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13 jun. 2011

“PRINCIPESSA MAFALDA”. Construyendo una vida luego de la tragedia. (1ª Parte)

Naufragio "Prinicpessa Mafalda".















A lo largo de la existencia y actividad del “PRINCIPESSA MAFALDA” muchas fueron las conexiones con Uruguay, entre ellas una que se comenzó a originar en el mismo momento que las aguas del Atlántico, el 25 de Octubre de 1927, vencieran toda resistencia del veterano buque y lo jalaran hasta sus profundidades.

“Asociated Press: Río de Janeiro, 26. El paquete Principessa Mafalda naufragó en las costas de Bahía ayer a las 19.15”.
En la prensa uruguaya del día 1º de Noviembre de 1927 se reflejaban los testimonios sobre la tragedia recogidos en Montevideo tras la llegada de varias embarcaciones que a bordo conducían náufragos del “PRINCIPESSA MAFALDA”; uno de los barcos en arribar con sobrevivientes fue el “MOSELLA” que entró a puerto a las 17 horas del día anterior. Del buque descendieron a tierra los señores Camilo Rivarola, Jorge Grenalle, Antonio Fontana, Santo Marini, Roberto J. Skelton y la señora Luisa Ellis.

Una de las declaraciones recogidas de los sobreviviente era la dada por Camilo Rivarola: “Yo, en vista de la situación gravísima…, me coloqué un salvavidas, tirándome al agua sólo tres o cuatro minutos antes de que el “Principessa Mafalda” se hundiese definitivamente. Como viera que nadando de pecho no avanzaba y mi interés era alejarme lo más posible del barco que se hundía y que me daba la impresión de que se me venía encima, nadé haciendo la plancha, con lo cual conseguí alejarme de veinte a treinta metros, en cuyo momento hizo explosión la caldera echando una nube de hollín que me cubrió todo, completamente, explosión que fue la única que hubo durante todo el viaje, hundiéndose de inmediato…”.
“De este naufragio –continúa diciéndonos el señor Rivarola- solo salvé una cartera. El traje que llevo puesto, agrega, pertenece a un señor Malla –si no recuerdo mal-, propietario del garage “Elite”, de Río de Janeiro y las ropas interiores, me las proporcionó otro señor.
Lo único mío, son los zapatos!”.

Otra versión de los hechos fue la del Sr. Jorge Grenalle, comerciante y cónsul de Bélgica en Punta Arenas, este no dudo en afirmar que en aquella crucial hora el capitán del “MAFALDA”: “… no estuvo a la altura de su misión, pues fue notorio su temor e indecisión en el momento terrible de la catástrofe y que no tuvo la noción exacta de las proporciones del accidente que causó el hundimiento, pues afirmaba el capitán que había tiempo suficiente para realizar las operaciones de salvamento, pues el barco podría




Simón Giuli (capitán del Mafalda)


permanecer a flote entre 15 y 18 horas, que en realidad, se vieron reducidas al tiempo transcurrido desde las 17 y 15 hasta las 21 y 40, hora más o menos exacta del naufragio y que fue en la que se le detuvo el reloj”. (EL PAIS. Martes 1º de Noviembre de 1927).
Naufragio "Principessa Mafalda" :Roberto Castellanos


Después Grenalle repasa una horrenda situación; fue cuando “un pasajero tuvo la fatalidad de quedar colgado de una horquilla de las que sostienen los botes salvavidas, asido fuertemente de la muñeca por una cuerda. Pedía con dolor, pues su cuerpo estaba pendiente de la mano, que le cortaran esa cuerda, y entonces un tripulante, al querer terminar con la triste situación del pasajero, sacó un puñal para cortarla, pero con tanta fatalidad que le hizo una profunda herida en la muñeca, desgarrándosele enseguida los tendones y nervios, por lo cual seccionóse completamente la mano, cayendo el pasajero al agua. Seguramente pereció”. “EL PAIS. Martes 1º de Noviembre de 1927).
Esta dramática escena se repitió en declaraciones de otros testigos.

