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29 dic. 2012

Jano cumplió!!!

Jano cumplió!!!
Alejandro Foglia superó las adversas condiciones del tiempo y arribó al puerto de Punta del Este luego de 16 horas en el agua. El velerista se encargó de contarle a la gente mediante su cuenta de Twitter sensaciones en esta travesía y su ubicación en el agua a medida que avanzaba. "Complicada la salida de Piriapolis con cero viento. Tuve qué alejarme bastante de la costa para tener brisa. Falta poco " escribió Foglia a las nueve de la mañana. Sobre el mediodía subió una foto de la playa Mansa de Punta del Este y añadió "Bordeando la mansa " Foglia emprendió viaje ayer por la tarde, partiendo desde el Yacht Club Uruguayo (YCU) con destino a su similar de Punta del Este. "Jano" estuvo acompañado por tres embarcaciones del YCU y varias lanchas, entre ellas una en la que viajan sus familiares y amigos. Por motivos de seguridad también fue escoltado por un barco de la Armada. El desafío de hacer un recorrido de más de quince horas en una embarcación preparada para regatas fue lo que motivó al timonel olímpico
El Pais Digital

28 dic. 2012

Foglia ya navega hacia Punta del Este

Alejandro Foglia rumbo a Punta del Este en su láser

  • 15 horas estima Foglia que demandara la travesía
  • El timonel usará el GPS para poder calcular su velocidad y hora de arribo a Punta.

A las 18 horas y con el sol alumbrando su camino partió Alejandro Foglia hacia el Yacht Club de Punta del Este, al que arribará mañana al mediodía. Su salida fue desde el Yacht Club Uruguayo, en el Puerto del Buceo. Con cuatro botes en su compañía y dos lanchas que custodiaron su travesía, el timonel uruguayo rumbeó hacia el faro de Punta Carretas, para de esta manera llegar al sitio más austral de la costa uruguaya. La idea que ronda la cabeza de Alejandro Foglia desde hace algunos años se tornó realidad esta tarde cuando el timonel uruguayo partió desde Montevideo hacia Punta del Este en una travesía de más cien kilómetros a borde de un velero claser láser. El recorrido no será directo dado que incluirá una pequeña marcha hacia el Suroeste para llegar al faro de Punta Carretas. "La idea es acercarme lo más posible al faro, el punto más al Sur de Uruguay, y a partir de ahí arrancar la travesía", explica el timonel, quien se destacó en Londres 2012 al lograr el octavo puesto en la clase láser, lo que le valió un diploma olímpico. La intención de "Jano" es acercarse lo más posible a la costa para permitirle a aficionados y curiosos ser parte de la travesía. 
El gran desafío de Foglia será soportar más de doce horas sobre un barco que no está pensado para tal esfuerzo: "Está hecho para correr regatas o navegación recreativa". Además de las limitaciones del velero -al que se le agregó una radio y un transmisor GPS- el timonel deberá tener cuidado con el desgaste físico. "Lo fundamental es la hidratación", señaló "Jano". "También haber descansado bien e ir comiendo algo". Las condiciones meteorológicas resultaron fundamentales para elegir el día. "Estuvimos viendo con mi cuñado (Pablo Defazio) cómo venían los pronósticos, en especial el ingreso del pampero en los últimos días. Para hoy el viento va a estar más estable, que es lo que buscamos para un buen comienzo", señaló Foglia. El velero será escoltado por una lancha de la empresa Encatex, donde viajarán familiares y amigos, un barco de la Armada, que se encargará de brindar seguridad, y por aquellos timoneles que deseen sumarse a la aventura. 
El Pais

