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31 dic. 2010

"El pequeño oficio, de proa a popa "(HOMENAJE AL REMOLCADOR ENRIQUETA)

(Foto:Fernando Pontolillo)
El pequeño oficio, de proa a popa"



AUTOR: Edison Salles, el Viernes, 31 de diciembre de 2010 a las 13:00.-




"El pequeño oficio, de proa a popa"


Se masticaba en Cádiz la primavera del 61.

Se olía la nostalgia en el aire del puerto, el Cabo San Roque se afana en prepararse para una gran travesía, nada se dejaba al azar.


Mi madre se impregnaba de los últimos besos andaluces, como quien guarda recuerdos en la piel.

Yo solo iba y venía dirigido por alguna de mis hermanas mayores, acomode mi equipaje en los pequeños bolsillos de mi pantalón, y fotografiaba en mi memoria aquellos recuerdos sin flash.

Caminaba en el aire escoltando al cabeza de familia, él firme abriendo el paso a todos nosotros, escondiendo en aquellas viejas ropas las cicatrices abiertas de la vida.

¿Por qué miraba hacia atrás, por nosotros, por aquellos que se quedaban, por Andalucía?.

¡Uf!… era inmenso, crecía mientras me acercaba, mire a mí alrededor, mis hermanas lloraban en silencio, mi madre tiraba de mi hermano pequeño, mi padre puso un pie en la rampa de entrada al navío, su pie izquierdo “tartamudeo”. Mi padre le miro, sonrió.

Cuando corone la gran escalinata, el picor de mi piel desapareció, no recordaba que un tiempo atrás alguien experimento la resistencia de mi dolor con agujas, una experiencia que compartí con toda la familia, ahora no me engaña cuando una jeringa se acerca y siento esa voz que brava… “no dolerá Manuel”. Y un segundo después, dolió.

El Cabo San Roque nos engullo en sus entrañas, y su intención era que formáramos parte de él, unos señores vestidos de “primera comunión” recibieron a mi padre, este le entrego unos papeles y indico que todos los del sequito pertenecíamos a los “Medina”.

Nos dirigimos hacia los camarotes. Yo compartí “mi camarote”, con mis padres y mi hermano menor, a mis hermanas les toco uno lindante que compartieron con otros parientes de la familia.

Los angostos pasillos eran testigos de accidentes, atropellos y prisas, todos solventados con sonrisas tímidas y nerviosas.

Me adapte al murmullo, no deje que este interrumpiera el asombro que entraba directo por mis ojos, cuando encontré la calma un estruendo desarmo el puzle de mi pequeño cuerpo, 5 años no dan tanta resistencia para tanto asombro. El navío “exploto”, escogí para mi seguridad la pierna de mi padre que había entrado firme a la escalinata minutos antes, dude de aferrarme a su otra pierna, mi padre sonrió.

-nos vamos- dijo mi padre.


No estaba muy seguro hacia donde, pero si descubrí rápidamente que aquel enorme navío se movía.

Toda la familia se reencontró en la cubierta, y desde el puerto nos gritaban y regalaban efusivos gestos, éramos el centro de atención, me sentía como un héroe, una estrella de cine (aunque por aquel entonces no sabía muy bien que era el cine). Esa ceremonia duro una eternidad, hoy todavía sigue el bullicio en mi cabeza, pero dio paso a un llanto multitudinario, “si toda esa gente de cubierta no para pronto de regar con lagrimas, creo nos hundiremos”. Aunque no lo pueda explicar muy bien.

La barandilla del barco se afano en castigar mi frente a medida que nos alejábamos de la “fiesta”, no estaba pensada para un niño de 5 años, algo quedo grabado en mi frente como un pequeño moratón, pero no me doblego su castigo, quería ver más, y vi.

El mantón de agua era espantosamente enorme (luego descubriría que eso no era la inmensidad), el Cabo San Roque cada vez me parecía más inmenso, al contrario sucedía con el puerto y más tarde la ciudad, a medida que este se adentraba hacia el océano.

Pero todo esto es parte de una torpe memoria, que se arruga, pero pelea para no olvidar.

Si cierro los ojos, todavía veo en alto los brazos y sus adioses, las caras, todavía huelo aquel mar.

No recuerdo cuales eran por aquellos tiempos mis sueños para cuando fuera mayor, digamos que bastaba con ser un niño el tiempo que fuera necesario.


Pero recuerdo muy bien aquel diminuto y atrevido “barquito de papel” que tercamente y quejándose con grandes bocanadas de humo nos “echaba” de Cádiz, y nos brindaba todo un futuro por delante.

Un viaje, largo, mareado, divertido, con grandes olas, con grandes preguntas, y casi falto de respuestas.

¿Qué quiero ser de grande?


El paisaje que me acompaño casi todo el viaje era extrañamente hermoso.

En esta licencia quisiera felicitar al “pintor” del mundo, con un solo trazo pinto aquella mar. Ahora nosotros viajábamos en un “barquito de papel”.

Una “banda sonora” viajo en el tiempo.

“Todo pasa y todo queda,

Pero lo nuestro es pasar,

Pasar haciendo caminos,

Caminos sobre la mar…

Caminante no hay camino,

Sino estelas en la mar…”

Malditos poetas,

Que hurgan en la memoria de mi pobre corazón,

Benditos recuerdos que provocan este temblor…

¡Estoy vivo!

Dejad ya de bombear esta sangre caliente,

Que embriaga sin compasión cada rincón.


¿No ves Corazón?,

El tiempo arruga mi traje,

El horizonte se cristaliza,

Yo solo soy un hombre…

Y la mar mi amor…

“Aquel año conocí la mar y la mar me conoció.

Dame un camino que en un recoveco nos volveremos a juntar.”


Nunca supe bien que pensamiento pinto en el horizonte esa promesa, que se comprometió y sabremos cumplir.

El viaje fue un viaje singular, no solo para aquel niño que deje atrás, atrás quedaba para el Cabo San Roque, millas y años de peleas contra el reino de Neptuno, el imaginario mascarón de proa ya no se podría imaginar, en esas ráfagas de viento salpicado por gotas saladas en su espuma blanca, ya no hay “proa San Roque” pero sigue habiendo mar.

¿Qué será de su vida?

Cuantas veces me repito en silencios esa pregunta, no importa yo por ti vuelvo a brindar, si algún comensal lee este rétalo, levante compañero su copa de vino y brindemos desde aquí hasta allá por el “Cabo San Roque”, que no ni no.

Cuando comprendí que Cádiz no había desaparecido y a mi volvió la tranquilidad, solo se había quedado atrás como una pequeña postal, frente a mi otro Cádiz se empezaba a agrandar, con otro nombre. Se acerco a mí un oficial (por aquel entonces comprendí que no se vestían de comunión), acerco un cajón de madera con resto de pieles secas de cebollas, la barandilla ya no castigo mi frente. Me subí sobre él y descubrí el contorno de un paisaje hermoso y diferente, era más grande que aquel Cádiz.


Un “Barquito de papel” se acercaba hacia nosotros, el Cabo San Roque detuvo su pulmón de humo, un escuadrón de marineros nos rodeo, yo busque la mirada de mi padre y la encontré, transportaba una sonrisa que me tranquilizo, el oficial poso su mano derecha sobre mi hombro.

El “Barquito de papel” como toro bravío de casta, con astas enormes y una boca vomitando el mismo esfuerzo que mi navío (el oficial había colocado su gorra sobre mi inexperta cabeza, ahora era yo el oficial), sus cuatro ojos de buey se enfrentaron a mis ojos sin el más mínimo respeto, pero fui rápido y audaz, me agarre firme a la barandilla, levante la gorra y descubrí mi valentía tras la negra visera, y mire al oficial, el me contesto con su voz.

-Manuel, como oficial al mando tienes que ordenar a los marineros la maniobra.- dijo y señalo a los marineros que me miraban, si a mí, esperaban mi orden.

Dude, aquel toro de mar parecía que no se detendría.

Un marinero (el más viejo) me hizo un gesto, entre sus manos llevaba una gran cuerda que seguía y pasaba por varias manos.


-¡al ataque mis marineros!-grite, sonrió el más viejo, porque esperaba esa orden de este oficial.

Todos mis marineros a una, aquel “toro” paro sus maquinas, su pulmón en una gran bocana de humo pidió piedad, demasiado buque el Cabo San Roque para tan pequeño torito.

