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29 may. 2009

Constanza Moreira lee a Benedetti:El Pais de la cola de paja




Recojemos este artículo de Constanza Moreira referido a Mario Benedetti, el mismo , en el abordaje de nuestras peculiaridades sociales y culturales, puede llegar a explicar porque se dificulta tanto sacar adelante proyectos como el Museo Portuario...en fin a buen entendedor sobran palabras....

EL PAIS DE LA COLA DE PAJA
Por Constanza Moreira *
"El verdadero valiente no es el que siempre está lleno de coraje, sino el que se sobrepone a su legítimo miedo. Pero si el miedo es, por lo común, algo inevitable y espontáneo, un argumento más primitivo y por eso mismo más poderoso que todos los argumentos de la encumbrada, infalible razón, no pasa lo mismo con la cobardía. En tanto el miedo no pasa de ser un estado de ánimo, la cobardía en cambio es una actitud. En la cobardía, pues, el grado de responsabilidad es mucho mayor que en el miedo, ya que a su miedo el cobarde suma la grave decisión de no afrontar algo, de no dar la cara. El especial estado de ánimo que la jerga popular ha dado en llamar cola de paja, es precisamente una antesala de la cobardía".
Estas palabras de Mario Benedetti, en "Del miedo a la cobardía", una de las partes del famoso "El país de la cola de paja", se han hecho ya también parte de esa jerga popular. Somos ­o al menos éramos, en el sesenta­ un país con cola de paja. ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué quería decir, al menos en ese momento, y qué quiere decir ahora, si esa expresión continuara diciendo algo de nosotros mismos?

La corrupción chiquita, la de todos los días
"Cualquier profesional sabe a ciencia cierta cuán difícil es que un expediente camine en una oficina pública si no se toca a alguno de aquellos funcionarios que están situados en cargos jerárquicos. El solo hecho de que el lenguaje popular haya incorporado éstas y otras palabras ("camine" y "tocar") que acompañan y califican todo el proceso de la corrupción, muestran que la corrupción existe, y debería alertar a quienes sólo aciertan a escandalizarse cuando alguien pronuncia la palabra coima".
¿Estamos hoy tan lejos de esto que dice Benedetti? ¿No forma parte de nuestras prácticas habituales pedir favores de aquellos que supuestamente tienen poder (más poder) para hacer que nuestras cosas caminen? ¿Y no convalidamos, con esta actitud, tan habitual, a esa sorda y permanente corrupción, que si no involucra dinero, no nos parece tan terrible? El famoso "amiguismo", ¿no lo practicamos todavía? ¿No se practica todavía en la política y el Estado?
Los tiempos han cambiado, pero vale la pena reconocer al Uruguay de entonces, en el cuento de la jubilación. En "La tregua", un hombre de cincuenta años busca denodadamente jubilarse. Su hijo le dice que conoce a alguien que "le va a ayudar a moverla". El personaje de la novela dice "ayudar a moverla quizá signifique untarle la mano a alguien. No me gustaría. Sé que el más indigno es el otro, pero yo tampoco sería inocente." Más adelante, el hijo le presenta efectivamente al amigo. Le cobra el cincuenta por ciento del premio retiro. El personaje cede: negocia por cuarenta por ciento.


El país de los oficinistas
Sin duda, uno de los mayores legados de la literatura de Benedetti fue el de haber descrito, con una pluma sin igual, al país de las clases medias: conservadoras, resignadas, desapasionadas, oficinescas. Nada, para Benedetti, representaba mejor el espíritu nacional, que el estilo del oficinista: "No importa que haya también algunos mozos de café, algunos peones de estancia, algunos changadores del puerto, algunos tímidos contrabandistas. Lo que verdaderamente importa es el estilo mental del uruguayo, y ese estilo es de oficinista".
Los oficinistas pueden trabajar mucho, o poco, pero deben aparentar que forman parte de una grey esforzada. "Hay que disimular, hay que aparentar que se trabaja. De ahí ese ejercicio del disimulo. Hoy en día, el empleado que se estime sabe que hay una forma de hacerse notar, y es convencer a sus superiores de que su función es compleja, engorrosa, difícil. En ese sentido, hay verdaderos maestros de la complicación y el aderezo, hábiles conversadores que convierten una simple gestión, en algo casi heroico".
La vida del oficinista es el trabajo. Y aun cuando "dentro de la oficina siempre se aprovechan los minutos de tregua para hablar de deportes, política o líos familiares, no bien se cruza la calle, la oficina se convierte en el gran tema. Fuera de la oficina se siente muy poca cosa; el único recurso para seguir siendo alguien, es hablar hasta el cansancio de los problemas, los episodios, los conflictos del trabajo".
¿Y los obreros? "El obrero es, en cierto modo, un mundo aparte. En el Uruguay se piensa siempre en términos de clase media, y el obrero no pertenece a ella. Sin embargo, esa misma ajenidad, le otorga en cierto modo su equilibrio. El obrero conoce sus límites, sabe su credo, defiende su trabajo, aspira a mejorar pero no pretende ser más de lo que es. El oficinista, en cambio, suele perder la noción exacta del sitial que ocupa en la sociedad, se cree más importante de lo que sus zarandeados méritos lo autorizan a pensar, y frecuentemente se siente poseedor del gran remedio que salvará al país".
Quienes nos visitan, dice Benedetti, opinan que somos bastante civilizados, pero "irremediablemente sosos, sin color". También nosotros hemos llegado a la conclusión de que somos "criticones, guarangos y desprovistos de pasión, todo eso unido a una inteligencia bastante despierta, a una picardía deshilachada que es casi un estilo de vida, a cierta capacidad especial para conmovernos y para olvidar rápidamente las conmociones". Pero no es que seamos desapasionados, dice Benedetti, lo que acontece es que sólo poseemos bajas y medianas pasiones: nos faltan aquéllas grandes pasiones que sirven para cambiar un destino". Elegimos no creer, para no comprometernos. La indiferencia, el escepticismo, el refugio en la propia intimidad, y el afán de expatriarse, es otro síntoma de la cola de paja.
Benedetti murió, y mucho se lo ha llorado y homenajeado. Pero, ¿no será que hay algo en este cortejo de la muerte con que honramos a los que han partido, del país de la cola de paja? ¿Habremos honrado suficientemente a Benedetti en su vida, por lo que nos ha legado? ¿Lo habremos amado lo suficiente? ¿No habremos sido un poco escépticos, indiferentes, ajenos? Huelgan estas palabras, entonces, por todo homenaje a su obra, y a una vida buena, la de él, por todo ejemplo.
* Politóloga. Universidad de la República

27 may. 2009

La deuda con el Niño Juan Jose Morosoli

De izq. a der. Juan José Morosoli es el tercero. Al centro posa su padre. (Punta del Este, 1917)
Nuestro puerto es rico en historias, anécdotas y leyendas vinculadas a idiversos personajes .Tal es el caso de la historia que recogemos y ponemos a consideración del amigo lector ,la misma nos impone un desafío y el pago de una vieja deuda con un niño.
El Dia del Patrimonio este año 2009 pretende homenajear a la cultura criolla rescatando la figura de distintas personalidades vinculadas con la misma, destacando entre otros a la figura de Don Jose Morosoli quien de alguna forma en su infancia, y luego en su literatura, estuvo vinculado con el Puerto de Montevideo y con el mar, es así entonces que a continuación copiamos parte de el texto que con motivo de una exposición del Centro Cultural Español del año 2007 traza una semblanza biográfica del escritor minuano:


“La muerte es cosa interminable”
De espaldas al mar
Juan José Morosoli Porrini (1899-1957) nació en Minas, hijo de un albañil suizo del cantón de Ticino, frontera con Italia. Giovanni, su padre, cruzó el océano y se instaló en un lugar que podía seguir evocándole la tierra de la que se exiliaba. “Hablemos pues del Ticino –disertará el hijo, años después- tierra de valles y montañas, de riscos y de lagos, donde las nubes bajan hasta las casas y las casas suben hasta las nubes”. No es pampa ni desierto. El mar está lejos. ..
El viaje al mar (en fin, al Río de la Plata) que Juan José realizó cuando tenía 10 años contenía un puñado de presagios. Fue el premio a un concurso de composiciones escolares: cerró, prematuramente, su ciclo escolar y abrió, sin saberlo, otro itinerario. El premio consistia en la visita a la inauguracion del Puerto de Montevideo, inauguración, que no ocurrió, estaba programada para el 25 de agosto de 1909. La escritura inaugural, vinculada al puerto, anticipó la otra que Morosoli haría de espaldas al mar. Morosoli se internó en el departamento de Lavalleja como lo hicieron los fundadores de Minas, que venían de Maldonado, o como lo hizo su padre que venía de más lejos y también buscó distancia con el mar. Regresó, cuarenta y pico años después, con el cuento “Un viaje hacia el mar” (1952). El cine lo ilustró en 2003, al cumplirse casi un siglo de aquella aventura infantil.
Caso paradigmático del autodidacto, Juan José cursó solo cinco años de primaria. Cuando salió de la escuela ya había tenido su primer triunfo literario....