10 nov. 2012

Ancap Tercero y Ancap Cuarto en Bonny

Ancapianos y nigerianos

Los petroleros Ancap Tercero y Ancap Cuarto en Bonny
 
No podemos olvidar tampoco los recuerdos que han dejado estos barcos en todos los puertos que han visitado. En seis años de monótona concurrencia a Nigeria a un lugar selvático como lo es el puerto de Bonny se ha conquistado el derecho de bajar a tierra a confraternizar deportivamente o a estrechar simplemente la amistad, allí donde otros barcos tienen cerradas las puertas por disposiciones locales. Allí donde nuestra gente por iniciativa propia dona viaje a viaje alimentos, útiles escolares o medicamentos.  Pero no como quien da una limosna o esperara una recompensa  sino con el sano y desinteresado propósito de obsequiar. Por el placer de ser amables y estimados. Amigo, ANCAP y Uruguay son corrientes hoy en día en el "ingles nigeriano". En un pueblo remoto y hasta ayer desconocido. Donde la selva se juega palmo a palmo con el asfalto.
Por supuesto que nosotros aquí  parte interesada por la propia fuerza de las circunstancias, abogados del diablo si se quiere  y según como se le mire, no seriamos honestos si tratáramos de tocar su sentimiento. Queremos convencer con razones. Pero todo lo que decimos es verdad. Y todo eso es lo que no es utilitario en la explotación de los barcos.  Y todo esto es lo que es vivencia de la profesión  Y todo eso es lo que forma parte de la tradición marinera. Porque como ya lo dijimos, desempeñar una profesión, desentrañar todos sus misterios, vivirla intensamente. hacerla parte de nuestra vida, enrollar y desenrollar su madeja, dentro del ámbito social, todo eso ayuda a formar también nuestra querida patria.

En navegación, 14 de julio de 1972.
Capitán Carlos Andres Monzalvo
del libro Barcos y Pueblos  


9 nov. 2012

Los barcos y los pueblos. Carlos Andres Monzalvo

Los barcos y los pueblos
"Los buques no son sólo objetos utilitarios.
También juegan un rol en las otras esferas de la actividad social. He aquí como una fabrica, un taller un comercio, una estancia o una granja, no solamente son lugares de transformación de riquezas, sino que son también escenarios donde se juega gran parte de la vida social. El hombre vive allí penas y alegrías  derrotas y triunfos, sueña y ama en esos  lugares. Tiene amigos  o enemigos. Crea dentro de ellos centros de cultura y sindicatos. Hace por tanto y a través de ellos su parte que convulsiona y que activa la sociedad. Empuja el progreso y lo apuntala. Vive a través de ellos y ayuda a vivir. Un buque es en si mismo una unidad de vivencia, pero no es una mas. Como cosa móvil y flotante, traslada las peripecias de nuestro minúsculo mundo al mas ancho de toda la humanidad. Y allí llevamos nuestros defectos y nuestras virtudes y traemos los defectos y las virtudes de los pueblos que visitamos. Lo bueno y lo malo, que para algo somos seres humanos. Pero lo que importa es estar allí. Participar. No quedarse atrás.
Los buques son los brazos y las manos con que acariciamos al mundo. Transmitimos nuestro calor y recibimos el ajeno. Somos queridos y respetados. Amados u odiados mas allá de nuestras fronteras, pero estamos allí presentes para verlo y palparlo. Los buques ensanchan las fronteras. Las hacen móviles. Allí donde estamos, allí esta un pedazo de nuestro suelo."

del libro Barcos y Pueblos del Capitan Carlos Andres Monzalvo
FP

28 oct. 2012

Ayer y Hoy Juan Lacaze, Ciudad Puerto

Ayer y Hoy de Juan Lacaze, Puerto Sauce, Puerto El Sabalero
La historia de Puerto Sauce
“Hacia 1884 encallaba en un mar de arena la embarcación que trasportaba a los hermanos Aurelio y Juan Luis Lacaze, atraídos por la belleza del lugar los hermanos desembarcan. Apreciando el magnífico refugio natural que poseía la zona del puerto del Sauce: la ensenada era sitio de abrigo de la embarcación, la profundidad del agua en las proximidades de la costa, permitirían perfectamente el arribo de naves de ultramar.  Las orillas, estaban nutridas de follaje natural de sauces y ceibos, de los que años después, la bandera local tomó sus colores, con franjas verticales rojas y verdes.  Las finas arenas de la costa y las canteras de piedra la antigua zona de Minuano, podrían constituirse a través del puerto en importante rubro de exportación hacia Argentina.
  

A la derecha el B/M FNP que sirvió a la papelera entre 1926 y 1970
El desarrollo
   Desde 1885, se crea la Compañía Exportadora de Arena y Piedra, por cuenta de Lacaze, Médici y Cia, compran los terrenos a la sucesión Blanco, e inicia el proceso fundacional se ve consolidado por contingentes humanos de origen heterogéneo, que se afincan atraídos por la instalación de la Fábrica Nacional de Papel en 1898 y de la Fábrica Textil “La Industrial” de Campomar y Soulas S.A. Las instalaciones portuarias, se entrelazan con la rica historia local desde sus orígenes, siendo la escollera que da sobre el lado sur del Puerto, que sirve de abrigo a la zona de la bahía, escenario cotidiano de la localidad en eventos de pesca, ya fueran estos informales o a nivel de competición.