Salieron de la cabina unos hombres sin uniforme, que recibieron las cuerdas que “mis” marineros arrojaron, tras un breve tiempo, el pulmón vivió nuevamente, su humo se vio en la luna o más allá, cambio su rumbo y el Cabo San Roque como un fantasma volvió a navegar. Algo llamo mi atención.

-¡nos movemos!.- dije a mi oficial, que permanecía en mi compañía.

-si Manuel, (señalo al “barquito de papel”) el nos adentrara en las entrañas del puerto de Montevideo.

-¿señor no comprendo?- pregunte sorprendido.

¿Qué no entiendes Manuel?

-es una señora- y señale al “barquito de papel”, que descubría su nombre blanco en el fondo negro y brillante de su lomo.

El oficial lanzo una carcajada, que contagio a todos los presentes en la cubierta de proa.

-No Manuel, el Enriqueta es un remolcador, y muy potente. Mira el solo mueve al Cabo San Roque, en otros puertos necesitamos dos para tirar, y otro para dirigir.

-¿el solo puede?- pregunte, solo lo veía a él.

-no Manuel, a estribor nos escolta otro remolcador, pero el fuerte es ese- y señalo a la dama que frente a mí se paseaba con estética brillante, con su negra falda, con su corcel crema y su cabello blanco, con su pulmón cargando de negro el aire.

Y cumplió con su cometido, dejo al gran navío y a este oficial en su destino, saludo con una gran explosión como corneta de carga del más valiente ejercito y recibió la respuesta de “mi gran buque” sutil idioma el de los barcos y sus marineros.

Pasaron años y años, yo cargaba la maleta de mi vida y aquella “dama” no surcaba mares, se vestía de plata en su gran rio.


-papá, quiero ver las entrañas de la mar.



-ve a la mar hijo, ahí están.



De Playa Pascual a Montevideo, un Solfy desbocado me llevo, como un bandido atrevido, sin piedad.



TSAKOS y su astillero naval me abrieron los brazos y yo los míos abrí para sellar un trato. Pero esta es otra historia en la memoria nostálgica de este traje.



Manuel Medina el mayor, mecánico naval, y hoy reza mi presentación oficial como coordinador de obra.



Pero en mi memoria esta aquel 23 de agosto del 2005, con su gracia y su temporal de desbocada ferocidad.



Lo tengo hoy estampado en mi memoria como una grieta y su afán de provocar toda una catástrofe, que mi oficio de “proa a popa” deben remendar.



Si, remendar un gran trozo de historia que si se hunde debería arrastras en la historia tinta y papel de grandes acontecimientos que hacen de este país, tu país, mi país, un país que no se podría imaginar, eso es la historia el reflejo de lo que hoy tenemos, no sirve pensar porque la historia no se piensa se respeta se mira pasar se levanta uno y la acompaña por los días de sus días, mis días.



-vuestro deber defender esta patria, porque vuestra es.- se escucho decir un 4 de diciembre de 1896, dicen también que el capitán del Enriqueta dijo a sus colegas (el República, Fluton).



- “libertad o muerte” a la mar mis valientes, que no quede en tierra un marinero que pueda empuñar un arma. Desplegué presidente la bandera bicolor, que la cara del sol ilumine esta hazaña.- dicen que se dijo.



El Enriqueta era aquel que trajo a puerto “mi” navío en el 61, ahora armado con un pequeño cañón a proa y cargado de libertad.



Pero la historia se trabaría terca y al mando del capitán Ricardo Couces Rodriguez como lazarillo, el Enriqueta escribió con tinta firme mas historia en las costas de Colonia, porque “dicen” su timón flaqueaba de quebrantos y era incapaz de virar a estribor o babor cuando la patria le reclamaba su lealtad.



Cuenta la historia que su bravura criolla lo llevo a latitudes impensables en su especie, Argentina le vio arribar con señorío y Rio Grande do Sul fue testigo de su presencia.



También cuentan en los rincones más sabios de los bares del puerto que fue capaz de arrancar de las entrañas del Banco Ingles en feroz batalla al pesquero japonés de 80 metros de eslora Chirodi Maru, pero si el Enriqueta tiene un gran defecto a mis ojos, es su impertinencia al tiempo y en el tiempo.



El Enriqueta es mucho más que un navío, si navío, su espíritu contagio y contagia cada hombre que se posa sobre él, las hazañas emocionan a quienes la vivieron y el común denominador es el Enriqueta, cada marino que disfruto el privilegio de trabajar codo a codo con la embarcación destacan que no es un buque, dicen que es un monstruo de mar con vida propia.



Volviendo al 23 de agosto de 2005, las noticias que llegaban con respecto a la meteorología en la bahía de Montevideo eran desalentadoras, tome la decisión de encabezar una guarida nocturna, Tsakos activo todos los sistemas de seguridad, no somos capaces de dejar nada al azar, un grupo de hombres bajo mis órdenes se encargo de que el dique fuera una fortaleza, y lo principal, cumplió con honores.



Solo se escapo a mi custodia a mi dominio, si, el Enriqueta. Abandonado en un pequeño muelle y escoltado por una gran grúa, yacía él.



Desde mi despacho lo divise con gran asombro, cobro vida peleo con todas sus fuerzas, no entendía como un viejo casco era capaz de resistir aquel temporal, grandes embarcaciones sucumbieron a la furia pero el peleo, la batalla fue eterna y dura, no se doblego.



La grúa que se encontraba amarrada a su lado no corrió con mejor suerte, y eso marco su destino. Fue capaz de defenderse pero no de soportar el peso de aquella grúa a la deriva, le golpeo y le volvió a golpear. Insistió durante todo el temporal y la fatiga le venció, se escoro a estribor y descanso cruelmente contra las rocas, pero te juro amigo seguía respirando, tenia pulso.



Al amanecer vi su cicatriz, volví a mi casa para descansar, y rápido desperté a Gladys.



No es mi mujer, porque no hago rehenes no tengo más propiedad de la potestad de mis hijos, es simplemente y extraordinariamente una amiga que me acompaña día a día en mi camino, practícalo amigo es un consejo si permites mi licencia (creo van dos).



-Enriqueta aguanto.- le dije mientras la movía para despertarla.



-Manolo, ¿Enriqueta es una mujer?.- pregunto, todavía dormida.



-¡no!- conteste firme



-¿has tomado alguna bebida alcohólica?



-no.- mi único pecado es acompañar el mate con un whisky y tengo de testigo a mi sobrino, es el ultimo que me ha visto tomar un trago (creo en todo caso que mi sobrino Edison es el borracho).



-¿Cómo fue la noche en Tsakos?



-bien amiga, muy bien.



-descansa, amor.



Y dormí, pero no descanse. Era incapaz de quitarme en el consiente y en el inconsciente al Enriqueta.

Se me antojo un día largo ese maldito 23, que hasta hoy es mi particular 23(contando que el calendario hoy marca 25 de agosto de 2009), después de perder en la revuelta cama unas horas, me levante lave mi cara, en una silla me esperaba ropa limpia y planchada, un café rápido y una ducha exquisita, en la cocina también esperaba el mate “ensillado” y el termo con su agua caliente y su todo.


No tarde nada en saltar fuera de casa, mientras recorría la rambla portuaria y alguna vieja locomotora de tren descubría la silueta de él, mi corazón bombeaba y bombeaba, apresure mi viejo Ford Escort, destartalado y con su discreto rojo pinto mi camino.


Entre en Tsakos y me dirigí a mi oficina, todos los compañeros me saludaron como es una costumbre en esta gran familia. Uno de ellos se acerco a mí.


-Don Manuel, se fue hace tres horas. ¿No habrá descansado nada?.- me dijo asombrado por mi presencia, el sabia que pase una noche con mal anochecer.

Le señale hacia el infinito, se acerco a la ventana, miro.

-estaré ahí con el Enriqueta, compartiendo unos mates, si me necesita me llama.- agarre mi campera de faena, y me fui.


-“hola viejo, que dura pelea y que peleón que sos”-le dije.

Una herida (causada por la grúa) se descubría a mis ojos, un costado de historia castigada. ¿Sería ese el que en confidencial charla escucho al Graf Spee?

Nos interrumpió Carlos, un amigo Ingeniero que comparte conmigo el amor a este monumento, diríamos que somos un matrimonio de tres.

