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13 feb. 2011

El protector de los pueblos libres y su vision geopolítica,


EL PROTECTOR DE LOS PUEBLOS LIBRES.


Cuando se aleja de Montevideo, en marcha hacia Belén, Artigas define su futura acción. “Ya llegó el caso- le dice al comandante paraguayo Mattiadua- . Active Vd. Por su parte el momento de formalizar nuestra unión. Mis operaciones han empezado ya”. Lo invitaba a ocupar las Misiones y planeaba dominar el Paraná hasta Concepción del Uruguay, asegurando así la cooperación de Entre Ríos. Para ello, una parte de las fuerzas, al mando de Otorgués, enfrentaría al comandante porteño de ésta última provincia, mientras otro contingente, con Blas Basualdo a la cabeza, actuaría conjuntamente con los paraguayos para dominar la zona misionera. Logrados esos propósitos, se apoyaría el pronunciamiento de Corrientes y se vigilaría a las fuerzas porteñas que sitiaban Montevideo, forzando su retiro, en caso necesario. Este plan revela la profunda visión geopolítica de Artigas (1).



VISION GEOPOLITICA DE ARTIGAS

“El Caudillo había tendido su mirada hacia los horizontes de la tierra, siguiendo los cauces de los ríos epónimos y los viejos rumbos de la historia; y puesto en la alternativa de colocar las piedras sillares de su sistema federal, los pueblos misioneros formaban algo así como la clave de bóveda del engranaje entero. Por las Misiones se ganaba Paraguay para la unidad del Plata, liberándolo en la coyunda portuaria de Buenos Aires; y por las Misiones se conjugaban las rutas orientales con el Río Grande, otorgando a su economía ganadera y saladeril la salida de sus productos por los puertos platenses de Maldonado, Montevideo y Colonia, consagrando el antiguo afán autónomo de su población “gaúcha” y abriendo para el comercio legal las históricas rutas de los “changadores”.

“Desde las Misiones , también Corrientes y el Entre Ríos coordinaban su destino mesopotámico con las tierras del Uruguay; y Santa Fe recobraba el enlace con el tráfico de la yerba mate, los cueros, las maderas, el tabaco y la caña, que hicieran su prosperidad en los siglos XVII y XVIII; mientras que su condición de centro ineludible para el tránsito de las carretas del Tucumán ofrecía a los pueblos del norte-incluidos los de Alto Perú y del Cuyo, pero en particular a Córdoba_ el desahogo de su artesanía, de su productos minerales y de su agricultura, frente al impacto competitivo de la manufactura inglesa introducida desde Buenos Aires”.

“Este ámbito de la visión integradora de Artigas – hija de su experiencia, dictamen de su memoria- abarcaba, pues , dos regiones de rasgos característicos: la mediterránea de economía minera, agrícola y artesanal, articulada en el Paraná, por el puerto fluvial de Santa Fe; y la del litoral, agrícola-ganadera, desde los yerbatales y estancias paraguayas y misioneras, hasta la mesopotamia y la campaña oriental; por fin, y al servicio de ambos incluía un puerto transatlántico, el de Montevideo”(2))








EL DOGMA DE LA REVOLUCIÓN

El federalismo artiguista representaba la mejor fórmula de integración útil y práctica. Aseguraba a cada parte el directo ejercicio de su soberanía, el gobierno inmediato, sin mengua de la unidad nacional. En los hechos consagraba “el dogma de la revolución”.

Las comunidades del interior vieron en la revolución de Mayo la posibilidad de romper con las restricciones y sujeciones del régimen colonial, tanto en lo político como en lo económico. Creían que iban a recuperar sus fueron comunales y a obtener la imprescindible libertad de exportar sus frutos sin depender del puerto bonaerense. Aspiraban, por fin, a que la necesaria importación de manufacturas no ahogara sus incipientes artesanías. Muy pronto conocieron la frustración y el fracaso. El patriciado porteño, mercantil y liberal, estaba muy lejos de ser la esperada solución. En lo político, las fórmulas acuñadas por Buenos Aires, siempre a espaldas de los pueblos, perpetuaban la supremacía capitalina, agravando la subordinación de las autoridades provinciales, sometidas muchas veces al autoritarismo de los comandantes porteños o aporteñados. En lo económico, el desaforado librecambismo portuario abrumó a los mercados consumidores del interior, arruinando sus artesanías y dejando sin trabajo a muchos hombres que no tuvieron otro recurso que aumentar la masa de hombre sueltos de ls campos.

Artigas por el contrario, ofrecía un régimen que contemplaba las “ventajas peculiares y respectivas” de cada provincia, de manera que “quedaran todas en una perfecta unión entre sí (…) no en aquella unión mezquina que obliga a cada pueblo a desprenderse de una parte de su confianza en cambio de una obediencia servil, sino en aquella unión que hace al interés mismo, sin perjuicio de los derechos de los pueblos y de su libre y entero ejercicio”. Con razón dicen Larrañaga y Guerra que “este sistema no podía menos que ser agradable a las Provincias y mucho más cuando se veían llenas de mandatarios bonaerenses todas ellas”.

Con razón, también el ideario artiguista corre como reguero de pólvora por todo el territorio.



Basualdo y Mattiadua liberan las misiones; Otorgués y Hereñú derrotan al jefe porteño y aseguran el Entre Ríos; y Corrientes se pronuncia a favor del Caudillo. En tres meses los objetivos previstos se habían cumplido, pero, en la instancia decisiva, el gobierno paraguayo amputaba uno de los soportes del “sistema” al retirar a Mattiadua por influencia del Dr. Francia.

Sin embargo, éste alcanzaría a realizarse, parcialmente, con los pronunciamientos de Santa Fe y Córdoba, en marzo de1815.(…).

Simultáneamente, el 26 de febrero, las tropas artiguistas entraban en Montevideo, dando fin a la dominación porteña.

Surgía así, en tornote Artigas, el sistema de Confederación formulado en el año XIII, aunque reducido al ámbito de las provincias mencionadas, la “Liga Federal”, como se le llamaba habitualmente.

No logró Artigas su propósito de organizar institucionalmente el “sistema” como lo tenía previsto desde marzo de 1815.Su idea se concretó al principio en el Congreso de Oriente o del Arroyo de la China (29 junio de 1815) con asistencia de delegados de todas las provincias ………pero este se limitó a considerar “los medios de una unión libre, igual y equitativa con el gobierno de Buenos Aires” y a “fundar sobre esa base una paz sólida y duradera”

Cada una de las provincias se había declarado independiente, había designado sus propias autoridades y proclamando a Artigas como su Protector. Concretaba así sus aspiraciones políticas de autodeterminación y daban satisfacción a sus intereses económicos. En este punto particular fue decisiva la ocasión de eludir la Aduana porteña, por medio del Puerto de Santa fe y del puerto transatlántico de Montevideo..

Y con la ventaja de un tráfico comercial exento de tasas interprovinciales y regulado por un arancel uniforme de derechos, con un único pago en la localidad de origen o de destino, liberando las mercaderías que interesaba estimular, en el doble camino del tráfico; prohibiendo la salida de otras; gravando los efectos de ultramar competitivos y favoreciendo los productos de origen americano frente a sus similares europeos.(3)



(1) Tabaré Melogno. “Artigas la causa de los Pueblos”- Pág. 47

(2) Washington Reyes Abadie, Oscar Bruschera, Tabaré Melogno“Artigas su significación en la revolución y en el proceso institucional iberoamericano” Pág. 270-271.

(3) Tabaré Melogno. “Artigas la causa de los Pueblos”- Pág. 49-50



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