Olga Peyronel Roland, Elisa Roland, Coca Paseyro y Adolfo Peyronel paseando en el puerto

Allí, en medio de la arboleda de eucaliptos, se ubican mesas, bancos y parrilleros, que amueblaban el escenario recreativo y social de la población, que tenía libre acceso a la zona portuaria hasta el año 2004.  A partir de esa fecha, y con la instalación y aplicación de códigos internacionales de seguridad, se limitó el acceso libre a la zona, tanto en la operativa permanente, como también para las instalaciones y la maquinaria existente. El capital empleado en el emprendimiento de Puerto Sauce hasta el 1 de julio de 1902 fue de 1.800.000 pesos oro uruguayos, con éstas inversiones transformaron el puerto natural en un puerto artificial equipado con modernas instalaciones para la época, incluyendo vías de ferrocarril que llegaban hasta el muelle.  El 6 de julio de 1911 el Poder Ejecutivo declaró caducada la concesión otorgada, las obras del puerto pasaron entonces al Estado y los predios anexos fueron vendidos El viejo galpón de chapas del puerto, cuya función original fue de depósito, sirvió también como sede del primer teatro local.  Ahí, sobre los vagones de tren que llegaban hasta el muelle para el transporte de arena y piedra, se improvisaba un austero escenario que permitía el desarrollo de obras de teatro, vinculado al puerto con la rica cultura local desde sus orígenes, hasta que en 1909 se comenzó la construcción del Teatro Victoria. En ese año, la antigua villa se eleva a la categoría de Pueblo por el Gobierno Nacional, y al que se designa con el nombre de Juan Lacaze, en honor de quien impusiera su desarrollo.
  
El Ancap Tercero a la espera del soplete que lo transformará en chatarra y el Ancap Quinto a popa
El "Vapor de la Carrera" Ciudad de Paraná que permaneció embargado en Puerto Sauce
Pescadores y el ferry argentino Princess al fondo
El buque tanque Ancap Quinto amarrado al muelle
Desde hace 33 años el Ancap Noveno provee combustibles a la planta del ente estatal
El presente
 La hoy Ciudad de Juan Lacaze, adquiere su categoría en el año 1953, sus atractivos turísticos y sus características de ciudad industrial y pueblo que se ha sabido impulsar por encima de antagonismos circunstanciales el desarrollo de servicios, deportes y cultura, le han dado una idiosincrasia especial, caracterizada por su pujanza y dinamismo.”

El puerto deportivo, detrás las instalaciones de Fanapel
Fachada de Agolan S.A. ex textil Campomar
Desde el 2000 el buque Platense con matricula de Juan Lacaze unió diariamente este puerto con el de Buenos Aires, hoy es solo un recuerdo.
  • En 1884, Don Juan Luis Lacaze establece la compañía Lacaze y Cía. para la explotación de las canteras del arroyo Minuano. A partir de 1896 construyen y amplían el Puerto Sauce con una escollera de abrigo de 720 m., un muelle de 97 m. y grandes depósitos.

 
  •  El Puerto Sauce canalizaba la salida de la producción de las zonas circundantes y desde allí se fue desarrollando la ciudad. El ferrocarril central extendió la red hasta allí desde la ciudad de Rosario.
 
  • El gran impulso que tuvo la zona durante gran parte del SXX se debió a la instalación de dos grandes complejos industriales que aprovechaban la salida al mar que ofrece el Puerto Sauce la Fábrica Nacional de Papel (1898) y la fábrica Salvo (1905) que luego fue adquirida por Campomar, las dos industrias más importantes del país en el rubro papel y en el textil respectivamente.