Pueden suceder muchas cosas en un pequeño país, pero se escapan al puerto de Montevideo. Es una mini nación, con su propio dialecto, mas de señas que palabras, con una solidaridad digna del riesgo que corren los hombres que en el desempeñan su actividad, aparte me atrevería afirmar que dentro de esta “comunidad” están todos y cada uno de los estamentos que encontraríamos en una ciudad, todos y cada uno de los oficios, servicios (todos los servicios, también los de servicio carnal, esos que tanto gustan a los marineros extranjeros cuando tocan tierra).

Nos saludamos.

-si pudiera hablar, ¿Qué contaría?, las batallas, la gran batalla del plata, los naufragios, los hombres que arranco de la brava muerte del mar.- ni yo, ni el Enriqueta, dijimos palabra alguna.- la ANP exige que sea retirado de aquí, y la empresa propietaria lo desguazara para cumplir con la orden.- esa condena me retumbo y retumbo en mi cabeza.

-¡No!, te prometo Carlos que volverá a navegar.

-eso suena lindo.- palmeo mi espalda y se fue.

Con más de 30 años como mecánico naval, con toda la experiencia recogida en mi trabajo de Tsakos, debía otorgarle la solución, y se la otorgue.

El sacrificado rescate duro casi dos años, recuperando 15 o 20 centímetros diarios, desafiando al Plata hasta que nos otorgo su bendición, una vendita marea lo libero.

Se podría decir que lo salvamos de una muerte segura.

Pero continua en enfermería, el paciente es mayor se debe tratar con mucho cariño, y la historia tiene una implacable mirada, se debe trabajar con mucha profesionalidad, por ese motivo solo acarician al Enriqueta, grandes de los más variados oficios.

Queda mucho camino por recorrer, y en el estamos.

El Enriqueta esta ansioso de compartir todas sus aventuras, para contarle a cada uno de los ciudadanos de este hermoso país, y a esos que quieran disfrutar como pasajeros de Montevideo de una historia viva.

Hay algo que es seguro, el Enriqueta nació en 1894, pero su epitafio todavía no se ha escrito.


Pero lo que aquí no se cuenta, la historia que vendrá, no seré yo quien la escriba.


Ese honor pertenece al Enriqueta, y la contara como el mejor sabe, navegando

“Te podría recordar varado, pero te prefiero soñar en la mar.”

El relato:

Si algún pasaje tiene algún parecido con la realidad, es una mera coincidencia.

Contiene un extracto del poema Cantares, escrito por Antonio Machado y extraordinariamente cantado por Joan Manuel Serrat.

Ha sido escrito con mucho afecto, mate amargo y un frio Whisky(o dos, o tal vez tres).

Cualquier desvarió de este por culpa del alcohol, es toda una realidad.


“Madrid no tiene mar y lo sueña, nosotros tenemos al Enriqueta.



No lo soñemos, devolvámoslo al mar”

16 dic. 2010

ANGEL MARIA LUNA ESCRIBE SOBRE EL PUERTO EN "MUNDO URUGUAYO" 1953

“Luna, quien también se desempeñó como profesor de Biología, desarrolló su actividad periodística durante 26 años en Canal 10, donde dirigió la edición de última hora de Subrayado, fue comentarista de la emisión central de dicho noticiero, y años atrás condujo el programa semanal Fin de Siglo, que enfocaba acontecimientos relevantes de la historia de Uruguay.


PONEMOS A DISPOSICIÓN DEL LECTOR COPIA DE UN ARTICULO DE ANGEL MARÍA LUNA SOBRE EL PUERTO DE MONTEVIDEO PUBLICADO EN LA REVISTA "MUNDO URUGUAYO" EN 1953.
CUALQUIER SIMILITUD CON EL PRESENTE ES MERA CASUALIDAD.

TIERRAS TOMADAS AL MAR (1953)
 

(HACER CLICK SOBRE LA IMAGEN PARA AMPLIARLA)

2 dic. 2010

Alguien se acordó del Año de la gente del mar

En otro artículo del blog habíamos dicho que el "Año de la gente del mar" estaba pasando por Uruguay sin pena ni gloria, según parece nos equivocamos, lamentamos el informe tardío:

Extraído de http://www.todologistica.com/info/index.php?option=com_content&view=article&id=1300:dia-mundial-maritimo-y-de-gente-de-mar-celebran&catid=38:logistica-y-transporte&Itemid=183

La Prefectura Nacional Naval y otras autoridades navales celebraron en un acto conjunto el Día Marítimo Mundial, que es también el año de la gente de mar. En la ocasión el Contralmirante Federico Lebel, Prefecto Nacional Naval, en una declaración pública exaltó el acontecimiento con un mensaje inclinado hacia los hombres del mar y se refirió a las actividades marítimas.

"En este día -dijo- hacemos una pausa y analizamos aspectos importantes del que-hacer marítimo internacional, bajo un lema que lo caracteriza, enfocado a la seguridad marítima, la protección marítima y la prevención de la contaminación.

Se trata de resaltar el trabajo de la OMI en estos aspectos, dando a conocer al público sus objetivos y logros.

El lema del Día Marítimo Mundial 2010, es "EL AÑO DE LA GENTE DE MAR".

Un lema de vital importancia, ya que toda cultura de la seguridad, recae en el factor humano que desempeña sus tareas a bordo.

Algunas veces se ve un aspecto negativo de dicho transporte en circunstancias de algún siniestro o accidente y a eso nos referimos para optimizar la calidad y preparación del hombre de mar.

La flota mundial, depende de la Gente de Mar a bordo y por lo tanto es fundamental su capacitación y entrenamiento permanentes.

Reconocemos que es una tarea ardua y gratificante, y sin duda fundamental para cualquier economía de un País; es por ello que en este Día Marítimo Mundial reconocemos su esfuerzo, dedicación y sobre todo la distinguida tarea que desempeñan a bordo.

Por último saludamos a toda la Gente de Mar del ámbito marítimo nacional, convocándolos a que contribuyamos a crear una cultura del espíritu que encierra el mar, dándonos simultáneamente la paz de la mar calma y la energía y fuerza del mar arbolado".

fuente:El País

1 dic. 2010

Armada recibirá el premio Cultura Oriental por su trabajo con niños y jóvenes


Merecida distinción

Escrito por Vision Maritima Prensa Digital

Martes, 30 de Noviembre de 2010 18:04

Proyecto social y cultural de la Armada permitió a 4.500 niños ver el mar por primera vez. Por este motivo el Departamento de Relaciones Públicas de la Armada, recibirá el primo Cultura Oriental, por su entrega y labor constante con jóvenes diferentes centros de enseñanza públicos y privados de todo el país. El lunes 29 de noviembre, a la hora 19:30, en la Sala “Acuña de Figueroa” ubicada en el Anexo del Palacio Legislativo, la Asociación “Cultural Oriental”, entregó el Premio “Mérito Oriental 2010”, al Departamento de Relaciones Públicas de la Armada por su labor con jóvenes de diferentes centros de enseñanza, realizada en el año 2010.

El proyecto de la Armada Uruguay Marítimo, desarrolló intensa actividad en 2010 recibiendo la visita de 4.528 alumnos y 874 docentes, que fueron protagonistas directos de duna agenda que incluyó navegar por la Bahía, visitar Isla de Flores, sitios emblemáticos de Montevideo, como Palacio Legislativo, Torre de Antel, Museo Naval, Astilleros, una aventura que para la mayoría de estos niños, implicó se primera vista a la capital y su primera contacto con el mar. El proyecto Uruguay Marítimo tiene como finalidad familiarizar a los niños y jóvenes con el mar, la actividad portuaria, la importancia de trabajar en pro de las áreas protegidas, cuidado del medioambiente, fomentando de esta manera la visión de un país natural.

El proyecto Costas e Islas, se llevó a cobo en conjunto con la IMM abarcando a jóvenes y niños de distintos centros educativos de INAU, Centro juvenil Bien al Sur, y Aulas Comunitarias número dos. En el día mundial del medioambiente, participaron alumnos de la Escuela 60 Arrozal de Treinta y Tres, los centros del INAU, La Frontera, Centro Juvenil 33 Orientales, Centro Lamista, Pan de Azúcar, Puertas Abiertas de Florida y alumnos de la UTU de Paso de la Arena, que oficiaron como guías turísticos en las distintas navegaciones realizadas por la bahía de Montevideo e Isla de Flores, ya que son estudiantes de la carrera de turísmo.

