Se produjo un error en este gadget.

22 jun. 2009

El Dique Nacional nacía hace 135 años.


Otro legado de la rica historia marítima del Uruguay.

En 1874 daba comienzo la tarea titánica que permitiría construir una de las obras de ingeniería más importantes de la República Oriental del Uruguay, en momentos en que esta se aprontaba a celebrar los primeros cincuenta años de la Declaratoria de la Independencia. La febril actividad marítimo-comercial del país sirvió de estímulo a autoridades, hombres de negocios y técnicos de destacada trayectoria para que se abocaran a proyectar aquellas infraestructuras que se necesitaban para responder, según las necesidades, de forma idónea y funcional.
Es en este complejo sistema de -exigencias-oportunidadades-decisiones-respuestas- que se permite la construcción de un dique en el Cerro de Montevideo a los señores Jaime Cibils y Juan D. Jackson.
Con motivo de cumplirse en el mes de Julio de 2009 los 135 años del dique “CIBILS - JACKSON” repasamos parte de su historia en un artículo escrito por Fernández Saldaña en 1935:

“Año y medio – casi día por día, iba corrido desde la fecha en que un vapor de bandera uruguaya, el “Charrúa”, al mando del capitán Bartolomé Bossi estrenara extraoficialmente el Dique Mauá, en la costa sur de Montevideo, cuando el 15 de Julio de 1874, en el extremo sud-oeste de la bahía, las piedras amarillentas de Punta de Lobos, en la costa del Cerro, comenzaban a resquebrajarse bajo el acero que las mordía implacable a fin de labrar en su seno un nuevo dique de carena, en proporciones inusitadas para la época.
Un dique seco de las dimensiones que el proyecto del ingeniero Guillermo Enrique Cock, del Instituto de Ingenieros Civiles de Londres, asignaba a la obra en principio, vale decir 137.16 metros, no existía en toda la costa atlántica americana, sin excluir las Antillas, desde luego, comenzando en la península de Florida y finalizando en el cabo de Hornos.
Comparado con el dique Mauá, - proyecto y dirección del ingeniero Cock asimismo, - el dique del Cerro lo doblaba con 50 pies de ventaja.
El Mauá, en su largo original medía efectivamente 200 pies de largo, contra 450 asignados al otro.
La profundidad máxima de uno era de 17 pies, la del otro 24.

Después de un lustro de trabajo no abandonado por un instante la enorme zanja quedó convertida en un dique apto para recibir los más grandes navíos que surcaban entonces los mares del mundo.
Orientado de este a oeste y dividido en dos secciones pasibles de independizarse a fin de permitir la carena de dos embarcaciones a la vez, las medidas del dique Cibils – Jackson eran las siguientes:
Largo de la primera sección, 195 pies, equivalentes a 59, 45 metros.
Largo de la segunda sección, 225 pies, equivalentes a 77.71 metros. Largo total, 450 pies o sean 137. 16 metros.
Ancho entre pilares de entrada, 55 pies, igual a 16.76 metros. Ancho entre pilares de entrada en el fondo, 45 pies, es decir, 13.72 metros.
Profundidad máxima del agua en marea alta, 24 pies, o sean 7.32 metros; mínima en la baja, 14 pies, equivalentes a 4.27 metros.
El 17 de Octubre de 1879, la formidable puerta de hierro, traída en piezas de Inglaterra y accionada por una máquina de vapor, cerrose tras de la popa de la barca italiana “Seconda Vita”.
Dos bombas gemelas, achicando a razón de 27 toneladas de agua por minuto, dejaron el dique en seco en 6 horas.
Lo principal de la obra emprendida entraba en servicio después de haber insumido en suma global un millón de pesos oro.
De lo restante el porvenir decidirá…”

“A partir de Octubre de 1879 hasta el 1º de Julio de 1910, fecha en que el entonces administrador señor Eugenio Rousse entregó el Dique Cibils-Jackson al gobierno, que lo había adquirido junto con sus dependencias complementarias, para convertirlos en Dique Nacional y Arsenal de Marina, la actividad del establecimiento fue permanente.
Demasiado larga sería la nómina de los navíos entrados en el Dique, pero se puede decir que figurarían en ella casi todas las unidades de la escuadra argentina, “9 de Julio”, “25 de Mayo”, “Patagonia”, “Patria”, “Independencia”, “Libertad”, “Andes”; los cruceros italianos “Fieramosca” y “Dogali”; los brasileños “Tiradentes”, “Bahía” y “República”; el español “Colón”… y porción de navíos de guerra ingleses y franceses”.

Juan Pedro Gilmes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Esperamos tu comentario, gracias por tu participación.