Fuentes Museo Portuario de Juan Lacaze-Coloniaturismo.com
Fotografias Daniel Etchenique-Museo Portuario de Juan Lacaze-www.marinamercanteuruguaya.blogspot.com

Carlos Castillo-Fernando Pontolillo
Cultura marítima y portuaria

21 oct. 2012

Homenaje a un Marino Mercante

Homenaje a un Marino Mercante
Pablo Romeo Dantaz


 Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, 
 que es el morir...
                                                                 (Manrique)

Hace un par de años, una mañana de Navidad, llegó a uno de los blogs de nuestra "Blogósfera marítima uruguaya" un comentario anónimo sobre un hecho  ocurrido hace cuarenta años en el Río de la Plata .
Me llamó la atención la hora en que llega el comentario, algo así como las dos de la mañana. Hora ya de por sí disparatada para nuestros ritmos, pero mucho más si se considera que se trataba de un 25 de diciembre. Pensé: ¡hay gente mas loca que yo!, gente capaz de navegar por mi blog y no de estar "libando" y "yantando" como corresponde con su familia. 
A los pocos días, el "amigo" anónimo dejó de serlo y me envía  una solicitud de amistad al Facebook y un correo electrónico felicitándonos por el trabajo que estaba haciendo en la web todo este grupo de "entusiastas" de la Cultura Marítima y Portuaria.

 Su correo empezaba más o menos con estas palabras:
"Soy marino mercante uruguayo, gracias por todo lo que hace la Blogósfera en pos de la cultura marítima y de los marinos uruguayos, les enviaré la dirección de la página a todos mis ex compañeros de la UTU", y un poco mas adelante remataba.." en estos momentos estoy a bordo de un remolcador off shore en Emiratos Árabes Unidos"....
Ahora sí comprendíamos el porque del día y la hora, por un instantes nos pusimos a pensar que pasará por la cabeza de estos trabajadores en una fecha como esa, tan arraigada a nuestra cultura. Ellos brindando con personas de distintas nacionalidades, de culturas diversas, pero con las emociones puestas en miles de kilómetros, en la compañera, los hijos, padres y amigos.



Así conocimos a Pablo, virtualmente. 
En los días siguientes, comenzaron a llegar a nuestra red social solicitudes de amistad  de sus compañeros y así se fue tejiendo una gran madeja que conservamos con mucho respeto y cariño, y todo gracias a él.
Comenzamos entonces un gran intercambio de información, fotos de sus trabajos en distintas partes del mundo, recuerdos de viejos buques uruguayos y un sin fin de consultas de ida y vuelta. Inmediatamente Pablo se transformó, sin querer, en "el asesor" desde el punto de vista técnico, de los temas marítimos abordados desde nuestros blogs. 
Es así entonces que entre ambos, decidimos elaborar un pequeño homenaje a los marinos uruguayos que andan desparramados por el mundo entero, generando para ello un espacio en el que compartir vivencias de abordo bajo la forma de un "minireportaje" hacia su persona.  Él se prestaba a dar ese puntapié inicial pretendiendo "contagiar" a sus compañeros. Las  fotos de sus trabajos fueron llegando rápidamente a nuestro correo. Pablo ya tenia el nombre para la entrevista, "ENCUENTRO DE NAVEGANTES DE LA BLOGÓSFERA"

Pero la fortuna dió un golpe de timón que no esperábamos.
Las licencias de los marinos suelen ser ajetreadas y el amigo Pablo disponía de poco tiempo libre en tierra y por supuesto este tiempo lo dedicaba al amor por su familia y a su crecimiento profesional 
La charla que teníamos pactada,  junto a una recorrida por los muelles, quedó para más adelante porque pocos días después de recibirse de primer maquinista tuvo un nuevo destino, la lejana Escocia, donde estaría a cargo de la maquinaria de un buque que efectuaba el mantenimiento de una "granja eólica".
¡Pavada de trabajo!. Habla a las claras de su calidad como técnico y marino.
El rumbo había cambiado, el destino anotaba en su bitácora otro derrotero que no era el nuestro, Pablo en otro puerto sus cabos amarraría..


                                   

Hace poco tiempo, estando en Montevideo, su salud le jugó una mala pasada.
Hoy ya no está físicamente entre nosotros. Está a diario en nuestro recuerdo.
Sus virtuales amigos, le hacemos un modesto homenaje.
De un Pablo a otro, compartimos el poema "El Mar"