Estos proyectos contaron con el invalorable apoyo de la DINAMA, la empresa CUTCSA, personal de Bienestar Naval en la colonia de el Pinar, servicios de balizamiento, las tripulaciones de los buques ROU 10 y ROU 11, Grupo de Buceo de la Armada, las Prefecturas de La Paloma, Colonia, Trouville, Montevideo, Sub. Prefectura de Piriápolis, Servicio de Oceanografía, Hidrografía de la Armada, y Astillero y Dique de la Armada. MDN



Fuente Visión marítima: http://www.visionmaritima.com.uy/vision-maritima/index.php?option=com_content&view=article&id=213%3Amerecida-distincion&catid=36%3Aeducacion-y-ciencia&Itemid=56

29 nov. 2010

ASTILLEROS ROSENDO EXPERIENCIA QUE SE PIERDE INDUSTRIA QUE NO SE APOYA

"Es un lindo trabajo" -asegura-. Lástima que los gobiernos no le dan corte a esta parte de la industria. Entienden que es algo para la gente con plata que se compra un barquito para pasear, y no se dan cuenta de los obreros que viven gracias a esto. Todo el mundo se llena la boca con la construcción, pero te puedo asegurar que acá se mueve mucho más dinero".





 El de la DINARA hace tres años que lo tenemos ahí", se queja Rosendo(ES EL BARCO AZUL)


Oficio para surcar mares

El astillero Rosendo hizo más de 150 barcos desde su apertura en 1962. Hoy lucha contra la competencia extranjera y sobrevive gracias a reparaciones.

Diario El País 28/11/10 http://www.elpais.com.uy/Suple/DS/10/11/28/sds_531433.asp

CARLOS TAPIA


Aserrín por todas partes: en el piso, sobre la enorme sierra eléctrica, alrededor de los formones, ensuciando las prensas y entre los recovecos de las lijas, que son muchas, de diferentes tamaños, y que también están desperdigadas por todo el taller. Todo parece más opaco de lo que es. Quien haya lijado alguna vez una silla, recordará la incontrolable nube de polvo que se generó a su alrededor. Ahora, imagine que el objeto con que se trabaja es unas cien veces más grande. Imagine que la madera que debe pulir es la de un barco. E imagine que éste antes fue hecho con sus propias manos.

En el astillero Rosendo, ubicado en el Puerto del Buceo, se construyeron más de 150 embarcaciones desde que abrió sus puertas en 1962. Según su propietario, son más de la mitad de los que se hicieron en toda la historia uruguaya. Cada trabajo lleva entre 3.500 y 4.000 horas de dedicación. El navío más grande que realizaron tenía unos 14 metros de eslora. Esto fue antes del año 1987, cuando un decreto, el 561/87 del 22 de septiembre, permitió traer al país barcos embanderados en otras tierras y dejarlos en aguas nacionales sin límite de tiempo. Sin embargo, más que nada con reparaciones y alguna construcción muy, pero muy de vez en cuando, el astillero, propiedad del español Manuel Rosendo, aún subsiste.

"Desde la salida de ese decreto todo fue distinto. Cuando nos hacen un encargo a nosotros tienen que esperar a que hagamos el trabajo, en cambio afuera compran el barco pronto. Nosotros no tenemos una infraestructura como para tener stock", señala Rosendo. Ni infraestructura, ni capacidad para cubrir el costo de los materiales, ni los empleados necesarios como para construir, con la celeridad de otros países, grandes embarcaciones. "Cuando podemos hacemos algún botecito", agrega. El último trabajo grande lo realizaron hace ya dos años. Se trató de un barco de regata.

Hoy, la mayoría del trabajo que llega al astillero es de mantenimiento. Y en esta época del año siempre hay alguna actividad que acapara toda la atención de sus empleados.

"Se viene la temporada y la gente se enloquece. Nos trajeron este barco para entregar en veinte días". Tres carpinteros trabajan para arreglarle las paredes y dejarlo listo para navegar las aguas de Punta del Este a partir de enero.

Frente a la costa descansa un barco de madera que el propio Rosendo construyó en 1972. "Lo estamos pintando y arreglándole alguna cosita. Si lo conservas bien puede llegar a durar hasta 100 años". Al lado de este hay otros tres: uno que fue construido en Italia en 1938, otro de bandera argentina hecho en 1942 y otro que es propiedad de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA).

"Estos son todos clavos. Los traen para arreglar y después no los levantan. Los dueños desaparecen. Te los dejan porque tienen un agujerito y no vienen más. El de la DINARA hace tres años que lo tenemos ahí", se queja Rosendo.

Barcos célebres. En la historia del astillero Rosendo hay varios trabajos que enorgullecen a su propietario. Y mientras habla de ellos se le dibuja una incontrolable sonrisa. Uno fue el acondicionamiento de los interiores y la realización del mascarón de proa -que luego fue extraviado- del buque oceanográfico de la Armada Nacional, el Capitán Miranda. "Ese fue un buen trabajo", se enorgullece Rosendo.

De todos modos, de lo que más le gusta hablar, es de la construcción, en 1999, de tres réplicas de las embarcaciones que utilizó el irlandés Sir Ernest Shackleton en sus odiseas navales por la Antártida.

"Un día vinieron unos ingleses y nos pidieron que hagamos el trabajo. Iban a hacer un documental y les quedaba más cómodo llevar los barcos de acá a la Antártida. Al tiempo vino otro tipo y nos pidió que hiciéramos uno igual, con el tema de la película quería aprovechar para usarlo allá como atractivo turístico. A los que van les dan un paseíto y les cobra", cuenta entre risas Rosendo.

Aprendizaje. ¿Cómo convertirse en astillero? "Antes había academias, ahora hay que aprender de los más veteranos". Rosendo llegó de Vigo, España, a los 19 años -hoy tiene 75-. Allí ya realizaba el oficio. Hacía pesqueros.


"Es un lindo trabajo" -asegura-. Lástima que los gobiernos no le dan corte a esta parte de la industria. Entienden que es algo para la gente con plata que se compra un barquito para pasear, y no se dan cuenta de los obreros que viven gracias a esto. Todo el mundo se llena la boca con la construcción, pero te puedo asegurar que acá se mueve mucho más dinero".

23 nov. 2010

Cajón de Marino:Recortes de Omar Medina Soca

Gracias al historiador Juan Pedro Gilmes pudimos acceder a  recortes de diarios recopilados por el recordado marino y ecologista Omar Medina Soca (creador del Museo Marítimo de Malvín  ver http://construyendoelmuseoportuario.blogspot.com/2010/06/isla-de-las-gaviotas.html ), los mismos datan aproximadamente desde el año 1957 al año 1963.
Escaneamos solo algunos para compartirlos con nuestros lectores ,haciendo clic sobre la imagen la misma se amplía y permite su lectura.



MARKETING PORTUARIO!
















OMAR MEDINA

13 nov. 2010

13 de NOVIEMBRE 160 AÑOS DEL NACIMIENTO DE ROBERT STEVENSON AUTOR DE LA ISLA DEL TESORO


HOY 13 DE NOVIEMBRE HEMOS VISTO CON SORPRESA UNA NUEVA IMAGEN EN LA PAGINA CENTRAL DEL BUSCADOR GOOGLE.

LA IMAGEN ES EN HOMENAJE AL 160 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE  ROBERT STEVENSON AUTOR DE LA ISLA  DEL TESORO, NOVELA EMBLEMÀTICA DE LAS AVENTURAS EN EL MAR.

MAS ALLA DE  POBLAR NUESTROS SUEÑOS INFANTILES, LA ISLA DEL TESORO EJERCIÓ UNA FUERTE INFLUENCIA ESTIMULANDO EL AMOR AL MAR A  DIVERSAS GENERACIONES... Y ESO NO ES POCO.

VAYA ENTONCES NUESTRO HOMENAJE A STEVENSON QUIEN VIVIÓ SOLO 44 AÑOS PERO DEJÓ UN RICO TESORO LITERARIO :

RECUERDOS: 
COLECCIÓN ROBIN HOOD

WALT DISNEY
JOYAS JUVENILES


COMICS:
HUGO PRATT

FONTANARROSA


 MANGA.
Bibliografía


Novelas

La isla del tesoro (1883).

La flecha negra (1883).

Prince Otto (1885).

El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde (1886).

Kidnapped (1886).

The Master of Ballantrae (1889).

The Wrong Box (1889); con Lloyd Osbourne.

The Wrecker (1892); con Lloyd Osbourne.

Catriona (1893), también conocida como David Balfour; continuación de Kidnapped.

