizadas por su influencia.

Ultimas consideraciones: Dos claves

-         Comunicación, cultura y educación.
-         El pueblo uruguayo es el propietario del mar uruguayo y no lo sabe

Necesitamos encontrar una respuesta y creemos que el camino para crear un ámbito marítimo de opinión, ha de buscarse a través de métodos esencialmente educativos, motivacionales y comunicacionales, que concentren e interrelacionen coherentemente cuestiones tan diversas como las vías de comunicación fluviales, el mar, sus recursos, su manejo costero, sus puertos y su historia; en un evento mítico y a la vez pragmático donde los ciudadanos  puedan interpretar las claves del pasado, las peripecias del presente, y reaccionar creativamente frente a él.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Esperamos tu comentario, gracias por tu participación.