El Mar 
 Necesito del mar porque me enseña:
 no sé si aprendo música o conciencia:
 no sé si es ola sola o ser profundo
 o sólo ronca voz o deslumbrante
 suposición de peces y navíos.
 El hecho es que hasta cuando estoy dormido
 de algún modo magnético circulo 
 en la universidad del oleaje. 
 No son sólo las conchas trituradas 
 como si algún planeta tembloroso 
 participara paulatina muerte,
 no, del fragmento reconstruyo el día,
 de una racha de sal la estalactita
 y de una cucharada el dios inmenso. 
 Lo que antes me enseñó lo guardo!
 Es aire, incesante viento, agua y arena.
 Parece poco para el hombre joven 
 que aquí llegó a vivir con sus incendios,
 y sin embargo el pulso que subía
 y bajaba a su abismo, 
 el frío del azul que crepitaba, 
 el desmoronamiento de la estrella,
 el tierno desplegarse de la ola 
 despilfarrando nieve con la espuma,
 el poder quieto, allí, determinado
 como un trono de piedra en lo profundo,
 substituyó el recinto en que crecían
 tristeza terca, amontonando olvido,
 y cambió bruscamente mi existencia: 
 di mi adhesión al puro movimiento.
Pablo Neruda


En memoria a  Pablo
Con el más solidario de los respetos, a su compañera e hijos.
Carlos Castillo-Fernando Pontolillo
Cultura marítima y portuaria

20 oct. 2012

La Estación Fluvial de Villa Soriano

La Estación Fluvial de Villa Soriano

La recuperación del edificio del ex Hotel Olivera en Villa Soriano

  • La recuperación del edificio patrimonial busca dotarlo de nuevas funcionalidades vinculadas al río y a las actividades turísticas que en su entorno se puedan realizar
  • Villa Soriano es el primer puerto al ingreso al Río Negro
  • En el Siglo XIX se pensaba que las aguas del Rio Negro eran curativas, de aquí la necesidad de contar con un Hotel  que hospedaría a los visitantes.
  • En el año 1802 el Rey de España Carlos IV le otorga por Real Cédula el rango de "Villa Santo Domingo de Soriano y Puerto de la Salud del Río Negro"
 Las obras de recuperación del antiguo Hotel Olivera en Villa Santo Domingo Soriano, financiadas por el Programa MINTUR-BID, se encuentran en su etapa final, estimándose que culminarán a fines de noviembre. Esta obra, propuesta por el Plan Nacional de Turismo Náutico, implica la recuperación del antiguo edificio del Hotel Olivera, Monumento Histórico Nacional, para alojar las oficinas de Aduanas y Prefectura, un Centro de Información Turística, una cafetería, una sala polivalente y baños públicos. La intervención se completará con obras de mejoras en el muelle e incorporación de servicios de apoyo al navegante, por parte de la Dirección Nacional de Hidrografía del MTOP. La recuperación del edificio patrimonial busca dotarlo de nuevas funcionalidades vinculadas al río y a las actividades turísticas que en su entorno se puedan realizar.
 Villa Soriano es el primer puerto al ingreso al Río Negro, en una zona con gran potencial para el desarrollo náutico considerando el triángulo que forman las ciudades de Villa Soriano, Dolores y Mercedes, articuladas por los ríos Uruguay, Negro y San Salvador.
 Junto al Ministerio de Turismo y Deporte intervienen en el proyecto, la Intendencia de Soriano, la Dirección Nacional de Aduanas (MEF), la Prefectura Nacional Naval (MDN), la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación (MEC) y la Dirección Nacional de Hidrografía (MTOP). 

 El ex  Hotel Olivera  es actualmente el edificio de Aduanas y Prefectura Naval. Aquí funcionó este hotel hasta fines del siglo XIX. Su construcción se realizo debido a la demanda de visitantes que tenía la Villa en esas épocas siendo una de los primeros emprendimientos hoteleros del país. Todo esto se debía a que en esa época se decía que las aguas del Río Negro eran "curativas". Tal es así que en el año 1802 el Rey de España Carlos IV le otorga por Real Cédula el rango de "Villa Santo Domingo de Soriano y Puerto de la Salud del Río Negro".

Fuentes MINTUR-turismoenuruguay.com
Adaptación Fernando Pontolillo

9 oct. 2012

DIA DEL PATRIMONIO 2012 EN EL PUERTO DE MONTEVIDEO


Foto Nelson Soiza
Pese al mal tiempo, el público no dejó pasar la oportunidad de visitar el Puerto de Montevideo. Se estima que más de 4000 personas concurrieron entre sábado y domingo al puerto capitalino. En una carpa, personal de la Administración Nacional de Puertos, recibió al visitante con material gráfico y audiovisual informando sobre la actividad portuaria. Se pudo disfrutar de las visitas guiadas abordo de la Draga D9 “Alfredo Labadie” o de los paseos en la Locomotora No120 de la “Sociedad de amigos del riel” partiendo desde el muelle Maciel con destino al muelle Florida. Por su parte, la Armada Nacional, brindó al público la visita a sus embarcaciones, particularmente al Buque Escuela “Capitán Miranda”, y los paseos en lancha por la Bahía. Se cerró así una jornada más de diálogo entre los diferentes actores portuarios y su compromiso con el cuidado y difusión de la cultura. Diálogo que se extiende hacia la sociedad, donde quedó demostrado el atractivo que la actividad marítima y portuaria genera.