The Ebb-Tide en español La isla de la aventura (1894); con Lloyd Osbourne.

Weir of Hermiston (1896), inconclusa.

St. Ives: being the Adventures of a French Prisoner in England (1897), inconclusa, completada por Arthur Quiller-Couch.

En los mares del Sur. Relato de experiencias y observaciones efectuadas en las islas Marquesas, Pomotú y Gilbert durante dos cruceros realizados en las goletas Casco 1888 y Equator 1889

Libros de cuentos

New Arabian Nights (1882)

More New Arabian Nights: The Dynamiter (1885); con Fanny Van De Grift Stevenson

The Merry Men and Other Tales and Fables (1887)

Island Nights' Entertainments]] (o bien South Sea Tales) (1893)

Fables (1896)

Otras obras

Edinburgh: Picturesque Notes (1879)

Virginibas Puerisque, and Other Papers (1881)

Familiar Studies of Men and Books (1882)

Memories and Portraits (1887).

Aes Triplex (1887)

Father Damien: an Open Letter to the Rev. Dr. Hyde of Honolulu (1890)

Vailima Letters (1895)

The New Lighthouse on the Dhu Heartach Rock, Argyllshire (1995). Basado en un manuscrito de 1872 editado por R. G. Swearingen. California. Silverado Museum.

Sophia Scarlet (2008). Basado en un manuscrito de 1892 editado por Robert Hoskins. AUT Media (AUT University).

Poesía

A Child's Garden of Verses (1885).

Underwoods (1887).

Ticonderoga: A Legend of the West Highlands (1887).

Ballads (1891)

Songs of Travel and Other Verses (1896)

Libros de viajes

An Inland Voyage (1878).

Travels with a Donkey in the Cévennes (1879).

The Silverado Squatters (1883).

Across the Plains (de 1879–80, publicado en 1892).

The Amateur Emigrant (de 1879–80, publicado en 1895).

The Old and New Pacific Capitals (1882).

In the South Seas.

A Footnote to History, Eight Years of Trouble in Samoa (1892).

Títulos en español

1876 Un viaje al continente

1881 Estudios familiares del hombre y los libros

1881 Janet, la torcida

1882 Las nuevas noches árabes

1882 El club de los suicidas

1883 La isla del tesoro

1884 El ladrón de cadáveres

1885 El dinamitero

1885 Markheim

1885 Olalla

1886 Las aventuras de David Balfour

1886 El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde

1887 Los hombres del mundo alegre

1888 La flecha negra

1889 El Conde de Ballantrae (también traducida como El Señor de Ballantrae o El Barón de Ballantrae)

1889 Aventuras de un cadáver

1891 El diablo de la botella

1892 La resaca

1893 Noches en la isla

1893 Cuentos de los mares del sur

1894 La isla de la aventura, también editado como Bajamar

1896 El dique de Hermiston

1900 El embarcamiento inmaduro (incompleta a causa de su muerte)


Enlaces externos

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Wikisource contiene obras originales de Robert Louis Stevenson.Wikisource

Obras de Stevenson en el Proyecto Gutenberg

En español

Especial de Stevenson: La Máquina del Tiempo

BIOGRAFÍA RESUMIDA:Robert Louis Stevenson:

(Edimburgo, 1850-Vailima Upolu, Samoa Occidental, 1894) Escritor escocés. En la tumba de Stevenson, en una lejana isla de los mares del Sur a la que se retiró por motivos de salud, figura grabado el apodo que le dieron los samoanos: Tusitala, que en español significaría «el contador de historias». En efecto, la literatura de Stevenson es uno de los más claros ejemplos de la novela-narración, el «romance» por excelencia.



Hijo de un ingeniero, se licenció en derecho en la Universidad de Edimburgo, aunque nunca ejerció la abogacía. En busca de un clima favorable para sus delicados pulmones, viajó continuamente, y sus primeros libros son descripciones de algunos de estos viajes (Viaje en burro por las Cevennes).



En un desplazamiento a California conoció a Fanny Osbourne, una dama estadounidense divorciada diez años mayor que él, con quien contrajo matrimonio en 1879. Por entonces se dio a conocer como novelista con La isla del tesoro (1883). Posteriormente pasó una temporada en Suiza y en la Riviera francesa, antes de regresar al Reino Unido en 1884.



La estancia en su patria, que se prolongó hasta 1887, coincidió con la publicación de dos de sus novelas de aventuras más populares, La flecha negra y Raptado, así como su relato El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde (1886), una obra maestra del terror fantástico.

Fuente(s):

http://www.biografiasyvidas.com/biografi…

LA ISLA DEL TESORO:
Argumento


Jim Hawkins es un chico que junto a sus padres trabaja en la posada del Almirante Benbow. Un día aparece un marinero con la mejilla cortada, Billy Bones, cuya única posesión es un viejo cofre. La posada recibe la visita de un marinero ciego la misma noche que el padre de Jim muere. Éste amenaza a Bones diciéndole que más tarde él y sus esbirros le atacarán para recuperar el cofre. Bones muere de apoplejía, producto de su adicción al ron. Jim y su madre huyen con el contenido del cofre y ven desde fuera como los piratas destrozan el Almirante Benbow.



Jim se refugia en la casa del caballero (Trelawney) junto al Doctor Livesey, dejando a la madre en el pueblo al que anteriormente habían ido a pedir ayuda, que era el mas cercano de la posada. Jim les muestra el mapa del tesoro que encontró en el cofre de Bones y los tres deciden buscarlo. Trelawney consigue como tripulantes a Long John Silver, ex contramaestre del Capitán Flint, y el Capitán Smollet al mando de la Hispaniola. Pese a las protestas del Capitán sobre su mala tripulación, el barco zarpa. Durante la travesía, Jim se oculta en un barril de manzanas y, dentro de él, escucha los planes de traición de Silver y otros marineros. Jim comenta lo sucedido a sus compañeros que deciden trazar un plan contra ellos.



Tras llegar a la isla, Silver y la mayoría de los marineros desleales desembarcan. Jim va con ellos, pero huye y encuentra a un ex marinero del Capitán Flint abandonado en la isla, llamado Ben Gunn. El Capitán, el squire, el doctor y sus siervos retienen a los pocos marineros traidores que habían quedado en el navío y se refugian en un fortín de la isla. Tras negociaciones fallidas entre ambos bandos, se suceden algunos combates con armas de fuego en el fortín.



Entonces, Jim usa el bote de remos de Ben Gunn para acercarse (durante la noche) a la Hispaniola y cortar las amarras para que los piratas se vayan a la deriva. La corriente se lleva a la Hispaniola y al bote de Jim. Éste logra subir a la Hispaniola y controlarla para hacerla encallar en un banco de arena. Luego, tras muchas peripecias, Jim consigue volver al fortín. Cuando llega descubre que han cedido el fortín, provisiones y el mapa a los piratas. Éstos lo toman prisionero. Al día siguiente, los piratas salen a buscar el tesoro, pero en el lugar que indica el mapa solo hay un agujero. De repente surgen de unos arbustos el squire, el doctor y los marineros fieles. Éstos logran matar a algunos piratas mientras los demás huyen. Al final Jim, Silver y los demás van a la cueva de Ben Gunn, que había encontrado el tesoro y lo trasladó allí. Cargan el tesoro en la Hispaniola y regresan a Inglaterra.



Personajes


Protagonistas y marineros fieles



Ilustración de Howard Pyle del capitán pirata sobre cubierta.Jim Hawkins: Es el joven que protagoniza la novela

Madre de Jim: Ella y el padre de Jim poseen una posada, el Almirante Benbow, que es asaltada por piratas que buscan el mapa. Jim y su madre ven el ataque desde fuera.

Padre de Jim: No tiene mucha importancia en esta novela, muere al principio de la obra.

Doctor David Livesey: Es uno de los protagonistas de la obra. Cuida mucho de Jim y cuando ve que ha encontrado el mapa, decide embarcarse en busca del tesoro. Es una persona diplomática, que incluso accede a curar a los piratas malheridos.

Caballero Trelawney: Es el aristócrata de Bristol y también el alcalde "Squire". A través de sus contactos, consigue el barco y a la tripulación que los llevará al tesoro. Es buen tirador y para la expedición se lleva a tres de sus criados; Redruth, Hunter y Joyce.

Thomas Redruth: Criado de Trelawney que le acompaña en su travesía en busca del Tesoro. Murió durante un combate a manos de los marineros rebeldes.