Otra narración detallaba que: “Cuando ya el barco italiano se hundía, una señora con un niño en uno de los brazos se agarró con una sola mano a un cabo y de él se deslizó con el fin de dejarse caer sobre un bote que pasaba junto a ella, pero la fatalidad quiso que la embarcación cruzara bajo ella antes de que llegara y la señora cayó al agua perdiendo a su hijo”.
En la misma jornada de la llegada del “MOSELLA” entraron al puerto de Montevideo el “FORMOSA” y el “ALHENA”, dos de las embarcaciones que se presentaron en derredor del “MAFALDA” para socorrer a sus ocupantes.
El “FORMOSA” de origen francés atracaba a las 5:30 de la madrugada, y pocas horas después acercaba a la prensa un informe sobre el siniestro:

“Extracto del informe del Cuaderno de Bitácora.
El 25 de Octubre de 1927, siendo las 17,30 y estando a 17º 35´ de latitud Sur y 37º 49´ de longitud Oeste, recibí el S.O.S. del “Principessa Mafalda” pidiendo inmediato socorro, e indicando como su ubicación momentánea los 16º 58´ de latitud Sur y los 37º 51´ de longitud Oeste.
Inmediatamente puse proa hacia el rumbo indicado, siguiendo con viento fresco y con marejada por brisa N.E.
Al mismo tiempo dispuse todas las embarcaciones y de más elementos para realizar el salvataje, recibir a los náufragos, alimentarlos, cuidarlos y vestirlos. Hice evacuar a los pasajeros varones de “clase única” sus camarotes, a fin de alojar en ellos a los náufragos, preparando el puente y la cubierta para los de 3ª del “Principessa Mafalda”.
El informe continuaba:

“A las 17.40 escuché al vapor de carga inglés “Empire Star”, que se comunicaba con el “Principessa Mafalda”; esa nave hallábase próxima al buque italiano, que decía: “Tenemos grave avería en las máquinas”.
Apenas interceptaba ese aviso, comuniqué al “Principessa Mafalda” que nos dirigíamos hacia él. En seguidase comunicó a su vez con el buque holandés “Alhena”, que estaba cerca de él.
A las 17.46 horas, la radiotelegrafía del “Principessa Mafalda” calló.
A las 17.50 hizo una llamada general de S.O.S. a todos los buques en altamar, para darles su posición.
A las 18.20 el “Empire Star” y el “Alhena” continuaban el salvamento. El “Formosa” pasaba detalles al “Mosella” que se acercaba al sitio del naufragio.
A las 18.30 el “Principessa Mafalda” vuelve a trasmitir, desde su puesto de radio emergente, un despacho que dice: “Vengan pronto! Tenemos aún muchos pasajeros a bordo, y estamos sin luz”.
Llegamos al sitio preciso después de las 21 horas, pasando como a 50 metros del “Principessa Mafalda” que se mostraba muy escorado a babor, con la popa ya casi sumergida.
Comprendí que el buque no duraría mucho más a flote y que sería imprudentísimo acercarse más. Maniobrando, pues para situar adecuadamente el “Formosa”, puse cuatro de las embarcaciones a sotavento, dividiéndolas en 2 grupos: el 1º al mando del teniente primero René Valtat y el 2º al del teniente segundo Germán Pellet, cada cual con dos botes.
A las 21.15, las cuatro embarcaciones se dirigen hacia el “Principessa Mafalda”, con mar gruesa. La maniobra es lenta y difícil. Maniobré despacio a las cuadernas para botar a sotavento las otras cuatro embarcaciones.
A las 21.30 formé con ellas otros dos grupos: el Nº 3 al mando del contramaestre Dominique Lena y el Nº 4 al del capitán Giovanni Rosetti, de la marina brasilera, pasajeros del “Formosa”, que se presentó voluntario a participar en las maniobras del salvataje.
El grupo mandado por Valtat fue a atracar a la popa del “Principessa Mafalda” que se hallaba casi al ras del agua. Allí recogió a cuatro hombres, únicos pasajeros que no se habían retirado hacia proa”.
(EL PAIS. Jueves 3 de Noviembre de 1927).
Al puerto de Montevideo continuarían arribando otras embarcaciones con náufragos del vapor italiano: “Ayer alrededor de las once horas, llegó al antepuerto el vapor italiano conduciendo los sobrevivientes del comentado y horrible naufragio del “Principessa Mafalda”. (EL PAIS. Sábado 5 de Noviembre de 1927).
El “DUCA DEGLI ABRUZZI” trajo a Montevideo cuarenta y tres pasajeros del “MAFALDA”, tres habían viajado en 1ª clase y los restantes cuarenta en 3ª clase, entre estos últimos aparece el nombre de “Arturo Betuschi”.






DUCA DEGLI ABRUZZI



Juan Pedro Gilmes.

