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30 dic. 2009

Entrevista a Juan Pedro Gilmes para el número especial de “Construcción”, revista oficial de la Cámara de la Construcción del Uruguay.

Diciembre, 2009.
(Versión completa de entrevista)





1. Usted es autor de un libro sobre el Puerto de Montevideo. ¿Cuál es la importancia del puerto para la infraestructura general del país, es decir, de qué forma el país se vio afectado por las distintas conformaciones y adquisiciones que fue ganando su puerto?

La importancia del Puerto de Montevideo se puede analizar desde dos enfoques diferentes, pero interrelacionados entre sí; uno el Puerto de Montevideo y sus modificaciones a nivel de infraestructura que ha sufrido básicamente desde 1901 llegando hasta estos últimos cinco años, mientras que el otro enfoque se basa en trascender la principal terminal marítima del país y pensar en un Sistema Nacional de Puertos.

En primer instancia las obras que en el actual período de gobierno se han realizado y las que están previstas efectuarse a corto plazo significan una adaptación física que era sumamente necesaria y que se había retrasado demasiado en el tiempo poniendo en serio riesgo el aprovechamiento de las posibilidades y potencialidades existentes en nuestro país para responder a las exigencias planteadas por el mercado. Para un país como Uruguay de dimensiones pequeñas pero de generosos recursos naturales y humanos, situado en medio de dos naciones gigantescas, el no amplificar y generar competitividad en sus puertos, instrumentos de desarrollo nacional fundamental, sería un gran yerro estratégico.

En el contexto no solo regional sino también mundial en cuanto al movimiento marítimo Uruguay no podía darse el lujo de desentenderse de las necesidades existentes a nivel de infraestructura para reinsertarse como país portuario con numerosas condiciones favorables en cuanto a naturaleza de puertos, cursos navegables y posición geográfica estratégica. En tal sentido se profundizó el canal de acceso a 11, 5 metros; ampliación del muelle Escala en 350 metros con un calado de 14,5 mts. (agregar aquí la instalación de cuatro grúas pórtico Super Post Panamax); la ampliación de la playa de contenedores en 11,5 hectáreas alcanzando algo más de 27 hectáreas pavimentadas; el aumento en la capacidad de manejo de cargas refrigeradas; el pasaje a ANP de las funciones de administración, conservación y desarrollo del Puerto Puntas de Sayago con unas ochenta hectáreas para ser utilizadas como puerto seco, igual fin tendrá la ex playa de maniobras de la Estación Central de trenes, y la construcción del denominado Acceso Norte (destinado para recepción de camiones, descongestionando así la rambla).

Como proyectos a realizar mencionar el muelle C (multipropósito), muelle D (carga forestal) y la segunda terminal de contenedores entre otros.

La concreción de estas estructuras adaptan el puerto de Montevideo a las características del comercio marítimo, al tamaño de los buques que transitan las aguas del mundo y su calado, es bueno aclarar que las dimensiones de los buques de carga van aumentando de forma vertiginosa con el fin de reducir no solo los tiempos sino también los altos costos económicos existentes en el traslado de mercaderías, por eso ofrecer puertos aptos y un servicio de logística de excelencia hacen la diferencia entre éxito y fracaso. La gestión empresarial, las macro empresas internacionales y los cambios regionales (incluyendo marcos legales y construcción de nueva infraestructura) son de acción dinámica, cambiante, por eso es preciso tratar esta temática como una política de Estado adoptando proyectos y estrategias con la rapidez necesaria y con la proyección de mercado y de tiempos imprescindibles.

La nueva infraestructura portuaria permite entre otras cosas un mayor movimiento y depósito de contenedores, el ingreso de barcos con mayor calado, buques con un número mayor de contenedores a bordo, el atraque simultáneo de más barcos a muros, agiliza el ingreso de cruceros y mejora las condiciones de su estadía. Es decir, se potencian dos aspectos fundamentales del país, servicios y producción, vinculándose en este sentido la infraestructura portuaria con otras modalidades permitiendo la mejor implementación del transporte intermodal. Lo cual significa manejar una complementariedad de infraestructuras con distintas finalidades como por ejemplo, la conexión del Acceso Norte del Puerto de Montevideo con la también nueva obra de infraestructura llamada Anillo colector vial perimetral de Montevideo, que encontrándose en pleno proceso de construcción mejorará la conexión este-oeste entre las distintas rutas de acceso a la capital evitando el pasaje de transporte pesado por otras zonas cuando se dirigen fundamentalmente al puerto y al aeropuerto. Sumemos a la idea el desarrollo del transporte marítimo y fluvial junto a la rehabilitación de vías férreas en el país, como se está haciendo en el tramo Pintado-Rivera, luego de su dictaminado abandono.