Es así entonces que el Puerto de Montevideo tiene una vieja deuda con el niño Morosoli quien vino a Montevideo a participar de una fiesta de inuguración como premio a su talento y se encontró que esa fiesta nunca se realizó, es hora de asumir nuestro compromiso.



26 may. 2009

MIRANDO AL SUR (Video)

videoMirando al sur es un homenaje a los trabajadores de las ex secciones de Lanchaje, Remolcadores de la ANP.

Tiempos de los que tengo inolvidables recuerdos, de los compañeros de mi padre que muchos ya no están, de las comidas dominicales, los recorridos por la bahía en botes, con más de 40 pibes, (cosas que hoy serían impensables de realizar) de las largas horas de pescar pejerreyes y roncaderas, que por tan chicas las devolvíamos al agua y anotábamos la captura.-

Tesorería, de otros tiempos, también un homenaje a los compañeros que ya no están y un recuerdo para los que vean estas imágenes.-

Tal vez algunos se encuentren en estas imágenes, otros recuerden a compañeros y otros vean a sus padres o abuelos.-

Un museo es esto el recuerdo vivo de las cosas que fueron, y hoy les ponemos un poco de alma con estas nuevas tecnologías.-

Hasta el próximo encuentro

Ruben Siboldi

24 may. 2009

Uruguay invicto: el combinado “celeste” del “TACOMA”.



En varios libros que se han escrito en los últimos años referentes a la actividad futbolística en nuestro país se pueden encontrar referencias, testimonios de encuentros entre equipos uruguayos y extranjeros, conformados estos últimos por tripulantes de aquellos barcos mercantes en su mayoría británicos que llegaban al Puerto de Montevideo a fines del siglo XIX y comienzos del XX.

Muy pocos quizás recuerden que los tripulantes de la Marina Mercante de Ultramar del estado uruguayo también protagonizaron encuentros futbolísticos en los lugares más lejanos del planeta. Puede no ser una actividad diplomática de las oficialmente establecidas pero eran en si mismas actos que hermanaban las naciones y permitían dar a conocer a la República Oriental del Uruguay.
Tales enfrentamientos, contrariando un primer pensamiento posible de que presentaban una minúscula importancia, estimularon el traslado de enviados especiales de la prensa nacional hacia los parajes donde se disputaban los partidos con el fin de cubrirlos y posteriormente reflejarlos en periódicos y revistas.
Uno de esos artículos es el publicado en dos páginas a todo testimonio por “MUNDO URUGUAYO” en 1950, el conjunto de sus frases recrean una verdadera gira europea del equipo marítimo – futbolístico que poseía el buque mercante “TACOMA”.
Y fue justamente en un galpón cercano a donde se hallaba amarrado el “TACOMA”, en el puerto de Glasgow, que los jugadores uruguayos se entrenaban con vistas a los cotejos amistosos ya pactados.

“A los valores individuales que posee la dotación del buque: Taboada –el campeón de Lima y Peñarol- …, se unen (Carlos) Sosa, un excelente arquero; (Antonio) Bersani y (René) Crezencio, una buena pareja de backs; (Walter) Ferrari, viejo jugador de Bolton Wanderers, … y (Roberto) Correa, un chico de 17 años, …
Como si esto fuera poco, deben agregarse los muchachos de la Escuela Naval que el año pasado, obtuvieron el título de campeones en la Liga Universitaria: Alberto Giambruno, …; y que con (Rodolfo) Invidio, corazón gaucho, …, y Trujillo, de serenidad olímpica, formaron una poderosa cortina metálica. Adelante (José) Bello y (Glauco) Peirano integraron un ala izquierda magnífica”.

El primer partido fue contra tripulantes de un barco hindú, los que se presentaron a jugar “… descalzos y usando su clásica vestimenta…”; los celestes obtuvieron un triunfo aplastante.
También en Glasgow se disputó el segundo encuentro amistoso, esta vez contra un cuadro del barrio de Shafield, el que cayó derrotado 3 – 0.
Posteriormente los uruguayos del “TACOMA” se batieron con un cuadro formado por representantes de la marina, de la gendarmería y aduana escocesas.

“A los cinco minutos del primer tiempo, en una escapada del wing izquierdo escocés, lograron la apertura del “score”; a los diez minutos, Taboada, en una de sus características corridas, remataba con formidable tiro, logró equilibrar el “score”. Durante la primera etapa, a pesar de la paridad del juego, el de los muchachos nuestros impresionaba mucho mejor por la coordinación de sus distintas líneas”. El primer tiempo termina 2 – 1 a favor de los escoceses; a falta de cinco minutos para finalizar el encuentro Correa anota el segundo tanto de los del “TACOMA” y salva el invicto.

Entre alegrías y festejos llega el día en que el buque nacional finaliza su descarga y parte hacia un nuevo puerto, esta vez Hamburgo.
“En Hamburgo tuvieron los uruguayos ocasión de lucir sus excepcionales condiciones de juego en un partido disputado contra un fuerte equipo amateur, Hemmo 2, de gran prestigio. Se impusieron los nuestros por 4 goles a 0, convertidos por Ferrari, Taboada y Correa en dos oportunidades”.
El desempeño de aquellos que vivían a bordo del mercante “TACOMA” se difundió por territorio alemán llegándoles una invitación desde Lubeck.
“El viaje se realizó en grandes bañaderas profusamente adornadas de flores y de guirnaldas, y acompañaban a la delegación, que era constituida por la casi totalidad de los tripulantes del buque,…”.

“… la delegación se trasladó al “field” donde habría de realizarse el encuentro, en donde ya aguardaban más de cinco mil personas, lo que demuestra la expectativa que había despertado la presentación de los futbolistas uruguayos”.
“Cuando hicieron irrupción en el “field” fueron recibidos con una ovación unánime que partía de los cuatro costados de la cancha; después de los saludos de práctica, el capitán del equipo de Lubeck entregó a su colega uruguayo un artístico gong, con inscripción alusiva al encuentro a realizarse”.
El partido reñido y con pinceladas de magistrales jugadas terminó con victoria uruguaya 3 – 2, con goles de Ferrari y Bello en dos oportunidades.

El plantel celeste regresaba a su patria invicto y henchido de orgullo por haber conducido el pabellón nacional por tierras europeas de forma gloriosa y honorable.

Hace casi sesenta años se daban estas situaciones prácticamente borradas del anecdotario colectivo donde confluían aspectos marítimos, comerciales, sociales, deportivos y culturales de tres países que alejados geográficamente se saludaban y confraternizaban gracias al nexo establecido por una embarcación. Lo escrito no es más que parte de la historia de los portuarios, del Puerto de Montevideo y del Uruguay.

Juan Pedro Gilmes.

Campeón de América y Portuario.


Uruguay Campeón de América en 1935.
Abajo: Taboada 2º desde la izq.






El Sr. Alberto Taboada en su vida de portuario supo ser parte de equipos de fútbol integrados por trabajadores de la Administración Nacional de Puertos, quienes demostraron sus habilidades en varios puntos del planeta como en aquella ocasión en la que tripulantes del “TACOMA”, entre los que se hallaba Taboada, disputaron una serie de partidos en Glasgow (Escocia), Hamburgo y Lubeck (Alemania). Esto sucedió cuando corría el año 1950, los jugadores uruguayos de A.N.P. reforzados con representantes de la Escuela Naval brillarían por sus cualidades deportivas y personales logrando el respeto de las comunidades que visitaron y dejando en alto el prestigio del fútbol campeón del mundo.