JUNIO MES DE JACQUES COUSTEAU: Calypso…Donde Navega El Olvido



Buscando información sobre el capitán Jacques Cousteau nos encontramos con

esta triste noticia:
El Calypso se encuentra abandonado en el puerto francés La Rochelle.A continuación reproducimos un texto muy sentido del Sr. Tito Rodriguez Director del instituto Argentino de Buceo(http://www.renuevodeplenitud.com/calypsodonde-navega-el-olvido.html)





Calypso…Donde Navega El Olvido



El sueño comenzó el 19 de julio de 1950 cuando un joven entusiasta de apellido Cousteau adquirió, en complicidad con un grupo de amigos, un viejo dragaminas abandonado que ostentaba el mítico nombre de Calypso.
Los años que siguieron fueron tan duros como provechosos; el Calypso crecía, cambiaba y se readaptaba proporcionalmente al entusiasmo de su tripulación. Veinte años después de su compra el viejo dragaminas se había convertido en el barco oceanográfico más importante del mundo y estaba dotado, entre otras cosas, de dos platillos buceadores de gran profundidad, un globo aerostático y la mayor tecnología conocida hasta el momento para el estudio de los océanos.
El mar jamás tuvo un defensor tan aguerrido.

Su figura imponente se presentaba sorpresivamente en los puertos donde se desarrollaban las cumbres mundiales del medio ambiente recibidos por la algarabía de la población, escoltado por cientos de embarcaciones menores, saludado por las salvas de la marina local.

Su sola presencia hacía bajar la cabeza a los que cazaban ballenas y a los que contaminaban el mar.

El Calypso estaba presente y en su cubierta, tras el ojo de una cámara, se alineaba la población mundial.
El Calypso fue la cuna de casi todos los que hoy respiramos bajo el agua y fue el inspirador de muchos de los biólogos marinos de todo el mundo.
El mundo contuvo su aliento cuando en 1996, tras un choque con otro barco, el Calypso se hunde en el Puerto de Singapur.

Cruel juego del destino, el Calypso hundido en las aguas más contaminadas del planeta.
Dos semanas después es reflotado y, herido es llevado al puerto de Marsella en Francia.



En 1998 tras la muerte de Cousteau es trasladado al puerto de La Rochelle donde aún permanece, abandonado, sucio, pudriéndose al sol.

Olvidado por un mundo más adicto a los espejos que a los binoculares, el Calypso muere un poco cada día sin que nadie lo recuerde.

No es patrimonio de la humanidad, ni pieza central de un museo.

Ni siquiera tiene el honor de ser un naufragio en el mar de coral. Es sólo un despojo abandonado en un puerto, un cadáver secándose al sol, invadido por las ratas y la suciedad.
El Calypso no llegó, el Calypso ya no navega.

Las ballenas están a merced de los asesinos, el mar ya no tiene quién lo defienda.

Tito Rodríguez

Director Instituto Argentino de Buceo

Junio Mes de Jacques Cousteau:Su Legado y su pensamiento

En estos convulsionados tiempos
en los que vivimos.
En estos trastornados tiempos
donde la "maldición de Malinche" parece alcanzarnos y en los que seguimos "abriendo las puertas por temor a lo ignorado " y continuamos "cambiando oro por cuentas de vidrios", donde sin pudor alguno"damos nuestra riquezas por sus espejos con brillos" .
(Gracias Amparo Ochoa*)
En estos inexplicables tiempos,
en que la mágica alquimia del tiempo ha trocado aquellos "espejos con brillo" por socavantes minas a cielo abierto o desertificantes eucaliptus y asfixiantes Glifosatos sojeros .
En estos aún serviles tiempos,
en los que enjugamos las sudorosas frentes de los poderosos, sofocados en sus "largarteos" estivales en las dunas oceánicas.
(Gracias Pepe**)
En estos estáticos tiempos,
en que parece que todo cambia,... cuando en realidad queda igual.
Es en estos tiempos,
que es bueno recordar la figura del Capitán Jacques Cousteau.

Junio mes de Jacques Cousteau:

"Las futuras generaciones no nos perdonarán por haber malgastado su última oportunidad y su última oportunidad es hoy."
Jacques Yves Cousteau (Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, 1992)

Jacques-Yves Cousteau (Saint-André-de-Cubzac, 11 de junio de 1910 - París, 25 de junio de 1997) fue un oficial naval francés, explorador e investigador que estudió el mar y varias formas de vida conocidas en el agua.

Legado
A Cousteau le gustaba definirse como un «técnico oceanográfico».

Era en realidad un sofisticado director y amante de la naturaleza.

Su trabajo le ha permitido a mucha gente explorar los recursos del «continente azul».