Y aquí resaltar dos temas que se desprenden de las anteriores líneas, el primero el concepto de logística, ya expuesto, que se está imponiendo en el país y el segundo la necesidad de contar para estas modificaciones y sus futuros usos con mano de obra calificada, mujeres y hombres capacitados para desempañarse en los oficios y profesiones, tanto aquellos que históricamente se han vinculado al mundo marítimo en Uruguay como los que surgen de las nuevas tecnologías. Para resolver estas contingencias no hay que pensar en soluciones puntuales y que respondan a una primera demanda sino que hay que tratarlo como una necesidad en la realidad nacional, por lo cual es preciso desarrollar una cultura “marítima” que no solo cumpla con el objetivo de mostrar o recordar lo hecho, lo sucedido, cosa muy importante, sino que se convierta en un instrumento para que la población toda visualice lo que significa el desempeño de esta actividad, se comprometa con ella comprendiendo que es trascendente para el desarrollo del país y además genere el interés fundamentalmente de los jóvenes para proyectar en este marco una diversificación real del campo laboral.
Esta mentalidad y planificación permite que Uruguay con posibilidades ciertas se transforme en referente para la región como centro logístico propiciando un crecimiento sostenido a largo plazo.

En el caso concreto del puerto de Montevideo y de los restantes existentes en esta república claro ha de tenerse, según mi opinión, que sus actividades y potencialidades han de estar en primer lugar al servicio del país, por lo cual toda mejora en infraestructura, tecnología, maquinaria, relacionamiento con el sector privado y capacitación de sus trabajadores redundará en beneficio del Uruguay y en el mejoramiento de la calidad de vida de su gente. A partir de esto, sus servicios tienen el enorme y privilegiado potencial de servir a la región, favoreciendo el crecimiento de esta.



2. En el último siglo Uruguay tuvo su infraestructura completamente cambiada con la llegada de obras y estructuras de distintas conformidades como la red de saneamiento Arteaga, las represas de Rincón del Bonete, Salto Grande, Palmar, la estatización de la red de ferrocarriles, la Central Batlle, el estadio Centenario, el aeropuerto internacional del país. ¿Cómo Ud. ve la infraestructura de Uruguay hoy: qué es lo que funciona bien y qué es lo que todavía tendría que pasar por mejoras o ser incorporado al país?

Actualmente se encuentran concretadas importantes obras en cuanto a carreteras y caminería rural tan necesarias para el transporte, el sistema productivo y la vida diaria. Recuperar las vías férreas es de una importancia estratégica mayúscula no solo por lo expuesto anteriormente, sino por otros motivos menos claros tal vez, como es el surgimiento de fuentes laborales y una mejor interacción con el medio ambiente.

En cuanto a matriz energética mencionar las reformas que actualmente se vienen llevando a cabo en la Central Batlle, sumando ocho nuevos generadores que pueden adaptarse a gas natural ocasionando una menor contaminación que los actuales y aumentando la capacidad de generación; siguiendo esta línea hacer referencia a los parques eólicos levantados en distintas zonas como por ejemplo los alrededores de laguna de Castillos en el departamento de Rocha y los de Maldonado; el estudio y desarrollo de infraestructura relacionada con energías renovables ha de ser de aquí en más tema prioritario para aprovechar los recursos existentes y marcar una tendencia definitiva a cambiar la matriz energética del país.

Otra clase de infraestructura urgente a encarar e incorporar sobre la extensión toda del país por estos tiempos es aquella que tiene por fin el almacenamiento de agua dulce para enfrentar distintas eventualidades sobre todo climáticas que tanto daño causan en la producción y vida del Uruguay.

El Uruguay en su historia ha presentado tanto en infraestructura como en otras áreas, períodos de innovación, de fortalecimiento y desarrollo, junto con otros de estancamiento y falta de previsión ante la evolución de la población del país, sus cambios en cuanto a concentración demográfica, oportunidades ofrecidas por el mercado internacional, posibilidades propias, etc. Esta alternancia de acción e inacción produjo un notorio y real atraso infraestructural, realidad que hoy con un proceso de inversión y readecuación en marcha se está revirtiendo.






3. Las obras mencionadas hablan de un Uruguay que transitó del siglo XX al XXI; ahora que estamos en el final de la primera década del siglo XXI, ¿cómo Ud. ve el Uruguay de los próximos 90 años, es decir, cuál es el Uruguay que se viene, en su visión, teniendo en cuenta su histórico de planificación en estructuras acordes a las necesidades del país?

Uruguay es un país con excelentes condiciones naturales en varias áreas y goza de una posición geográfica de altísimo valor estratégico con un puerto principal de notables condiciones, posee una realidad agrícola y ganadera que lo posiciona excelentemente en el concierto internacional y está sobre una de las reservas más grandes de agua con que cuenta el planeta. En la vida nacional se conjugan actividades como la productiva y la inherente a servicios, para lo cual y sin dejar de lado el aspecto social íntimamente vinculado al desarrollo de infraestructura se deben acentuar las políticas que tienden a dotar al país de las herramientas necesarias para dar respuesta a la demanda existente, captar mercados y estimular la inversión y el crecimiento de la producción, catalizando así desarrollo económico y social con la existencia de trabajo estable, digno, que dará paso al mejoramiento general de los habitantes de la República.

Juan Pedro Gilmes.