Pero el caso de Alberto Taboada no respondía a una simple vocación o improvisación sino que aquel “wing” era una de las escogidas glorias de la selección uruguaya en su período más exitoso.
Taboada jugaba en el medio local en Montevideo Wanderers Football Club[1] cuando integró la selección uruguaya campeona de América en el Sudamericano Extra de 1935, disputado en Perú entre el 6 y el 27 de enero.
En el equipo se alineaban varios jugadores de la “olímpica y mundial generación gloriosa”[2], Enrique Ballestrero; José Nasazzi; Lorenzo Fernández; Héctor Castro y Peregrino Anselmo.
El 13 de enero Uruguay debuta venciendo a Perú por 1 a 0 con gol de Héctor Castro, ingresando durante el transcurso del partido Alberto Taboada en sustitución de Juan Emilio Píriz.
El siguiente encuentro de la selección dirigida por Raúl Blanco fue el 18 de enero contra Chile, donde vence nuevamente Uruguay por el tanteador de 2 -1 con goles de Aníbal Ciocca y donde Taboada nuevamente ingresa por Píriz.

Teniendo en cuenta los restantes resultados del torneo donde Argentina obtuvo dos clarísimas victorias, el 27 de enero el enfrentamiento entre los dos países del Río de la Plata se constituyó en la final del Sudamericano.

Uruguay en la ocasión formó con Enrique Ballestrero, José Nasazzi, Agenor Muñiz, Erebo Zunino(Luis Denis), Lorenzo Fernández, Marcelino Pérez, Alberto Taboada, Aníbal Ciocca, Héctor Castro, Enrique Fernández y Braulio Castro

Uruguay en duro encuentro se coronó Campeón al vencer por 3 a 0 a Argentina con goles de Alberto Taboada, Héctor Castro y Ciocca.

El portuario - futbolista marcó su gol en aquella contienda con los argentinos permitiendo al combinado celeste, que en la ocasión vistió de rojo, alcanzar un nuevo lauro. Además cabe destacar que Taboada tuvo el honor de compartir aquella gesta con los brillantes campeones olímpicos y del mundo que justamente ese año comenzaban a abandonar la casaca que tan alto supieron elevar en el fútbol mundial. Es más, en ese torneo donde jugó e hizo un gol Taboada, según los estudiosos del tema, surgió la expresión “garra Charrúa”.

Pero las singularidades en la carrera de Taboada no se detendrían en este logró sino que su brillante trayectoria como futbolista continuaría en el Club Atlético Peñarol donde sería parte importante del plantel que en 1937 ganara la Copa Uruguaya en propiedad por haberla obtenido en tres ocasiones seguidas (1935, 1936, 1937), primera vez que esto acontecía en el fútbol uruguayo. Otro hito marcaría Taboada con el plantel aurinegro cuando repite el campeonato por cuarta vez consecutiva, en 1938, en un hecho inédito hasta el momento.

“…Campeón Uruguayo con una formación básica de C. Rivero, J. Clulow, Agustín Prado, E. Zunino, A. Gestido, Raúl Rodríguez, A. Taboada, S. Varela, S. Guzmán, Segundo Villadóniga y Héctor Magliano.
Fue el brillante fin de un período memorable: era la primera ocasión que un club conseguía ganar la corona máxima de aquel fútbol, cuatro años seguidos desde 1900”.[3]



Juan Pedro Gilmes.

[1] PAREDES, MANUEL. Montevideo Wanderers Football Club. Una historia en tres siglos. Imprimex, 2002.
[2] EL PAIS. 100 años de gloria. Anselmo L. Morvillo S. A. Argentina.
[3] MORALES, FRANKLIN. Historia de Peñarol. La Mañana. 1989.

22 may. 2009

Reflexiones de Juan Pedro Gilmes





Hoy la sociedad uruguaya está enferma, no es noticia, cualquiera lo puede percibir en su justa medida o desbordante de elocuencia como se expone mediáticamente. Y esto no es solo una simple subjetividad o frase tendenciosa basada en alguna tipología ideológica, nada más alejado de la verdad, lo que sucede es que hoy entre las miserias que caracterizan al ser humano existe una dogmática e interesada compartimentación de las ideas a partir de la cual según se aborde una temática o se exprese de cierta manera un concepto se está respondiendo inequívocamente a una tendencia que se puede encasillar en tal posición o en aquella otra, siendo esto contrario a la libertad y dinamismo que posee el razonamiento humano.

Lo cierto es que Uruguay sufre en términos presentes una eclosión de algo que fue generándose por décadas por la misma sociedad y aquí podríamos hacer ciertas subdivisiones que escaparían al tema pero que darían certezas a la implicancia de algunos sectores sociales con el pródromo analizado, pero también es claro y contundente el protagonismo de aquellos que ostentaron el poder político desde mediados de la década de los sesenta del pasado siglo. Y hacia ahí vamos.

La destrucción de la unidad básica de la sociedad, es decir la familia, fue el comienzo de la gestación de la situación actual de nuestro colectivo.
La necesidad de padres y madres de trabajar en uno o más lugares, encerrando jornadas laborales de 10 y hasta 14 horas afectó la constitución del hogar perdiéndose la vigilancia, la contención que en otras condiciones existían.

Establecidas estas variantes también se irían modificando los valores y principios propios de una familia con los cuales convivían sus integrantes y a la vez se formaban los niños y niñas del hogar; dejamos constancia que no se pretende idealizar el modelo anteriormente existente.
Eso llevó abreviando el sumario, en aumento de los divorcios, apresuramiento en la unión del hombre y la mujer con la separación casi inmediata, las más de las veces con hijos que pagarían las equivocaciones de sus progenitores.
Así niños sin madres, niños sin padres, ausencia de imágenes y formadores. Los cuales al haber transitado caminos similares en su infancia trasladan a sus descendientes sus necesidades insatisfechas cayendo en el desinterés, la libertad excesiva, la carencia en la fijación de parámetros o límites. Acrecentándose la brecha entre el ser humano y los lazos fraternales que hacen al espíritu.
Los niños relegados numerosas veces a un segundo o tercer plano con respecto a las prioridades de madres y padres, para quienes ellos mismos serán lo primero a cuidar y complacer, y de existir la suerte de estar presentes terceros que pudieran cumplir el rol de padres, el desarraigo de progenitor e hijo se cumplira con mayor eficacia.
La “nueva” familia así planteada en un número cada vez más creciente fue año tras año mostrando su existencia.

Esto de forma paralela debe enmarcarse con otras determinantes que fueron la aplicación de políticas, leyes y planes que propiciaron la marginación, la exclusión social, la escasez de recursos financieros, alimenticios y de vestimenta de una proporción considerable de la pequeña y envejecida sociedad uruguaya. Se establecerían para ellos en la gran capital como en los diferentes departamentos de la República espacios donde se aglutinarían y compartirían sus desgracias, convivirían con carencias de todo tipo pero eso si lo más lejos posible de los centros urbanos.
Esos círculos viciosos que se tornaron infranqueables fueron alimentando el abandono del ser humano por el propio ser humano, la miseria, el hambre, la violencia, la drogadicción, la ignorancia, perdiéndose el valor de la vida humana, la propia y la ajena. No conociéndose límites ni respetando autoridad alguna. La sociedad actualmente vive con miedo, desde sectores políticos se escuchan voces que critican y estigmatizan sin disposición al trabajo para revertir la realidad presente que fue engendrándose y alimentándose por décadas. Acaece esto además, cuando genéricamente se ha perdido la educación y los valores, incluidas aquellas personas de edades mayores que eran los que amortiguaban lo cada vez más notorio.
El tiempo hizo lo suyo junto con la naturaleza independientemente de la voluntad humana claro está, fallecieron unos, embrutecieron otros y crecieron aquellos que fueron marginados, excluidos, obligados a sobrevivir con antivalores y conductas impropias al ser humano. Esta “evolución” tal vez puede simplificarse en una fría cuestión aritmética donde las relaciones cuantitativas de los diferentes sectores de la sociedad con sus propias características cualitativas sobre las espaldas, cambian su proporción generándose lo que hoy se vive y se sufre.

El proceso pretendidamente expuesto no responde a una coyuntura particular que se pueda explicar con rápidos términos sociológicos o antropológicos únicamente centrados en un porcentaje de la población, es algo gestado durante mucho tiempo entre la población oriental toda lo que implicó el surgimiento de nuevas formas de interpretar la vida, las conductas individuales y sociales; es una existencia del hoy sin pensar en el mañana.
No es un problema de otros, no es algo a resolver por otros, somos responsables todos y de todos depende el curar a esta sociedad enferma.
La violencia, la indiferencia, el querer imponerse sobre el otro están de forma alarmante esparcidos sobre los habitantes del Uruguay sin respetar clases sociales, profesiones ni localidades. Está en la esencia misma de la sociedad actual, es perentorio actuar, pero actuar todos y cada uno para conjuntamente re cimentar los pilares que deben sostener la vida en convivencia.