Foto Fernando Pontolillo
´Foto:Jhonatan Pintos

Foto Daniel Etchenique
Foto Daniel Etchenique
Foto Jhonatan Pintos


Foto Jhonatan Pintos

29 sep. 2012

El Cathay 8, la Playa del Barco

El Cathay 8, la Playa del Barco

Los taiwaneses en Montevideo

En los años 70 el Puerto de Montevideo había cobrado especial interés para los armadores taiwaneses especializados en la captura del atún.
Fueron cientos y cientos los buques atuneros taiwaneses que repostaron en Montevideo por aquellos años. Pequeños buques de pesca al palangre de aproximadamente 40 metros de eslora (largo), que llegaban a Uruguay con 20 ó 30 tripulantes a bordo provenientes de las zonas de pesca en el Atlántico Sur. Unos 40 barcos a la vez atracaban en Montevideo por unos 15 días, el tiempo suficiente para descargar, para el descanso, el ocio, reparar y alistar la nave.Y luego volver al mar por 90 días, durante los cuales se capturarían 200 toneladas de atún.
Aquellos jóvenes marinos con un promedio de edad de 22 años, vivían 2 años y medio en estas condiciones antes de volver a sus casas .
El arduo trabajo de colocar dos mil anzuelos a mano en cada línea de 60 kilómetros de largo, en tres turnos y por noventa  interminables días, durante más de 2 años, harían que aquellos hombres terminaran con diversas enfermedades profesionales. Úlceras, amputaciones, mordidas de tiburón, traumatismos, la pérdida de la visión a tempranas edades y a veces hasta la muerte, era el lamentable saldo de aquella dura vida en el mar.

Para entender este sacrificio, digamos que en esa época el atún "Albacora" costaba 1800 dólares la tonelada o sea que el buque entraba a puerto con 360000 dólares en bodega. El sueldo mas alto era por supuesto el del capitán que ganaba 2500 dólares al mes, de ahí para abajo. No obstante el dinero era cobrado por sus familias en la lejana Taiwan.

Para 1976 Christophersen, que era el agente marítimo,  había contabilizado un total de 240 atuneros en nuestro Puerto, negocio que le retribuyó al Uruguay la suma de N$ (nuevos pesos) 20 millones.
Atuneros taiwaneses amadrinados al Tacoma, foto de Julio Morin de junio de 1980.

Los tripulantes y su relacionamiento con la ciudad.

Volvemos a los cálculos escolares para entender un poco.
A un promedio de 25 tripulantes por barco nos da la cantidad de 6000 orientales que deambularon por los bajos de la Ciudad Vieja.
¿Quién no recuerda aquella cuadra de Juan Carlos Gómez, desde Piedras a Cerrito, en la Ciudad Vieja montevideana, y sus "nights clubs", "El Timón", "Lion Rouge", o "El Ancla", de donde se escuchaban los acordes cumbieros de "Cotopaxi" o "Sonora Borinquen",y se percibían envolviendo la noche, aromas de fritangas y  choripanes de los medio tanques callejeros?.
¿Como no recordar el Club de Pescadores Chinos del Uruguay, en la calle Ciudadela al 1300?, donde aquellos que preferían leer diarios o libros chinos, jugar ping pong, pasar música en el toca discos, mirar TV, o charlar con sus colegas, allí podían hacerlo en forma por demás amena.
Y si de recuerdos se trata, no podemos dejar pasar por alto a la cabina telefónica Nº1 de Antel, en Rincón y Treinta y Tres, donde acudían "los chinos"  a hacer las llamadas de larga distancia internacional a su lejana tierra, donde el 222 (guardia policial) les retiraba los documentos para que no se fueran sin pagar. Los recordamos esperando por su llamada de cuclillas formando un circulo en el hall de la cabina.
Cuantas chicas hicieron sus  radiotelegramas vía la Estación Costera Cerrito Radio CWA, dirigidos a los buques en altamar. En pocas palabras comunicaban, "nació el Kuang Lee, mandar plata" y también algún "te amo, mandar plata", pretendiendo, casi piadosamente, conformar al pobre hombre que seguramente ya tenía familia oriental. Ahora se enfrentaba a otra familia oriental, pero de este lado del océano.