Su trabajo también creó una nueva forma de comunicación científica, criticada en su momento por algunos científicos. (A Carl Sagan le ocurrió lo mismo...ohhh la academia....!)

El así llamado «divulgacionismo» , una forma simple de compartir conceptos científicos fue luego empleado en otras disciplinas y llegó a ser una de las características más importantes de la televisión moderna.

Dentro del legado que Cousteau dejó al mundo, se cuentan:
. Develó la vida submarina a través de más de 115 documentales de televisión y películas (L'Odyssée sous-marine du Commandant Cousteau para la televisión o El mundo del silencio para el cine, entre otros).
. Aportó al conocimiento de las especies marinas, su clasificación y comportamiento
. Descubrió nuevas especies marinas
. Fue el coinventor de la escafandra autónoma moderna junto al ingeniero Émile Gagnan
. Adaptó las cámaras fotográficas al medio acuático
. Fue un imaginativo y genial divulgador de la ciencia
. Contribuyó a la medicina submarina
. Fue un gran defensor y custodio del medio ambiente
. Participó en el diseño de la turbovela, una tecnología que permite que un barco se desplace por medio de la energía eólica
. Luchó por que la Antártida fuera consagrada a la paz y la ciencia, hoy mandato del Tratado Internacional y su Protocolo de Madrid .





SI LOS OCEANOS MURIERAN(http://es.wikiquote.org/wiki/Jacques-Yves_Cousteau)



(Por Jacques Cousteau,de su obra "Mundo Submarino" tomo 1 ):



“Si los océanos de nuestra Tierra murieran —esto es, si, de algún modo, la vida de pronto desapareciera—, sería la más formidable, pero también la más definitiva, de las catástrofes en la historia atormentada del hombre y de los demás animales que con él comparten este planeta.”



"Sin vida en los mares, el contenido de la atmósfera en gas carbónico comenzaría a aumentar inexorablemente. Superada una cierta proporción de CO2, el efecto llamado ‘de invernadero’ entraría en juego: el calor, irradiado por la Tierra hacia el espacio, mantenido bajo la estratosfera, originaría una brusca elevación de la temperatura del globo al nivel del mar. Los casquetes polares se fundirían en ambos polos, mientras que el nivel de los océanos subiría unos treinta metros en pocos años. Todas las ciudades se inundarían. Para evitar ahogarse, una tercera parte de la humanidad se vería obligada a refugiarse en colinas y montañas, incapaces de acogerla y proveer a su subsistencia."



Entonces Cousteau pasa a describir el sombrío final:
"Hacinados en las alturas, hambrientos, sometidos a violentas tempestades y extrañas epidemias, rotos todos los lazos familiares y sociales, los supervivientes empezarían a sufrir la falta de oxígeno debida a la desaparición de las algas del plancton y a la reducción de la vegetación terrestre. Confinados en la estrecha franja de tierra que separaría a los mares muertos de las pendientes montañosas estériles, la especie humana experimentaría una intolerable agonía. Tal vez treinta o cincuenta años después de la muerte de los océanos, el último hombre del planeta, en el que la vida orgánica se limitaría a las bacterias y algunos insectos necrófagos, exhalaría su último suspiro."





NOTAS:



* "LA MALDICIÓN DE MALINCHE" (AMPARO OCHOA)



FRAGMENTO: "...se nos quedo el maleficio /de brindar al extrajero/nuestra fe nuestra cultura/nuestro pan nuestro dinero/hoy les seguimos cambiando/oro por cuentas de vidrios/y damos nuestra riquezas/por sus espejos con brillos/hoy en pleno siglo 20/nos siguen llegando rubios/y les abrimos la casa/y los llamamos amigos"

**Mujica propone privatizar las Dunas del Cabo Polonio.


**Vecinos del departamento uruguayo de Rocha iniciaron una campaña para rechazar una propuesta del presidente José “Pepe” Mujica de privatizar las dunas de Cabo Polonio, uno de los atractivos turísticos más importantes del país.
Mujica argumentó su intención al sostener que esas dunas “no sirven ni para la agricultura ni para ganadería, sino para lagartear en el verano”.

Simone Cousteau Una historia poco conocida




















El amigo Ruben Siboldi nos manda esta historia vinculada con Simone esposa del capitán Jacques Cousteau que vale la pena conocer.


El texto no está vinculado con la cultura marítima y portuaria nacional ,que siempre ha sido el objetivo de este blog, pero el capitán Cousteau trasciende las fronteras tomando una dimension universal , y ha sido uno de los grandes propulsores de la conciencia maritima y mas que eso del amor al mar de no pocas generaciones.