La primer lucha es con uno mismo, para luego con el ejemplo y la solidaridad combatir los flagelos implantados y aquellos que subrepticiamente ingresan en hogares y vidas con total consentimiento y aceptación, la referencia es a la televisión y al binomio computadora-Internet, medios que utilizados correctamente son herramientas fundamentales en la educación y el progreso de los individuos, pero usados sin contemplaciones con contenidos lesivos a la moral y al intelecto del ser humano solamente ahondan lo expuesto anteriormente con el agregado de transmitir explícitamente prototipos de personalidades y modismos poco constructivos que conducen a la alienación de la persona.

Las acciones fundamentales a emprender por todos deben centrarse en educación y estímulo permanente de la intelectualidad social que no es más que la suma de cada intelecto presente en el grupo poblacional.
Debe trabajarse en la formación de valores, de principios a través de la educación y de la educación, no es posible que un egresado de las escuelas y liceos nacionales haya superado estas etapas sin saber leer y escribir correctamente. Atiéndanse las situaciones particulares, las problemáticas desde lo gubernamental pero también desde el propio hogar. Base insustituible de la formación humana.

Solo con tratar las consecuencias no alcanza para cambiar la dirección que los hechos han tomado con mayor determinación según pasan los días, se deben aislar las causas presentes en lo analizado y atacarlas con determinación, con convicción, con persistencia y paciencia porque los resultados que podamos esperar (mejorar las condiciones y calidad de vida de todos con salud mental e intelectual) no se habrán de dar en corto plazo debido a las condiciones imperantes en las generaciones presentes.
No se puede reconstruir rápidamente lo que con abnegada labor se destruyó lenta y profundamente.
No hay vacuna posible, no hay software posible, ni cálculos, que compongan el erosionado capital social, la persona.

Evitando la lógica superposición de actores, la generación de espacios que se ocupen de temáticas ausentes en el marco cultural con gran potencial formativo que propicien la reconstrucción cultural y social, es más que necesario. Solo debe pensarse que es posible una conexión con el mundo del trabajo de épocas pasadas por medio de una fotografía, de una herramienta, de un texto y que estos testimonios poseen la capacidad de hablar de compañerismo, lealtad, honestidad, educación, respeto hacia el otro, ayudar, enseñar y aprender, valorar la vida ajena como la propia; en definitiva iluminarán el camino que se ha de transitar para Honrar la Vida
Los centros de enseñanza y centros culturales no solo no están ajenos al trabajo por venir sino que son principales protagonistas junto con cada familia que puebla el territorio uruguayo.


Juan Pedro Gilmes.

21 may. 2009

Imágenes Puertos del interior

Para demostrar que el interior también existe, nos importa...y mucho!!!!, va un videito de nuestros puertos.
El mismo es del año 2007, por lo que muchas cosas han cambiado, evolucionando, esperamos poder actualizarlo a la brevedad.

Pongan parlantes la música es de nuestros Larbanois-Carrero.

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20 may. 2009

Parte del museo también es su gente

Concepto antiguo de Museos : Curadores y la colección
Nueva museología:
Elementos: Territorio, Antepasados, Patrimonio material e inmaterial
Visitantes, comunidad, sitios especiales.

Objetivos: capacidad de iniciativa creativa: Exposición, educación, investigación, dialogo social, deleite, conservación, divulgación cultural, de nuestra identidad, de nuestra singularidad.


"Lo más importante del Museo es la gente."
FOTOS EN FAMILIA1

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Comentario de la prensa sobre libro Memorias del Puerto


En su edición del 8 de mayo, el Diario El País publicó en su suplemento cultural el comentario que reproducimos referente al libro de nuestro compañero Juan Pedro Gilmes “Memorias del Puerto de Montevideo”.

Suplemento Cultural
Páginas: http://www.elpais.com.uy/Suple/Cultural/09/05/08/cultural_414949.asp

Historia
MEMORIAS DEL PUERTO DE MONTEVIDEO, de Juan Pedro Gilmes Bello. Montevideo, Rumbo Editorial, 2008. Distribuye Gussi. 150 págs.
EL PUERTO de Montevideo es uno de los ejes ineludibles en la historia del Uruguay y en la actualidad, de toda la región continental con cuenca en el Río de la Plata. La "tierra de ningún provecho", como consideraba la corona española al territorio situado en la banda oriental del río Uruguay, halló en la existencia de tal puerto el motivo fundamental para su colonización. La creación en 1776 del Apostadero Naval*, destinado a defender las posesiones españolas en una amplia zona que iba desde el Río de la Plata hasta las Malvinas y el golfo de Guinea en el continente africano; su conquista en 1814 por las fuerzas de mar independentistas al mando de Guillermo Brown, hecho que abrió paso a la derrota definitiva del imperio español en la América del Sur, y finalmente la inauguración en 1901, bajo la presidencia de Juan Lindolfo Cuestas, de las obras de infraestructura necesarias para su operativa como puerto de gran escala, representan los tres hitos más importantes de una trayectoria siempre en ascenso. Hoy, registros del año 2007 indican que 82 cruceros turísticos llegan anualmente hasta sus muelles, más de 400 mil pasajeros, casi 600 mil contenedores de mercaderías.
Al historiador Juan Pedro Gilmes Bello (Montevideo, 1974) le precede una extensa bibliografía sobre este tema tan primordial. Seguramente tampoco será el último en dedicarle atención. Su libro tiene la virtud de destacar variados aspectos en torno a este prodigio geográfico y a esta construcción nacional que es el puerto de Montevideo: la iluminación de los muelles y la creación de la Administración Nacional de Puertos, las acciones de salvamento y asistencia realizadas por los remolcadores; los muelles de escala; los buques que componen la marina mercante de ultramar; el varadero y astillero con los distintos oficios destinados a la refacción de naves, algunos de ellos ya perdidos, como el carpintero de ribera o el calafateador. Se rescatan episodios olvidados por el paso del tiempo, trágicos como el naufragio del vapor argentino "Colombia" el 24 de agosto de 1909 o el incendio en la isla Libertad en 1984, o entrañables y nostálgicos como los viajes del vaporcito "Villa del Cerro", que unían diariamente el puerto con el Cerro de Montevideo trasladando decenas de obreros, hasta su incendio en 1946. No faltan tampoco los episodios siempre invocados, los que movieron multitudes, como la llegada de los restos mortales de Carlos Gardel en 1934, el hundimiento del acorazado alemán Admiral Graf Spee en 1939 y el retorno de Wilson Ferreira Aldunate en 1984.
Gilmes Bello no pretende agotar el tema sino más bien destacar la importancia y la evolución de este lugar clave en la economía e idiosincrasia de un país y de una región. Lo hace con orgullo, subrayando lo positivo y abundando en información documental. Es de lamentar que la numeración del índice no coincida con las páginas.
A. A.


19 may. 2009

Mario Benedetti (1920-2009)


Vida y desvida de un relator de ideales

En más de seis décadas de escritura publicó más de 80 libros, con 1500 ediciones traducidas a treinta lenguas del más diverso origen geográfico, étnico, cultural. Fueron tantos títulos como años cargó su pequeño físico y como resistió su intenso espíritu, con una vastedad de prosa y verso, que sumó amores y desamores, exilios y desexilios –entre Montevideo, Buenos Aires, Lima, La Habana, Madrid y vuelta a Montevideo–, vidas comunes, utopías y un entrañable final. Sus temas fueron de la más humana condición. Narrados de forma tan simple y tan directa, que millones de lectores eran, y serán siempre, sus cómplices. Así fue el uruguayo, el rioplatense, el iberoamericano.


Armando Olveira Ramos


Como ciudad–puerto, Montevideo ha sido sucesivamente mirada por ojos extranjeros. Despues de todo, como ha escrito Borges , el color local es un invento extranjero ; surge de que otros nos miren, no de lo que nosotros seamos. Por la ciudad pasaron (y miraron), en muy distintas epocas : Sara Bernhardt y Erch Kleiber y Luis Armstrong, Enrico Caruso y Albert Camus, Arthur Rubinstein y Garcia Lorca, Roosevelt y De Gaulle, Borges y Fidel Castro, Neruda y Marcel Marceau, Juan Ramon Gimenez y Dizzy Gillespie , Gabriela Mistral y Vittorio Gassman, Andre Malraux y el Che Guevara, Maurice Chevalier y Jose Bergamin, Jorge Amado y Rafael Alberti, Margarita Xirgú y Carlos Gardel”.

Fragmento del texto “Montevideo capital provinciana”, del libro Andamios, de Mario Benedetti.


Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia nació el 14 de setiembre de 1920, en Paso de los Toros, la segunda ciudad del departamento de Tacuarembó, una cercanía remota del norte oriental. Brenno y Matilde, sus padres, lo bautizaron con cinco nombres, por respeto a costumbres ancestrales. Una exageración italiana que tan poco le conformaba, que alguna vez le dedicó un poema al hijo que nunca tuvo, en el que le prometía un monosílabo, para llamarlo con solo respirar.

Mario no disfrutó los encantos, rurales y ferroviarios, de su pueblo. Cuando tenía dos años fue llevado a Tacuarembó, donde su padre, químico de profesión, compró una farmacia. “Mi viejo, que era austero y probo, sufrió un gran descalabro económico y una terrible decepción: lo estafaron. Nos vinimos para Montevideo en medio de grandes tribulaciones”, solía evocar con nostalgia.

Matilde debió vender todos sus objetos de valor –“hasta los regalos del casamiento”– mientras Brenno sufría una humillante clandestinidad para evitar a los acreedores y buscaba el soñado empleo público con un sueldo inembargable. “La relación entre ellos nunca fue buena y eso marcó mi vida de niño retraído. Aunque tenía cuatro años, recuerdo el clima sombrío de nuestra casita del barrio Colón”.

En 1928 ingresó al Colegio Alemán de Montevideo, donde aprendió un idioma y adquirió un hábito también inusual en estas latitudes: la puntualidad. Pero, fue retirado cinco años después porque allí utilizaban el saludo nazi. Continuó la secundaria en el liceo Héctor Miranda, símbolo de la laicidad uruguaya, hasta que en 1935 comenzó a trabajar en Will L. Smith, una repuestera donde hizo de todo: contable, cajero, taquígrafo. En 1939 se radicó en Buenos Aires como secretario de la secta Raumsólica, a la que adhería su familia por desesperación económica.

En la capital argentina ganaba un sueldo mínimo y vivía como pobre. Compraba ediciones de bolsillo, baratísimas, en las librerías de Corrientes, que leía en la plaza San Martín de Retiro. Mientras memorizaba a Baldomero Fernández Moreno, le escribía poemas a Luz, la joven que nunca respondió aquellos textos.

Desengañado con la farsa de la secta, de vuelta en Montevideo, consiguió el anhelado puesto en la Contaduría General de la Nación, una lóbrega oficina del Ministerio de Economía que le aportaba un salario no menos oscuro. La seguridad laboral no evitó que enfermara de tifus –“un mal inapropiado para un empleado público”– con dos meses de fiebres y diarreas. Luz se atrevió a visitarle en el lecho discriminado. Ella tuvo un gesto prohibido, que le conmovió y que le robó el corazón para siempre: besó sus labios contagiosos y cuarteados. "Hasta el momento yo no había creído que fueses tan tierna, inconsciente y osada", le dedicó después.

Entre ensueños amorosos, en 1945 fue convocado por Carlos Quijano, director del semanario Marcha, para sumarse a un emblema mayor de la más rebelde intelectualidad latinoamericana, donde conoció a Juan Carlos Onetti, Ángel Rama, y a la gloriosa Generación del 45. Al año siguiente, un 23 de marzo, se casó con Luz López Alegre. “Me pareció una buena inversión, porque llevaba alegría en su nombre”. El regalo de bodas fue la edición de La víspera indeleble. No vendió un solo libro, pero no se rindió, animado por el poeta Juan Cunha, compañero de Marcha. "Es un mal libro de un buen poeta", fue la frase que le empujó a publicar Sólo mientras tanto, que aumentó la venta: nueve ejemplares.

En 1948 dirigió la revista literaria Marginalia y publicó su ensayo Peripecia y novela. Fue el paso previo al consejo de redacción de Número, y el preámbulo creativo de Esta mañana, su primera propuesta narrativa con varones y mujeres poco atractivos que se metían en amores o desamores también poco interesantes. En 1953 salió su novela Quién de nosotros, sin mayor atención. Era director literario de Marcha, todavía sin descuidar el empleo público. Una heredada obsesión, sensiblemente reflejada en Poemas de la oficina, de 1956, que describe a Uruguay como “la única oficina que ha conseguido el estado de República".

De su viaje a Estados Unidos, en 1959, quedan crónicas del absurdo que describen cómo debió jurar que no mataría al presidente anfitrión. También tuvo tiempo para publicar Montevideanos, clave en su narrativa urbana. En 1960 fue El país de la cola de paja, un ensayo sobre la crisis moral, y luego su novela más memorable, con más de 150 ediciones: La Tregua. En 1965 concebía la notoria Gracias por el fuego. Como humorista publicó numerosas crónicas bajo el seudónimo Damocles, primero en Marcha y luego en la Peloduro de Julio E. Suárez, su amigo fraterno y desopilante.

El acontecimiento político de su vida fue la Revolución Cubana. “Un sacudón que nos cambió los esquemas y que transformó en verosímil lo que hasta entonces había sido fantástico", que le aseguró tiempos frenéticos de periodismo, literatura, política. En 1971 fundó el Movimiento 26 de Marzo, que luego integró el Frente Amplio y asumió la dirección del Departamento de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República. Por entonces publicaba Crónica del 71, una selección de editoriales de Marcha, Los poemas comunicantes, con entrevistas a colegas latinoamericanos, y El cumpleaños de Juan Ángel.

El golpe de estado de 1973 le sometió al exilio en la Argentina, Cuba, España. No fueron buenos tiempos. Tras el cierre de Marcha cruzó a Buenos Aires, de donde salió en 1975, amenazado de muerte por la Triple A. Luego fue detenido en Perú, deportado y llevado a tierra cubana por Haydeé Santamaría, heroína del asalto revolucionario a Moncada y fundadora de Casa de las Américas. En 1979 publicó la obra teatral Pedro y el Capitán, y las poseías Cotidianas, mientras intercambiaba utopías con Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Eduardo Galeano. Con ellos aplacaba la distancia amarga y la falta de su Luz, que había quedado en Montevideo. Ese año viajó a Palma de Mallorca para recuperar la piel con su esposa, que le devolvió ganas de vivir y de escribir sus columnas en El País de Madrid.

A principios de 1983 trasladaba su residencia a la capital hispana. Allí publicó El desexilio y otras conjeturas y Geografías. Retornó a Uruguay en 1985, recuperada la democracia, como miembro del Consejo Editor del semanario Brecha, continuidad histórica e ideológica del proyecto Marcha,

En 1987 fue galardonado en Bruselas, con el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional, por su novela Primavera con una esquina rota. En 1989 fue condecorado con la Medalla Haydeé Santamaría por el Consejo de Estado de Cuba. En 1991 publicó sus poemas Las soledades de Babel y el ensayo La realidad y la palabra, y al año siguiente otro éxito novelístico: La borra del café.

En 1994 las librerías madrileñas conocieron Inventario dos (1985-1994), una recopilación de su obra poética, y poco después sus Cuentos completos, su ensayo El ejercicio del criterio y El olvido está lleno de memoria. En 1996 presentó su última novela sobre el desexilio: Andamios. Ese mismo año recibió el Premio Morosoli de la Fundación Lolita Rubial de Uruguay y fue distinguido con la Orden Gabriela Mistral al Mérito Docente y Cultural de Chile.

En 1997 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante y en Ciencias Filológicas de la Universidad de La Habana, y también recibió el Premio León Felipe, en mención a sus valores cívicos. En 1999 fue galardonado con el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, y en 2001 con el I Premio Iberoamericano José Martí.

El 19 de noviembre de 2002 fue nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo. En 2004 se exhibió por primera vez, en Roma, un documental sobre su vida y su poesía, Mario Benedetti y otras sorpresas, escrito y dirigido por Alessandra Mosca. En 2005 presentó el poemario Adioses y bienvenidas, con otro documental: Palabras verdaderas. El 7 de junio recibió el XIX Premio Internacional Menéndez Pelayo, en reconocimiento a su labor literaria.

Su esposa Luz falleció el 14 de abril de 2006, el día más triste. Desde entonces, el escritor no se movió de su apartamento montevideano de San José y Michelini, quizá, por eso, no dudó al donar parte de su biblioteca al Centro de Estudios Iberoamericanos de Madrid. Con las fuerzas que aún le quedaban concibió Vivir adrede, presentado el 29 de setiembre de 2007, desde entonces, el libro más vendido de Uruguay. “Una reflexión sobre la guerra, el imperialismo, el fanatismo, las religiones, el odio, la injusticia social y la droga, con sentido crítico, pero sin perder el humor”. El 18 de diciembre de 2007 recibió la orden Francisco de Miranda, la más alta distinción que otorga la República Bolivariana de Venezuela.