Muchas historias urbanas se tejieron alrededor de estos tripulantes, desde que eran presidiarios liberados para realizar esta tarea, hasta que perseguían a los perros para comérselos. Historias que promovían la desconfianza de la población montevideana hacia los asiáticos, acicateada por la incomunicación que el idioma imponía.
La  dictadura militar, gobernante en esa época en el país, llegó a aprovecharse de estos preconceptos.
Algunas muertes violentas ocurridas a bordo, y  la mala fama de algunos patrones, fueron el pretexto ideal para los salvajes asesinos de aquella dictadura. Estos pretendieron  ocultar la identidad de las víctimas de los vuelos de la muerte y justificar esos horribles asesinatos, con la  historia de que esos "NN", que aparecían flotando en las costas uruguayas, eran  tripulantes chinos asesinados abordo durante supuestos motines.
Fue todo una Cultura Portuaria setentosa que se repetiría en la próxima década con el remplazo de los taiwaneses por los pescadores coreanos y en alguna medida con los polacos.

El naufrágio del pesquero taiwanes Cathay 8

Ahora si hecha, esta introducción y entendido que estaban haciendo en estas tierras, del otro lado del mundo, volvemos al balneario La Pedrera, en Rocha, Uruguay, esa noche de hace 35 años atrás, a las 2030 horas del 14 de octubre de 1977,  el Cathay 8 matricula CT6-0023, ingobernable y sin máquinas, cedió al temporal que arreciaba enterrándose para siempre en las arenas de la costa rochense.
 De nada sirvió para la suerte del barco aquel pequeño Buda enclavado en un rincón de la timonera ni el shiang que la aromatizaba.
El buque provenía de la zona de pesca situada a 12 horas de navegación al este de La Paloma, donde termina la plataforma continental, para descargar en Montevideo el producto de aquella faena.

Dos amigos, uno de los cuales prefirió el anonimato, nos enviaron esta fotos que algunas fueron tomadas apenas días después del naufragio cuando se intentaba el recate.

  
 Ya transcurrido el tiempo comienzan a notarse los efectos de los embates del mar sobre el casco


Algún recorte de diarios de aquel acontecimiento guardo todavía en mis cajones.
Durante mucho tiempo la Armada Nacional trabajo con su personal y con el poderoso tenderredes Huracán y la ANP con el remolcador Lavalleja, para liberar al Cathay 8 de su prisión de arena, esfuerzo que fue en vano, ya que el buque no pudo ser vuelto a poner a flote y así su condición de encallado quedo para siempre.

 Otro hecho cultural importante se fue dando durante ese tiempo, el del relacionamiento entre los habitantes lugareños y aquellos  hombres de ojos rasgados y extraño color de piel curtida por el sol y los elementos del Atlántico Sur. La solidaridad del uruguayo se hizo sentir y de a poco fueron acercándose algunos como don Bolivar Villalba, que durante meses acerco más de una olla que otra, para paliar el hambre de aquellos individuos que permanecían a bordo. Esos hombres con su rudimentario español de solo alguna palabra, fueron entrelazando dos culturas muy distintas e incluso salían de visita a las casas de algunos pobladores.
 ¿Cuantas fotos como esta  estarán guardadas entre las pertenencias de los viejos pobladores de La Pedrera?
Con el tiempo el buque fue en parte desguazado y lo que quedó de el comenzó a sufrir el embate de las olas y el salitre partiéndose en dos y desapareciendo cientos de toneladas de acero, para quedar convertido en apenas unos despojos, de lo que fue parte de la proa y la bodega con sus dos escotillas  de aquel buque pesquero, uno de los barcos  de los "domadores del Atlántico Sur", pero dejando para siempre en el recuerdo grabado su nombre: "Cathay 8 y la Playa del Barco"

viajeros.com

Agradecemos la colaboración de Gabriel Rodríguez
Fernando Pontolillo para Cultura Marítima y Portuaria