John Hunter: Sirviente de Trelawney, sobrevive al primer asalto, pero queda herido y sin conocimiento, y al día siguiente muere.

Richard Joyce: Otro sirviente de Trelawney. Murió durante el ataque a la estacada de un tiro en la cabeza.

Inspector Dance: El inspector de Bristol, que se encarga de perseguir a los piratas.

Dogger: Ayudante del inspector Dance, acompaña a Jim a casa del Squire.

Capitán Alexander Smollett: Es el Capitán de La Hispaniola. Desde el primer momento, está descontento con su tripulación, ya que los marineros no le inspiran confianza. Durante un combate contra los piratas es herido.

Abraham Gray: Calafate, marinero fiel al capitán.

Ben Gunn: Ex tripulante del Walrus, fue abandonado en la isla por sus compañeros de tripulación al haberlos hecho perder el tiempo buscando el tesoro sin el mapa. Es encontrado por Jim, quien pide permiso al Doctor para que forme parte de su grupo. Para enloquecer a los piratas mientras buscan el tesoro, hace voces extrañas simulando al capitán Jonathan Flint.

[editar] Piratas y marineros desleales

Billy Bones: Viejo marinero que se aloja en "El Almirante Benbow". En su cofre estaba el mapa del tesoro de Flint, por ello atrae a muchos piratas. Fiel consumidor de ron y grog, muere de un infarto en la taberna poco antes del asalto de los piratas.

Perro Negro (Black Dog): Pirata que acude a la taberna de Jim en busca de Billy Bones, los cuales pelean, éste resulta herido y escapa.

Sacristán (Pew): Él había perdido su vista en una batalla, debido a esto, tenía dos esbirros. Es uno de los piratas que amenaza a Billy Bones en la posada y que posteriormente asalta la posada de Jim. Muere pisoteado por un caballo, ya que su ceguera le impide esquivarlo.

Johnny: Es uno de los esbirros de Sacristán, que luego huye.

Dirk: Otro esbirro del Sacristán. Supuestamente, se embarca también en La Hispaniola.

Long John Silver El Largo: Es un pirata que perteneció a la tripulación del Capitán Flint, que posee una taberna en Bristol llamada "El Catalejo". Le falta una pierna, esta la perdió en una batalla, por lo que usa una muleta, esto no afecta su agilidad. En La Hispaniola ejerce de cocinero. Posteriormente, es el líder de la revuelta contra el capitán Smollet, pero cuando se ve perdido se vuelve cobarde y pacta con el doctor para la seguridad de ambos bandos. Finalmente, cuando la Hispaniola toca puerto en la América Española para abastecerse; mientras Jim, el doctor y los demás están en tierra, huye llevándose uno de los sacos de oro, ayudado por Ben Gunn.

Capitán Flint: El loro de Silver. Tiene este nombre en homenaje al temido pirata Jonathan Flint.

Piloto Arrow: Piloto de La Hispaniola. Desde el principio, el capitán no lo legítima como buen marino debido a su poca autoridad y su ebriedad. Muere durante una tormenta en la que cae al mar.

Job Anderson: Contramaestre de La Hispaniola. Después de la muerte de Arrow, ocupa el puesto de piloto.

Timonel Israel Hands: Principalmente, ocupa el puesto de timonel. Más tarde se une a la traición de Silver y permanece en el navío de guardia. Muere a manos de Jim después de que este captura La Hispaniola.

Tom y Alan: Marineros asesinados por Silver al dejar de obedecer sus órdenes.

O'Brien: Marinero que se queda junto a Israel Hands en el navío, y es asesinado por éste.

George Merry: Marinero rebelde que sigue las órdenes de Silver, casi al final de la novela es alcanzado por una bala, pero es Silver quien le dispara por última vez.

Tom Morgan: Otro marinero bajo las órdenes de Silver.

Capitán Jonathan Flint: No aparece en la obra. Sin embargo se hacen muchas referencias a él. Fue un pirata temible que enterró su tesoro. Algunos de sus tripulantes navegan en La Hispaniola.



11 nov. 2010

Saturnino Ribes..."El testamento de la piolita"

                                 (SATURNINO INVENTOR....Bicicleta fluvial)

Diego Moraes y Guillermo Lockart realizaron el lanzamiento oficial del segundo tomo del libro "Voces Anónimas”.

Una de las historias del libro recoge de la tradición oral salteña: "El testamento falso", biografía de Saturnino Ribes, quién al morir, y según cuenta la leyenda, al momento de dar a conocer su testamento, un escribano y cuatro hombres inescrupulosos, ataron sus brazos y cabeza con un par de piolas simulando que aún estaba vivo. La intención era, al momento de dar lectura del testamento a los presentes (testigos citados para la ocasión), confirmar que lo redactado era del consentimiento de Ribes.                                                                                                                          

¿Ahora quién es Saturnino Ribes? a continuación ofrecemos el siguiente artículo extraído de la web histamar .


SATURNINO RIBES  O DE COMO SALTO SE QUEDÓ SIN ASTILLEROS, SIN FLOTA ,SIN HOSPITAL Y SIN UNA CASA DE ESTUDIOS SUPERIORES.


                                   (Saturnino Ribes)
(Silex)

 En 1864 llegó a Salto, Uruguay, un hombre que sería fundamental en la historia de la navegación fluvial de los países del Plata. Era natural de Bayona, Bajos Pirineos, y su nombre era Saturnino Ribes.

Al llegar, portaba entre sus escasas pertenencias su más preciado tesoro: un violín del que nunca se separaría. Su fuerte personalidad, aunada a una férrea voluntad de trabajo y a una mente fría y calculadora, pronto lo destacaron entre los inmigrantes que por entonces arribaban al Río de la Plata.
(Saturno)

Comenzó trabajando como encargado administrativo en la bodega y saladero de su compatriota Pascual Harriague. Permaneció allí algún tiempo y luego pasó a ocupar un alto cargo en la Nueva Compañía Salteña de Navegación a Vapor. Posteriormente ésta formó un nuevo directorio, integrado por José María Guerra como presidente, Saturnino Ribes como vicepresidente y Cándido Blanco como secretario.

La Compañía obtuvo un préstamo del Banco de Londres por 13.000 libras esterlinas e inmediatamente envió a un técnico a los astilleros ingleses para supervisar la construcción del nuevo vapor Villa del Salto, de mayor capacidad que su homónimo destruido en los embates de la revolución. Mientras tanto, en Salto se comenzaba a armar el vapor a ruedas Solís, cuyo casco y máquinas habían sido construidos en Glasgow.

Otros vapores se armarían posteriormente en el astillero salteño: el Río Paraná, el Río de la Plata y el Uruguay. Cuando llegó de Inglaterra, el nuevo Villa del Salto alternó en viajes semanales con el vapor Río de la Plata; desde Montevideo partían los viernes y lunes, y desde Buenos Aires los sábados y martes hacia la ciudad de Salto. A pesar de su poderío, la Compañía Salteña no lograba afirmar una política comercial rentable, debido a divergencias entre los accionistas mayoritarios.
(Júpiter)


LA GUERRA DE LOS RÍOS
Ribes notó estas fallas y buscó capitales de apoyo en forma independiente y con facilidades y asesoramiento de astilleros británicos organiza las Mensajerías Fluviales a Vapor, secundado por los técnicos H. A. Hardy y Thomas Elsee. Entre 1866 y 1868 incorpora los vapores a rueda Sílex y Ónix, nombres de piedras de la zona de Salto que, transformadas en preciosos objetos, se embarcaban por esa época con destino a Alemania; mas el barco de carga y pasaje Pingo y luego los vapores Saturno y Júpiter. En 1868 obtuvo la autorización de la Junta Departamental para construir los galpones de su astillero en una zona aledaña al puerto de Salto.

LUZ Y TELÉFONO EN SALTO.
El teléfono y la luz eléctrica llegaron a Salto de la mano de Saturnino Ribes, quien hizo instalar el primer aparato telefónico en su casa en el año 1878, con línea directa a los astilleros y a las oficinas de las Mensajerías Fluviales. Su domicilio particular también fue el primero en contar con energía eléctrica. Maravillados, los vecinos acudían de noche a ver la finca iluminada con el nuevo y extraño invento.

De carácter fuerte y dominante, Ribes generaba el respeto y también el temor entre sus obreros y empleados. Podía aparecer sin aviso previo por los astilleros a las horas más desusadas para controlar el trabajo. Muchos de los obreros trabajaban allí desde niños, y Ribes había contratado maestros de escuela y profesores de música —su gran pasión— para que les enseñaran.