En uno de sus libros, titulado Canciones del que no canta, alude a su historia personal. "No fue una vida fácil, francamente", afirmabao Benedetti, quien con su pluma marcó a varias generaciones.

En abril de 2009 tras su internación, se organizó por iniciativa de Pilar del Río, esposa del escritor portugués José Saramago, una Cadena de Poesía para apoyarlo.

El pasado domingo 17 de mayo, poco después de las seis de la tarde, Mario fallecía en su departamento montevideano, a los 88 años de edad. El gobierno uruguayo decretó duelo nacional y dispuso que su velatorio se realizara con honores patrios en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Fue enterrado en la mañana del martes 19, en el Cementerio Central.

Nunca dejó de escribir, pero, cuentan sus familiares y sus amigos que solo tenía pensares para la memoria de su amada esposa, y a veces, para evocar su siempre presente desexilio. “Cuando voy a Uruguay echo de menos a España, cuando vuelvo a Madrid añoro Montevideo”. Fue la frase de su vida y de su desvida.


Canciones sin tregua

Benedetti trascendió más allá de sus libros. Ha escrito numerosas letras reunidas en el volumen Canciones del más a, de 1988, e incorporadas al repertorio de más de cuarenta intérpretes, entre los que figuran: Joan Manuel Serrat (El sur también existe), Nacha Guevara, Los Olimareños, Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, Pablo Milanés, Soledad Bravo, Amparo Ochoa, Laura Canoura, Rosa León, Los Gambino, Eduardo Darnauchans, Adriana Varela, Numa Moraes, Tania Libertad, Marilina Ross. El recital A dos voces, con Viglietti en guitarra y canto, y Benedetti en la poesía, cumpliría tres décadas este año, con presentaciones en veinte ciudades de América Latina y Europa. Sus historias y cuentos fueron adaptadas al teatro, radio y televisión. Sus poesías entraron al cine de la mano de Eliseo Subiela, en aquella maravillosa El lado oscuro del corazón y más recientemente en Espabílate amor. Pero su adaptación más memorable fue La Tregua, con guión de Aida Bortnik y Sergio Renán, nominada alguna vez para el Oscar de Hollywood.


Su Obra

Abarcó los géneros narrativos, dramáticos y poéticos. Fue autor de ensayos y su voz recitando sus poemas fue grabada en varios casetes y cedés en compañía de Daniel Viglietti o en solitario.

Cuentos
Esta mañana y otros cuentos (1949)

Montevideanos (1959)

Datos para el viudo (1967)

La muerte y otras sorpresas (1968)

Con y sin nostalgia (1977)

La casa y el ladrillo (1977)

Geografías (1984)

Recuerdos olvidados (1988)

La vecina orilla

Despistes y franquezas (1989)

Buzón de tiempo (1999)

El porvenir de mi pasado (2003)

El otro yo

Los pocillos

Almuerzo y dudas

Esa boca

El parque esta desierto

Historias de París (2007)


Drama

El reportaje (1958)

Ida y vuelta (1963)

Pedro y el Capitán (1979)

El viaje de salida (2008)


Novela

Quién de nosotros (1953)

La tregua (1960)

Gracias por el fuego (1965)

El cumpleaños de Juan Ángel (Novela escrita en verso, 1971)

Primavera con una esquina rota (1982)

Geografías (1984)

Las soledades de Babel (1991)

La borra del café (1992)

Andamios (1996)


Poesía
La víspera indeleble (1945)

Sólo mientras tanto (1950)

Te quiero (1956)

Poemas de la oficina (1956)

Poemas del hoy por hoy (1961)

Inventario uno (1963)

Noción de patria (1963)

Cuando éramos niños (1964)

Próximo prójimo (1965)

Contra los puentes levadizos (1966)

A ras de sueño (1967)

Quemar las naves (1969)

Letras de emergencia (1973)

Poemas de otros (1974)

La casa y el ladrillo (1977)

Cotidianas (1979)

Viento del exilio (1981)

Preguntas al azar (1986)

Yesterday y mañana (1987)

Ex presos (1980)

Canciones del más acá (1988)

Las soledades de Babel (1991)

Inventario dos (1994)

El amor, las mujeres y la vida (1995)

El olvido está lleno de memoria (1995)

La vida ese paréntesis (1998)

Rincón de Haikus (1999)

El mundo que respiro (2001)

Insomnios y duermevelas (2002)

Inventario tres (2003)

Existir todavía (2003)

Defensa propia (2004)

Memoria y esperanza (2004)

Adioses y bienvenidas (2005)

Canciones del que no canta (2006)

Testigo de uno mismo (2008)


Ensayo

Peripecia y novela (1946)

Marcel Proust y otros ensayos (1951)

El país de la cola de paja (1960)

Literatura uruguaya del siglo XX (1963)

Letras del continente mestizo (1967)

El escritor latinoamericano y la revolución posible (1974)

Notas sobre algunas formas subsidiarias de la penetración cultural (1979)

El desexilio y otras conjeturas (1984)

Cultura entre dos fuegos (1986)

Subdesarrollo y letras de osadía (1987)

La cultura, ese blanco móvil (1989)

La realidad y la palabra (1991)

Perplejidades de fin de siglo (1993)

El ejercicio del criterio (1995)

Vivir adrede (2007)

Daniel Viglietti, desalambrando (2007)


Discografía
Individual

Poemas de la oficina (1960)

Inventario (1969)

Quemar las naves (1969)

Déjanos caer / Familia Iriarte (1978)

La palabra viviente (1986)

Inventario 1950 - 1975 (Edición en casete de 1991 y en cedé de 2002)

Inventario 1976 - 1985 (Edición en casete de 1991 y en cedé de 2002)

Inventario 1986 - 1990 (Edición en casete de 1991 y en cedé de 2002)

Benedetti lee a Benedetti (1993)

Cuentos escogidos (1995)

El amor, las mujeres y la vida (1995)

Poesía con los jóvenes (1996)

Inventario 1991 - 2003 (2004)

Con Daniel Viglietti

A dos voces vol. I (1985)

A dos voces vol. II (1987)

A dos voces I y II (reedición en cedé de los dos primeros álbumes,1994)



14 may. 2009

Personajes famosos y queridos que pasaron por el Pto de Montevideo.Fotos diario El Pais

Al cumplir sus 90 años de existencia(1918-2008), el diario El País publicó una serie de fotografias de las cuales muchas de ellas tenían que ver con el Puerto de Montevideo.
Como forma de agradecer a El País esta publicación , y por la importancia histórica que las mismas tienen para nosotros, como Museo Portuario, hacemos llegar a todos los lectores la presente recopilación.
Sin duda llegará el día en que el mismo diario El País publique en sus páginas las exposiciones y actividades culturales del Museo Portuario
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12 may. 2009

Yo tengo un sueño...

"Yo tengo un sueño"..(M.L.King)