Dice el amigo Ruben:


No tenia ni idea quién fue Simone, la esposa de Cousteau. Vean qué interesante; es cortito y vale la pena leerlo.

UNA HISTORIA POCO CONOCIDA

Jacques Yves Cousteau pasó toda su vida en el mar; no contento con inventar los equipos de buceo actuales, recorrió el mundo a bordo del Calypso para enseñarle a la humanidad la grandiosidad de los océanos.
Muchos hombres y mujeres crecimos entre sus imágenes; muchos fuimos contagiados por su "fiebre de mar", jugábamos de chicos a ser buzos del Calypso, conocíamos todas sus historias, vivimos todas sus inmersiones.
Pero la mayoría de la gente jamás conoció la historia del día que el Calypso se perdió, de aquel día que pudo ser el último día de una historia que aún no había comenzada.
Terminaba la década de los 40, no era una época fácil en Europa.
La segunda guerra mundial había dejado a Francia en ruinas. Jacques
Cousteau, un joven oficial de la marina decide dar un vuelco a su vida; con la ayuda de sus amigos y un esponsor secreto, compra un viejo dragaminas fuera de servicio, y lo bautiza "Calypso". Renuncia a la marina y convence a un grupo de buzos para acompañarlo en la gran aventura: recorrer los mares del mundo filmando los fondos oceánicos.
Todos sus ahorros se gastaron en equipamientos, vendió su casa para costear el viaje, todo su pasado y su futuro estaban puestos en ese viejo barco.
Partieron rumbo al Mar Rojo donde planeaban filmar su primera película.
Al llegar anclaron el barco cerca de la costa de Egipto y todos los hombres fueron al agua; en el barco sólo quedó la esposa de Cousteau, Simone.
Mientras que los buzos estaban bajo el agua, el cielo se cubrió de nubes, la superficie del mar se encrespó, comenzó a soplar un fuerte viento.
Los buzos no pudieron volver al barco, nadaron hacia la costa. Una vez ahí contemplaron al Calypso que se sacudía con cada golpe de ola, tironeando el cabo del ancla que se rompería inevitablemente.
Cousteau temía por su esposa, una mujer delgada que no tenía idea de barcos ni de navegación. Los buzos, presos de impotencia, esperaban la rotura del cabo del ancla para ver como todas sus ilusiones se hundían con el viejo buque.
El cabo se rompió en un estallido seco, e inmediatamente se escuchó el motor del barco que se ponía en marcha, viraba a babor y se internaba en el mar de frente a la tormenta. Al timón estaba Simone Cousteau, y no parecía estar dispuesta a dejar hundir al Calypso. Como no sabía nada de náutica, decidió ir mar adentro, donde no podría chocar con nada.
Viajaba hacia la tormenta.
Ocho horas duró la lucha entre el viejo dragaminas y el mar, ocho horas donde una mujer sola, que nunca antes había estado en un barco, sacaba fuerzas de la nada para evitar que los sueños de su marido se hundieran ese día.
Cuando la tormenta terminó, llevó el barco hacia la costa que se veía a la distancia, pero como no lo sabía atracar y ya no tenía ancla, simplemente lo dejó flotar a la deriva con el motor apagado, esperando que los buzos, que miraban la maniobra desde tierra, se pudieran acercar a nado. Al llegar encontraron a una Simone sonriente que, ante la sorpresa de todos, los recibió con café caliente.
Pasaron muchos años, y el viejo dragaminas se convirtió en uno de los buques oceanográficos más famosos del mundo, navegó por todos los mares y visitó todos los puertos. Cousteau adquirió fama internacional. En 1980, en un reportaje, un periodista le preguntó si era difícil comandar el Calypso, Cousteau contestó:
"No, si está Simone a bordo; ella es la cocinera, la madre de treinta marineros, la que aconseja, la que pone fin a las peleas, la que nos manda a afeitar, la que nos reta, la que nos acaricia, la peluquera de a bordo, nuestra mejor crítica, nuestra primera admiradora, la que salva al barco de las tormentas. Ella es la sonrisa cada mañana y el saludo antes de irnos a dormir.
El Calypso podría haber vivido sin mí... pero no, sin Simone."
Una mujer que vivió entre cámaras y nunca se dejó fotografiar, no figuró en ninguna de las enciclopedias del Calypso, se negó a ser vista en las películas, y la mayoría de la gente nunca vio su cara.


Nuestro homenaje a Simone Cousteau... y a todas esas mujeres que trabajan desde el silencio y a quienes las saben valorar....