Era tanta la presión que sufría y tanta la gente que atendía cada día, que en ocasiones se escondía en los lugares más inverosímiles a tocar su violín. En cierta oportunidad desapareció y nadie lo encontraba; pasaban las horas y no había noticias de él. Entre sus allegados cundió la alarma hasta que finalmente lo encontraron en un depósito de agua vacío, bajo tierra, tocando el violín.


HECHOS NO PALABRAS
Todas las naves de Ribes navegaban con el pabellón inglés y se distinguían por el lema "Res non verba" (Hechos no palabras). Izaban en su trinquete una bandera con la imagen del planeta Saturno en el centro, evocando el nombre de su dueño.

Con el poderío de sus embarcaciones, Saturnino Ribes entabló una encarnizada lucha por la supremacía en el río contra sus antiguos socios de la Compañía Salteña de Navegación a Vapor, que ahora se llamaba Nueva Compañia Salteña de Navegacion a Vapor. Esta Cia vivió una época de gran prosperidad. En 1878 el directorio estaba presidido por Prudencio Quiroga, persona sumamente activa e inteligente, respetado comerciante salteño y padre del escritor Horacio Quiroga, cuyos emprendimientos se veían siempre coronados por el éxito. Era secundado con eficacia por Domingo Fernández, hombre de probada capacidad y honradez, que se complementaba con Quiroga en la administración de la empresa. Al morir Prudencio Quiroga, la Compañía entró en una etapa de divergencias entre los integrantes del directorio. Con gran habilidad, Saturnino Ribes supo sacar provecho de la confusa situación. En 1879 adquirió la totalidad de las acciones de la empresa, liquidó inmediatamente sus actividades e impulsó, ya sin competencia, sus Mensajerías Fluviales a Vapor.

SATURNINO VS. DENNY.
Pero la competencia vendria por otro lado, La Platense Flotilla Co y mas tarde Nicolás Mihanovich. El Astillero Denny de Escocia había recibido el encargo del Ferrocarril Buenos Aires a Campana para construir los vapores Apolo y Minerva, pero ya casi terminados, el ferrocarril decidió rescindir el contrato. Y asi se encontró Denny sin saber qué hacer con aquellos barcos. Los ofreció en Buenos Aires. El Saturnino Ribes se interesó vivamente en ellos, pero finalmente los mismos fueron a parar a La Platense, que como Ribes, ofrecía como forma de pago la integración de capital de la propia empresa. Desde entonces, Ribes le tomó ojeriza a Denny. Y ya se sabe que la empresa francesa La Platense fue la antecesora inmediata de La Platense Flotilla, que seguiría incorporando vapores de pasajeros muy avanzados para su época, como el Eolo, el Venus, el Saturno y el Olimpo.

La Platense Flotilla Co., que ya había hecho en el país "compras menores", intentó ir a por Saturnino Ribes, hueso durísimo de roer, con sus agravios florentinos hacia aquel astillero británico que, según él, lo había basureado. Afirma Luis Dodero que fueron tan descomunales las broncas que se armaban en las tratativas entre Ribes y los ingleses, adobadas con los insultos galos más apocalípticos, que esto fue lo que llevó a William Denny a la trágica determinación de meterse un tiro en la cabeza el 17 de Marzo de 1887.

De cierta forma, fue Ribes quien lo mató a Denny, y algo le debe haber quedado en la conciencia al francés, porque a retornar Galloway de Gran Bretaña, luego de escaramucear durante tres meses más -como para guardar la imagen- convino con él en vender su Mensajerías Fluviales a La Platense Flotilla Co. Y además asumió el compromiso de no volver a instalarse como armador en lo que hoy llamaríamos toda la Cuenca del Plata. La Platense florecio por un tiempo, ofrecia servicios de lujo en buques muy modernos para la época, con viajes no solo entre Montevideo y Buenos Aires, sino salidas a Asuncion, Concordia y Salto. Tambien adquirió gran cantidad de naves de carga y pasajeros para atender todo el tráfico fluvial de la cuenca.

Pero el francés, viejo zorro, no pudo con su genio, y al poco tiempo organizó una nueva empresa cuyo nombre era toda una pista para adivinar quién estaba detrás: Mensajerías Fluviales del Plata. Dada la depresión reinante, pudo comprar una cantidad de barcos a precios bajos, pero además encargó al exterior la construcción de unidades tales como el Salto (III), el Montevideo (II), el Labrador, el Helios, el Tritón y el París, con pabellon uruguayo.

APARECE MIHANOVICH.
Pero a La Platense Flotilla, con el astillero Denny detrás de ella, le quedó la póstuma venganza de darle a Ribes una tremenda bofetada al momento de vender sus activos. Eligió como comprador a Mihanovich, que hasta el momento se había limitado a ser un atentó e imparcial espectador de aquella guerra a muerte. Téngase en cuenta que Mihanovich ya lo venia molestando a Ribes en sus actividades. Calcúlese, en consecuencia, la rabia de Ribes cuando, como culminación de todo su esfuerzo para triturar a La Platense Flotilla esperando al menos resarcirse con el botín, resulta que ese botín fue a parar a manos de Nicolas Mihanovich. Ribes terminaría encontrando en Nicolas Mihanovich la horma de su zapato.

Pero ahi tenia Mihanovich frente suyo a aquel tremendo Saturnino Ribes, resentido y belicoso, que se le venia encima con increibles mandobles tarifarios, amenazas, intrigas y toda la infernal panoplia de aquel energumeno. Nicolas decidió hacer una apertura tàctica no tan frontal con su enemigo. Recurrió a una amistad común, encargàndole la misión de que le hiciera ver a don Saturnino que estaba en la conveniencia de ambos entenderse y no destrozarse. Ellos eran los dos grandes del rio. Los demàs eran pura comparsa.

La historia no ha dejado rastros de aquel "amigo en comùn", ni de la manera en que llevó a cabo su peliagudo cometido, habida cuenta de los puntos que calzaba Ribes. Pero, sin duda, su gestión fue culminada con el mayor de los éxitos. El francés se avino a sentarse a la mesa a jugar aquel "poker" con Nicolas. Finalmente, llegaron a un acuerdo, estableciéndose el siguiente "modus operandi":el rio Paranà quedaba reservado para Mihanovich, y el rio Uruguay seria coto de caza exclusivo de Ribes. Todo arreglado, todo de acuerdo, y a trabajar. Pero a poco don Saturnino tiene la mala ocurrencia de morirse. Y encima, sus herederos tienen una ocurrencia peor, desconocen el "modus operandi" convenido y reanudan las hostilidades. Pero, claro està, una cosa era don Saturnino y otra cosa muy diferente sus herederos. Nicolas vió abiertas las puertas del cielo. Aquellos pobrecitos no sabían lo que se hacian. Movió sus fichas con energia y habilidad, y los obligó no ya a montar algùn "modus operandi", sino a vénderle las Mensajerias Fluviales del Plata. Esto sucedió en el año 1900. El precio convenido fue el de £450.000. De està forma, Nicolas Mihanovich se hizo de una fIota impresionante de estupendos barcos de pasajeros, que eran por entonces el "no va mas" en la materia,.

Mihanovich seguirà luego tornando desayunos y meriendas con la compra de empresas menores, corno Massalín, La Remolcadora, La Ràpida, W. Samson y Compañía, Fernando Saguier, Manuel Adam, J.H.Siemens etc., y continuarà asimismo incorporando unidades sueltas que se le ponían a tiro, corno el Falucho, el Golondrina, el Gualeguaychù, el Cruz de Malta, y asi sucesivamente. Pero es indiscutxble que la incorporación de las Mensajerias del Plata fue su gran golpe, que lo hizo entrar en el siglo XX corno el armador mas poderoso que la Argentina había tenido en toda su historia. Y ademàs de poderoso, sin competidores, es decir, disfrutando de un monopolio virtual en el tráfico de los rios de la Cuenca del Plata. Los herederos de Ribes, peleados entre ellos, no hay dudas que lo ayudaron lo suyo para llegar a comprarles la empresa por un precio que era la mitad de lo que le habia ofrecido en vida a don Saturnino cuando lo del reparto de los tràficos en los rios Parane y Uruguay."Dios los bendiga", habra musitado Nicolas.