Hemos expuesto a través de diversos artículos y material gráfico, razones y ejemplos que justifican la creación de un Museo Portuario en Montevideo.
Mostramos los elementos de valor patrimonial y cultural, mostramos nuestra gente, el entorno y las actividades realizadas en su momento (estas últimas por un período breve, cabe reconocerlo).
Intentamos demostrar a través de ejemplos en el mundo, que si otros pudieron nosotros también  y si otros vieron razones y esfuerzos justificados para desarrollar emprendimientos como el propuesto, nosotros no somos ajenos a esto, basta ajustarlos a nuestra realidad y comprobaremos su validez.
Sin pretender aburrir al lector, debemos reconocer que muchas son las razones para justificar la creación del Museo portuario: estrategia, motivación, responsabilidad social, vulnerabilidad social, comunicación, educación, cultura, visión de futuro, etc.
Las grandes incógnitas, no obstante, están en el ¿dónde?, ¿cómo? y ¿quiénes? , en definitiva ¿qué tipo de museo portuario queremos?, ¿cuál será nuestro guión?
¿Dónde?: ¿un salón que exponga colecciones, en el mejor de los casos rotativas, o
un gran edificio con diversas salas de exposiciones, de diversas temáticas y actividades?.
¿Cómo y quienes?: ¿pensamos en un museo de la ANP o en un Museo Portuario con un sentido  más amplio? , ¿un museo del estado o un museo público-privado?.
¿Qué tipo de museo queremos?.
Seguimos con las preguntas:¿un museo del trabajo portuario o un museo marítimo, portuario y naval?.¿El gran Museo del Mar?.
¿Un museo “muestra- antigüedades” o un gran centro cultural y museístico interaccionando permanentemente con la sociedad?
No es mi costumbre hablar en primera persona cuando escribo, pero las respuestas por las que tomo partido son obvias.
Parafraseando a Martín Luther King (¡si Bono y Obama lo hacen!), puedo decir que “yo tengo un sueño”.
Sueño con un gran centro cultural y museo portuario, marítimo y naval.
Veo un edificio apropiado, con salones donde la ANP,TCP y el Dique Tsakos (por dar ejemplos), exponen muestras referidas al trabajo portuario a lo largo del tiempo, otros salones muestran la actividad pesquera presentada por la DINARA.
Veo salones en que la arqueología marítima se expone en forma amena por el PAS de la Facultad de Humanidades y salones en que el Museo Naval y la Aduana ponen a nuestra disposición lo mejor de su patrimonio.
Imagino,un sector destinado a la actividad universitaria, donde la Facultad de Humanidades dicta sus cátedras de Antropología, Arqueología e Historia y ¿por que no, un sector para la Escuela Marítima de UTU?.
Salas de conferencias, bibliotecas, cafeterías, videotecas, ludotecas, etc.
Veo exposiciones, rotativas e itinerantes,
¡Llevemos las muestras al interior del País!. Realicemos junto con ellas conferencias , celebremos eventos, organicemos paseos escolares, liceales y de ciudadanos comunes por el puerto en ómnibus, en lancha o en barco.
Yo sueño, con este museo administrado por una asociación pública-privada mediante convenios, en el que participen la ANP, IMM, MEC, Mrio.Turismo, Armada Nacional, Dirección de Aduanas, TCP, Dique Tsakos, Montecon, Supramar, los bancos,comerciantes, etc.
Si es a través de una fundación, sociedad, o lo que sea, se debe hacer lo mejor que a través del diálogo se pueda sobre todo pensando en la sostenibilidad del proyecto y que todos queden conformes, pero nada es imposible.
Yo sueño, con la integración de una red a lo largo del País, de centros culturales, de clubes, de organizaciones, que aborden el tema y que tengan que ver con las actividades marítimas y portuarias: Liga marítima, ACAL, Nacional de Regatas en el Pinar, Yacht Club de Parque del Plata, etc.)


Los edificios existen.Tenemos el edificio de la Aduana Nueva, el edificio de la actual INDA, la ex Intendencia Militar, la sede de la ex SAEDU, hoy reciclado y en venta.
La voluntad o el reconocimiento de la importancia que tienen los temas marítimos y portuarios desde una perspectiva histórica y cultural  me consta que existen.Tanto en la ANP, en la Armada, en TCP, en Tsakos, en la IMM como en la DINARA, por citar algunos.
Las posibles embarcaciones para los paseos por la bahía,idea que parece un divague mayúsculo, también existen.Desde el histórico remolcador "Enriqueta" (1894) hasta las lanchas de desembarco de la Armada Nacional.
Los paseos escolares por tierra en el puerto ya se hacen  y se pueden mejorar.
La voluntad y la necesidad de la Facultad de Humanidades de locales y de trabajar los temas concernientes a la arqueología, antropología e historia vinculados con la actividad marítima-portuaria son una realidad y lo han expresado muchas veces sin ser escuchados.
Los elementos que se pueden exponer así como las fotos, pinturas, son un real capital patrimonial del que todos los citados alguno tienen para aportar.
El capital humano, “el pienso”, tan necesario, está presente y deseoso de colaborar.
Finalmente en lo referente a la financiación, quizás el factor del que quien suscribe tiene menos manejo, me lleva a reflexionar, ¿alguien puede pensar que si hay voluntad de llevar esto adelante por parte de las empresas que hemos nombrado, que estas pueden tener alguna dificultad para poder invertir y llevar adelante este proyecto?, yo creo que no, que sería una fuerza imparable.
En fin francamente, es cuestión de actuar con generosidad, de aunar voluntades, de conocernos, de confiar en el otro, de romper  “chacritas”.
Ejemplos de trabajo en conjunto hay muchos, quizás el más paradigmático sea el sindicato de portuarios.Es notable como este gremio abrió la cancha, cambiando la cabeza y ampliando el emblemático SUANP restringido sólo a la ANP, por el actual SUPRA donde participan todos los actores portuarios.
Este proyecto amigo lector, es una necesidad social que debería ser declarada de interés nacional y departamental.
Debemos mostrar a nuestros ciudadanos, particularmente a los jóvenes, nuestra historia y actividad marítima portuaria, para que defiendan la misma, combatiendo la desinformación.
Bajaríamos la tasa de desempleo, arrimaríamos más gente para este sector, sumando mano de obra y "cerebros" calificados para la actividad portuaria.
Creo que debería considerarse importante, mostrar al turista que llega al Pto de Montevideo nuestra mejor cara, estudiantes universitarios, escolares, liceales, profesores, trabajadores, científicos, gente vinculada con la cultura y no lo que hoy ocurre que no bien baja el turista del barco, Montevideo lo recibe con lo peor de la sociedad, a saber, prostitución, drogas y violencia callejera, enmarcado todo ello en una música estridente y que quiero creer que no nos representa….¿o si?

Por esto y por mucho más yo sueño, ¿usted no ha comenzado a soñar?, ya somos dos entonces y esto "crece desde el pie" como decía Don Alfredo.


Carlos Castillo.



                                               (Foto:Rivara Pablo "Las manos que mueven")

11 may. 2009

Relación Puerto Ciudad


El tema de los puertos en el caso concreto de Uruguay se tejió en el entramado social de tal forma que prácticamente en todos los casos la construcción de un muelle y de un par de precarias instalaciones propiciaron el establecimiento en el lugar de un pequeño grupo de personas que rápidamente acrecentarían su número permitiendo el surgimiento de la sociedad de la Banda Oriental primero y de la uruguaya después, complementando la fuerza impulsora de las actividades vinculadas con la tierra y el ganado.

Esta interacción entre lugares físicos y seres humanos fue generando sociedades que crecían en derredor de los puertos estableciéndose una relación tan estrecha que sus propias existencias estaban entrelazadas, es que la actividad comercial así lo imponía, el transporte de cargas y pasajeros uniendo los países y los continentes por medio de la navegación era fundamental. Uruguay país bendecido por la calidad y extensión de sus costas no podía estar ajeno a esto y en un lento pero constante proceso se irían estableciendo zonas de actividad portuaria a lo largo del Río Uruguay, Río Negro, Río de la Plata y en las aguas del Océano Atlántico.

Hoy en día por razones propias de la operativa portuaria y de las normas internacionales de seguridad los puertos y la sociedad han quedado prácticamente divorciados, aquél vínculo existente se ha perdido por razones plenamente justificadas y que redundan en incontables beneficios para el país, pero ha de tenerse el cuidado de no propiciar una separación tal entre puertos y población que genere entre integrantes de esta última desinterés que mute en rechazo hacia innovaciones del sistema portuario o cualquier posible intento de modificación o reutilización de lugares incluidos dentro del ámbito urbano.
La evolución de las actividades que se realizan en puerto puede involucrar directa o indirectamente a la población circundante, pasando desde la repercusión del transporte intermodal con el aumento de la circulación de vehículos pesados; la ubicación e implementación de actividades comerciales involucradas al medio marítimo – portuario; hasta el complemento de estructuras portuarias con espacios físicos nuevos o no vinculados históricamente a este ámbito como respuesta a exigencias logísticas, estos hechos suelen tener mayor impacto cuando existe proximidad geográfica.

“En una economía globalizada, los puertos juegan un papel estratégico para la salud del sistema productivo de ciudades, regiones y estados. Estas infraestructuras, por las que se canaliza más del 70 % del comercio mundial en términos de volumen, además de asegurar la conectividad de estos espacios a los circuitos y redes de transporte internacional, son importantes focos de generación de valor para los núcleos urbanos en los que se asientan. Ahora bien, a pesar de su contribución al bienestar de la comunidad, las actividades portuarias apenas son conocidas y comprendidas por los ciudadanos, cuando no mal interpretadas”.*

Además cuando están en juego intereses tan caros para el país y se dan excelentes posibilidades vinculadas a una actividad como la referida, no es conveniente aislar a la población de un lugar como los puertos. Y esto dicho desde la base de que para que se sostenga un proyecto, una realidad, una actividad que bien le hace a toda una sociedad es imprescindible que todos los ciudadanos la conozcan, sepan de sus beneficios, tengan conciencia de su valor. Esto tal vez no asegure en si ningún resultado pero es procedente para que ciertas coyunturas y políticas empresariales no sean manejadas y tratadas por unos pocos en cada tiempo, sino que se responda en cada período según los intereses de toda la población uruguaya.

En la búsqueda de estos fines y planteando la adopción de estrategias para alcanzarlos, uno de los medios con resultados probados en países como México, Estados Unidos e Inglaterra, entre otros, es la puesta en marcha de emprendimientos culturales, destacándose la presencia de la institución Museo. Un Museo Marítimo – Portuario en el contexto uruguayo serviría para presentar la riqueza de los puertos del estado, vinculando pasado y presente con la exhibición de bienes tangibles e intangibles más la concreción de diversas actividades (exposiciones, conferencias, seminarios, cursos, investigaciones a partir de archivos propios, etc.) todo lo cual acercaría a los ciudadanos a una faceta tan vital para el desarrollo del país, promoviendo paralelamente una comunicación abierta y participativa entre el puerto, la sociedad, los medios y las instituciones.

Juan Pedro Gilmes.

*Curso de formación del profesorado de enseñanza secundaria
VI curso internacional de relaciones PUERTO – CIUDAD. 23-27 junio 2008, Santander.

Ruben sigue investigando y recomendando




(Arte marino de Ushuaia)
Museos del Mundo
(Por Ruben Siboldi)

Semana a semana iremos conociendo diferentes museos de más de tres mil que se encuentran en todo el mundo, vinculados a los temas marítimos portuarios, con diferentes experiencias culturales, turísticas y educativas que significan un verdadero atractivo para la población mundial.-
En esta oportunidad me pareció muy adecuado llegar hasta la Republica Argentina (Ushuaia) por esta experiencia diferente.-
Tal vez así, podamos tener panoramas más amplios de todo lo que se puede lograr y hacer, desde el Museo Marítimo Portuario del Puerto de Montevideo, hoy a nivel de lo educativo.-
Espero les interese, me despido hasta la semana que viene.


“Museo de Arte Marino de Ushuaia “
MAMU: Planta Alta, Pabellón III del Museo Marítimo de Ushuaia. Colección de Marinistas y Portuarios - Intenta dar una visión general y equilibrada del desarrollo del arte marino en Argentina, desde 1889 a la actualidad. Los mejores marinistas de Argentina, Italia y Uruguay en una exhibición permanente. Se destacan obras de Quinquela Martín, Osvaldo Imperiale, Eduardo de Martino, Manuel Larravide, Jorge Soto Aceval, Decoroso Bonifanti, Eduardo Induni, Italo Botti, Emilio Biggieri, Armando Ronchetti, Juan Carlos Castagnino, Enrique Policastro, Antonio Berni, Vicente Forte, entre otros.
Entrada sin cargo a Escuelas con docentes. Catálogo de obras y artistas para las Bibliotecas. Para establecer visitas guiadas comuníquese con la Prof. Laura Pozzo, a los teléfonos 437-481 Int. – 33 o 436-321.- De lunes a sábado de 14 a 20. Arte Marino
Múltiples miradas sobre una obra de arte
Actividad de campo: diferencias entre visita guiada y visita asistida o inducida
Lic. Matilde Carolina Llambí Campbell Lic. Arte de UBA
Asesora Museo de Arte Marino de Ushuaia

El programa del Museo de Arte Marino de Ushuaia- Colección Carlos Pedro Vairo
Tierra del Fuego, Argentina

Resumen de los temas a tratar en el Encuentro de Directores de Museos-

Una aclaración pertinente es que este museo se pensó en vinculación con la población de destino, los artistas locales y las potencialidades de la región. El éxito de la convocatoria del programa educativo fue en cierta medida resultado de este hecho.

Objetivos principales:
1. Brindar a los escolares un espacio de comunicación, reflexión, meditación, estudio y conocimiento en relación a las artes visuales.
2- Introducir a la noción del valor del patrimonio cultural de la pintura. Siendo que estábamos frente al primer Museo de Arte de la Provincia, se hizo necesario explicitar el valor y la función de la obra artística en sí misma.
3- Generar una noción positiva del oficio de la pintura, haciendo esta noción extensiva a otros oficios. Énfasis en los materiales y herramientas de trabajo (pinceles, espátulas, tipos de pintura)
4-Destacar el valor de la individualidad de la mirada del artista como marca en el mundo.
5- Generar una discusión que vinculara las aspiraciones de los chicos y las posibilidades económicas de esta región geográfica.


Modalidades:
- Recepción de grupos escolares.
- Actividades extra.
- Realización de la actividad “hagamos nuestra marina” (Se vincula con el objetivo 2)
- Muestra fin de año exhibiendo los trabajos.

Desarrollo.

Uno de los mayores problemas de los Museos en nuestro país es la falta de apelación a la población en general. Es difícil lograr que la mayoría de la población se sienta atraída por los espacios dedicados a la cultura y a la historia. Si incluso en Buenos Aires los más amplios sectores de la población consideran a los museos ámbitos ajenos y eruditos, era necesario acompañar el proyecto del nacimiento del MAMU- en términos de su director, CPV- con una propuesta eficaz de interacción. La niñez es un momento clave para hacer surgir este interés, y el mayor esfuerzo en el programa educativo del MAMU fue hacer sentir identificados a los chicos con lo que estaban viendo.
Se eligieron tan solo cuatro obras de la colección, muy disímiles entre si. Un óleo de Eduardo de Martino (Italiano), una obra de Benito Quinquela Martín (Argentino), una acuarela de Eduardo Julio Nicolai, en representación de los artistas locales y la historia y la identidad fueguina, y una obra de Sergio Boccaccio (Argentino), como representante de la veta más expresiva y libre de la pintura marina.
La elección no fue azarosa. No queríamos marear a los chicos con etiquetas y estilos, queríamos lograr una primera aproximación eficaz al Arte de la pintura. Entre estos cuatro artistas se comprendían las modalidades técnicas más corrientes de la historia de la pintura: óleo (en la obra de De Martino), acrílico (en la obra de Boccaccio), acuarela (en la obra de Nicolai) y durante la visita contábamos con una caja de pomos y herramientas, pinceles de distintos tamaños con la cuál íbamos explicando las distintas técnicas. Esta fue otra medida de aproximación al oficio que se vincula con el objetivo 3, el hacer del artista es una profesión, un oficio. Además esto sirvió para recalcar que las obras no surgen de la nada y las técnicas de expresión y los materiales tienen que ver con las posibilidades tecnológicas de un momento histórico.
Por otro lado la elección de la acuarela de Nicolai despertaba la identificación, porque es una vista de Ushuaia. La familiaridad con la imagen es para nosotros de capital importancia para romper esa brecha enorme entre el espectador de museo (los chicos) y la obra.
Por recomendación de Laura Pozzo la modalidad de las visitas guiadas se basaba en la realización de preguntas a los chicos. Esto tuvo la gran virtud de generar interés desde el comienzo y de hacer más fácil que el conocimiento aflore en sus respuestas. La clave fue el entusiasmo, el reto, el descontento si no contestaban bien. La visita al museo era una suerte de puesta en escena de una amistad divertida donde todos se entretenían.
En todas las obras se intentó un análisis de identificación del tema, la acción, los elementos presentes y la localización geográfica, así como también de la elección del modo de disponer la configuración de la imagen y los efectos de elegir tal o cuál técnica.
Otro factor destacado fue dejar en claro que preservábamos y cuidábamos estas imágenes porque para nosotros contenían información sobre nuestra historia, hechos pasados y presentes para pensarnos y pensar sobre lo que queremos. Para esto se explicaron las condiciones de seguridad, regulación de la temperatura y humedad en sala, y los cuidados de Claudia Maldonado, quien hacía la guardia y hoy está a cargo de las visitas guiadas. También se explicó la necesidad de mantener distancia con la obra, no tocar, etc. y los motivos por los cuáles esto se estipulaba así. (esto se relaciona con el objetivo 2)
Además de mencionar una gama de oficios surgían comentarios vinculados a las profesiones que ofrece esta zona geográfica en particular. Que las imágenes suscitaran actividades económicas como la pesca, el turismo y las actividades portuarias desembocaban en reflexiones sobre las profesiones que los chicos podrían elegir en el futuro.
La realización de la muestra cumplió el objetivo de hacer sentir a los chicos parte de esta iniciativa, y de involucrar a los padres captando su atención sobre el novedoso MAMU en tanto único Museo de Arte de la provincia involucrado en un diálogo activo con la población.