El testamento de la piolita

El 24 de junio de 1897 murió en Salto Saturnino Ribes, a consecuencia de una complicación diabética. No dejó descendientes directos ni indirectos, lo cual dio origen a una historia espeluznante que aún hoy llena de pavor a quienes la escuchan por primera vez.

Según contaban viejos pobladores sáltenos de la época, amigos íntimos de Saturnino y conocedores a fondo de sus pensamientos y deseos, éste había escrito un testamento por el cual legaba todos sus bienes para que se conservara su flota de vapores y el astillero, se construyera un hospital con tres pabellones, se fundara una escuela de estudios superiores en un lugar céntrico, utilizando una inmensa mansión de su propiedad, y se favoreciera con algunas sumas de dinero a ciertos empleados y obreros que con él habían colaborado. Pero este testamento desapareció, y en su lugar se dio a conocer otro, que favorecía a algunos reconocidos "caballeros de alcurnia".

En su libro Salto de ayer y de hoy, el escritor salteño Eduardo S. Taborda narra lo siguiente:

"... Y la voz del pueblo se hizo oír con estridentes resonancias, diciendo que unos caballeros de industria, de manos sucias y conciencias pardas, en combinación con un escribano sin escrúpulos, habían hecho desaparecer el testamento auténtico, fraguando otro, después de la muerte de Dn. Saturnino, en el cual aparecían todos ellos favorecidos.

Esta fue la razón —a estar de este hecho— de que Salto carezca de una Flota, se haya perdido el Astillero, no se edificara el Hospital, no se haya fundado la pequeña Universidad y que varios viejos obreros, honestos y laboriosos, hayan muerto exhalando en sus últimos suspiros el anatema de su desprecio y de su odio hacia la canalla que los había despojado.

Algunos escritores y cronistas interesados, al tratar este asunto, han hecho esfuerzos por enmendar y torcer la opinión pública, pintando con mano mercenaria a Dn. Saturnino como a un viejo misántropo y egoísta, para encubrir, solapadamente, nombres que para nuestro pueblo han sido y son repudiables y oscuros."

Taborda y otros investigadores recogen el hecho infame conocido en Salto como "El testamento de la piolita", que la tradición oral se encargó de hacer llegar hasta nuestros días.

Esta historia cuenta que, apenas muerto Ribes en su lecho, los "caballeros de industria", que se encontraban a su lado, impidieron la entrada de cualquier otra persona en el dormitorio y manifestaron que Saturnino pedía urgentemente la presencia de un notario, ya que pretendía hacer un testamento antes de morir. El ama de llaves manifestó que su patrón ya había hecho testamento, pero los señores vestidos de negro le respondieron que él sólo deseaba cambiar algunas cláusulas.

La habitación se encontraba casi a oscuras. Las cortinas permanecían cerradas, evitando así posibles miradas indiscretas. A pesar de haber sido Ribes el primer habitante de Salto en contar con luz eléctrica en su domicilio, en esos momentos sólo un candil iluminaba débilmente el amplio dormitorio, debido a que "al enfermo le molestaba la luz fuerte".

Preparada la escenografía, se pasó a la acción. Alrededor del cuello del muerto se colocó una piola, cuya punta sostenía disimuladamente alguien sentado a su lado. Al llegar el escribano cómplice, los "caballeros" le informaron que Ribes ya les había comunicado los nombres de sus futuros herederos, quienes casualmente se encontraban todos presentes en la habitación. Se autorizó entonces la entrada de los inocentes testigos, que fueron colocados en un extremo del cuarto en penumbras, lejos del lecho.

(Helios)
El escribano habló al cadáver, preguntándole si en el uso de sus facultades deseaba legar la totalidad de sus bienes en favor de las personas que a continuación se detallaban. Al formular cada pregunta se agachaba para escuchar la respuesta, mientras el que sostenía el extremo de la piolita tiraba de ella hacia adelante, levantando así la cabeza del muerto. Los testigos apenas veían una cabeza que asentía. Se simuló luego la firma del testamento. Los señores de negro rodearon la cama, impidiendo la visión de los testigos. Estos finalmente firmaron y fueron retirados de la habitación. Saturnino Ribes murió oficialmente pocas horas después, cuando un médico ajeno al hecho certificó su muerte. Los "herederos" malvendieron la flota de vapores y la totalidad de los astilleros a Nicolás Mihanovich.

 









3 nov. 2010

Un lindo ejemplo nos dan nuestros vecinos


LA INFORMACIÓN QUE DAMOS A CONTINUACIÓN ES UN BUEN EJEMPLO QUE NOS DAN NUESTROS HERMANOS ARGENTINOS DE COMO UN BARCO PUEDE SER CONVERTIDO EN UN MUSEO INTINERANTE Y LA IMPORTANCIA QUE ESTO TIENE PARA LA EDUCACIÓN Y EL DESARROLO DE UNA CONCIENCIA MARITIMA NACIONAL.

SALVANDO LAS DIFERENCIA,(SABEMOS QUE NO ES LO MISMO EL REMOLCADOR "ENRIQUETA" QUE LA IMPRESIONANTE FRAGATA "SARMIENTO"), VEMOS NO OBSTANTE QUE SI SON SIMILARES SUS OBJETIVOS.
BUENA COSA SERÍA QUE EMPRESAS DEL ÁMBITO PRIVADO ASÍ COMO REPRESENTANTES GUBERNAMENTALES ATENDIERAN MÁS ESTE TIPO DE PROPUESTAS.


http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1317370&origen=NLCien&utm_source=newsletter&utm_medium=titulares&utm_campaign=NLCien
Muestra oceanográfica en la Fragata Sarmiento
La exposición oceanográfica "La ciencia en el mar", organizada por el Conicet, propone un recorrido por los misterios del Mar Argentino a bordo de una nave emblemática, la Fragata Sarmiento. A lo largo de seis postas, los visitantes disfrutan de muestras sobre aves, mamíferos y peces, y se asoman a la actividad del buque Puerto Deseado, un centro de investigación flotante. Puede visitarse en el Dique III de Puerto Madero, Alicia Moreau de Justo 900.


EL MUSEO FRAGATA SARMIENTO:

Desde el año 1899 hasta 1939 la Fragat Sarmiento como buque escuela hizo 37 viajes en los cuales se capacitaron muchísimos marinos, en total recorrió cerca de dos millones de kilómetros y estuvo en los puertos más importantes del mundo además de recibir en su cubierta a grandes personalidades.
La fragata esta convertida en un museo, en ella se hace posible que grandes y chicos conozcan aspectos importantes de la navegación de comienzos del siglo XX. En las tareas de conservación se trata de preservar al máximo los componentes originales de la nave.La variedad ayuda a adecuar las visitas a los diferentes intereses de cada uno.En el año 2008 por el museo pasaron 21.345 alumnos de escuela de todas las edades y hubo un promedio de 9.800 visitantes mensuales, muchos de ellos turistas extranjeros.
En toda esta gran labor cabe mencionar la estupenda tarea que realiza su director de museo Carlos Alberto Zavalla.
Por su cubierta se pueden recorrer 85.50 metros de eslora o largo y 13.32 de ancho. En sus tres palos hay 21 velas a las que se les puede agregar, en caso de ser necesarias, 12 más.Cuenta con tres enormes ruedas de cabillas en las que seis hombres operaban el timón.
El interior de la fragata tiene una cabina en donde los cadetes tomaban clases a diario.A la noche se convertían en dormitorios mediante tres niveles de coys, se exponen distintos elementos de la navegación de entonces y múltiples recuerdos de las travesías de la Fragata.Los compartimientos de maquinas de calderas permiten suponer lo complicado que era la tarea de quienes las manejaban.
Después de recorrer los diferentes espacios es importante detenerse a pensar que teniendo en cuanta la cantidad de personas que convivían en el, todo era posible gracias a el respeto y la buena voluntad.
Tanto la Fragata Sarmiento como la Corbeta Uruguay se encuentran amarradas en Puerto Madero, la Fragata Sarmiento en el dique 3 (junto al Puente de la Mujer) y la Corbeta en el dique 4 cerca de la entrada de Cangallo.
Para más informes podes entrar en la pagina de ARATeléfonos: Fragata 4334-9386Corbeta 4314-1090

Para un viaje fotográfico por la nave el amigo Fernando Pontolillo nos recomendó el siguiente vínculo: http://www.histarmar.com.ar/Armada%20Argentina/FragataSarmiento/fotosIAmendolara/FSarmientoActual.htm